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Misticismo

Entrevista a Luz María, Mensajera de Jesucristo y la Virgen María

Gratitudes Especiales a Giorgio Bongiovanni y a su movimiento Arcas de Noe, que con buenas acciones cristianas están salvando lo salvable en el mundo. Esta entrevista es única y especial, los místicos y carismáticos realmente respetuosos de las gracias que reciben evitan a toda costa la fama y el que se sepa mucho de ellos, por votos de humildad, sencillez y silencio. Solo los especialmente agraciados, como son los estigmatizados, pueden ir más allá del silencio público. Por eso, haber obtenido esta entrevista es de por sí un milagro especial, obtenido por gracia de Dios mismo.

A los que no comparten estas creencias, se les pide respeto.

 

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QUÉ MÁS NOS DEBE DECIR EL CIELO!

 

Síntesis de la entrevista telefónica realizada a Luz de María para Tierra Viva

programa que se emite por la 92.7, FM AZ, de Rosario, Argentina

 

Para Rafael Piaggio

Por su amor y devoción a la Madre y a la Obra de Su Hijo

 

A menudo la vida nos da sorpresas que algunas veces son sinónimos de maravillas. Eso nos sucedió a finales de mayo del 2011. El domingo 29, en horas de la tarde, Patricio y yo regre-samos de Posadas, Provincia de Misiones, lugar al que fui para ver a mi madre y al cual me acompañó Patricio para que no viajara sola. Son casi mil kilómetros por carretera y de diez a doce horas de viaje.

Antes de llegar a Rosario, ya me habían llamado varias veces por teléfono, para decirme que me esperaba una sorpresa, o para ser más exacta, que Daniel me tenía preparada una sorpresa, pero nadie me dijo cuál era.

 

Cuando finalmente hablé con él y me dijo que Luz de María había accedido a darnos una entrevista para el programa de radio, me costó creer que fuera cierto.

Yo sabía que desde algún tiempo antes Daniel Rodrigo, el siempre incansable investigador y explorador de temas para difundir, le había pedido al querido Rafael Piaggio, amigo personal de Luz, una conferencia telefónica con ella. Pero también sabía que Rafael le había dicho que Luz no daba entrevistas, que nunca había hablado por ninguna radio y mucho menos aparecido en televisión, que tampoco daba información sobre su persona, al punto que no sabemos ni su apellido ni el país al que pertenece.

 

Ante la respuesta negativa de Rafael, Daniel, siguiendo su costumbre y según sus propias palabras se puso a “molestar al Cielo con sus pedidos”, a los fines de obtener la referida entrevista. Según Daniel el Cielo, para que “no se lo molestara más”, decidió recompensar su insistencia, pero todos pensamos que son su fe y su esfuerzo los que, unidos, provocan estas respuestas a menudo favorables.

 

El sábado 28 de mayo, en horas de la noche, cuando Daniel entra a su casa, siente un perfume muy fuerte, muy hermoso, que no pudo identificar. Duró apenas unos minutos y lo percibieron él y su hija Stefanía, que se encontraba a su lado. Dice Daniel que en ese momento pensó que se trataba del anuncio de algo bueno que iba a suceder muy pronto.

Así fue que, cuando el domingo 29 por la noche lo llama Rafael para preguntarle si seguía interesado en la entrevista con Luz la misma iba a ser concedida, Daniel entiende que esto era lo que anunciaba el perfume del día anterior en su casa.

 

En dicha oportunidad Rafael le informa que Luz de María estaba de visita en Buenos Aires y que había decidido dar una única audiencia al programa de radio “Tierra Viva”, la cual debía hacerse el lunes 30 a más tardar, vía Skype, porque Luz se iba de la Argentina el martes 31 de mayo.

El lunes por la mañana Daniel siente la necesidad de compartir la entrevista con todos los hermanos del Arca de Rosario, de modo que le pregunta a Rafael si es posible y si Luz estaba de acuerdo en ello, obteniendo en todos los casos una respuesta favorable.

 

Ese lunes 30 de mayo, al atardecer, casi toda el Arca de Rosario estaba presente. Solo faltaron los que estaban trabajando, algunos fuera de la ciudad y otros enfermos.

El clima era expectante, todos estábamos ansiosos, pero a la vez serenos, más tranquilos de lo normal en casos semejantes y en una armonía muy particular.

 

A la hora convenida todo estaba preparado: el salón dispuesto, los detalles técnicos ajustados y los espíritus preparados para escuchar a la hermana que el Cielo ha elegido para transmitir mensajes de nuestra Santa Madre y de Su Hijo, nuestro Señor Jesucristo.

Lo que sigue es una síntesis de la conversación con Luz de María, cuya energía, dulce voz y elevado espíritu quedaron grabados para siempre en nuestros corazones.

 

Un solo corazón

Siento que el mensaje del Cielo en estos instantes es que todos nos unamos en un solo corazón, que todos sintonicemos el mismo canal, que la Divina Voluntad es que nos abracemos en el corazón de nuestro Señor Jesucristo y de Mamá María. Siento que los ángeles centellean en este instante y siento la comunión que hay verdaderamente en este instante con el amor de Jesús para compartir con todos los que nos escuchan.

 

La miel entre las espinas

El camino es duro, porque convivimos con seres humanos que no nos comprenden. Vi-vimos en medio de la persecución y de un mundo muy controversial que no comulga con lo espiritual, pero como siempre dice el Señor hay que saber buscar la miel entre las espinas, para encontrar el propósito de Dios.

 

Nuestra familia y amigos

El Señor nunca llega abruptamente, Él, Dios, nos conoce desde adentro y poco a poco va perfeccionando su obra y moldeando a los que están junto a nosotros para que com-prendan la misión que se nos ha encomendado. Esa ha sido mi experiencia y estoy agradecida por ello.

 

Cómo es Dios

Es tan difícil describir a Dios, porque Él es la belleza infinita, el amor infinito, la sabi-duría infinita, la ciencia infinita. Él es la donación infinita, y si me lo preguntan así es como lo veo yo, para mí es eso.

 

Los primeros mensajes

Los primeros mensajes que recibí tenían un tono manso, mucho menos fuerte que los de hoy en día. Quizás el Señor inició esta relación con mucha suavidad, con mucha ternura y, conforme fueron pasando los años y ante la cercanía de lo venidero el tono del mensaje se ha ido haciendo más fuerte.

 

Los mensajes actuales

Seguramente ya han leído el mensaje del 20 de mayo pasado. Cuando lo escuché llegué a pensar que quizás fuera el último. Porque el Señor me habló del último instante. Me dijo que era el último instante del último instante, y hay también una mención muy fuerte, muy directa del aviso (en referencia al aviso de Garabandal). Durante el mensaje la voz del Señor se quebró. Yo lloraba porque sentía al Señor dentro de mí llorando, su-mamente triste, muy, muy triste. Todos los presentes se quebraron, el sacerdote lloraba, las religiosas lloraban, todos sentían el dolor del Señor y este dolor se hizo personal en todos los que estábamos presentes. Luego tuvimos el regalo del olor a incienso, que nos decía ¡aquí estoy! Yo decía ya no hay más, qué más nos va a decir el Cielo, qué más necesitamos escuchar. Creo que el mensaje del día 20 de mayo de 2011 fue un resumen de todos los llamados que nos han hechos hasta ahora.

 

La falta de conciencia

Lo que le falta a la humanidad es la conciencia del instante en que estamos viviendo. Los llamados del Cristo o de la Virgen nos conmueven, pero de inmediato se sigue viviendo sin desapegarse de todo lo que nos ha ido llenado con el paso del tiempo. La humanidad no quiere cambiar, no quiere darse cuenta que se está viviendo en el último instante.

 

Los tres Fiat

En varias oportunidades se me ha hecho referencia a los tres Fiat: el Fiat de la Crea-ción, el Fiat de la Redención, y el Fiat de la Santificación. Estamos viviendo este último, y es por eso que se va a producir el aviso, que yo considero una gran oportunidad, una oportunidad infinita podríamos decir de misericordia por parte del Cristo. Es el colmo de la Misericordia divina para con el hombre.

 

El aviso – Experiencia personal

Yo les puedo contar sobre el aviso (se refiere al de Garabandal) en base a la experiencia que me permitió Mi Señor, que no fue solo una experiencia a nivel espiritual, sino que la viví también en el plano físico y en mi conciencia. Estábamos en la Semana Mayor y fuimos a un retiro con varios hermanos, los días miércoles y jueves. Estábamos colmados del amor del Señor. A eso de las 5 de la tarde comencé a sentir miedo, incer-tidumbre, presentía que algo iba a suceder, poro no sabía que era. Tenía una sensación de angustia, de opresión en el pecho, la cual fue en aumento hasta que llegó el momento en que empecé a sentir la ausencia de Dios en mi ser. Fue entonces cuando me di cuenta que el alma, una parte esencial de mi ser, me había abandonado. Y fue algo te-rrible, insoportable. Entré en desesperación, caminaba de un lado a otro de mi casa, me tomaba la cabeza, me tocaba el corazón, porque tenía un vacío tan espantoso que solo entonces comprendí las palabras: Señor, que haría yo sin Ti, qué haría si Tú me faltaras. Porque sentía la ausencia total de Dios. Comencé a sentir un vacío que no puedo graficar, porque es algo totalmente desconocido por el ser humano, y estoy segura que aún el pecador más pecador de la Tierra siente la presencia de Dios en su ser. Yo le preguntaba Señor dónde estás, dónde estás, y no encontraba respuesta. Caminaba por mi casa sin saber qué hacer. Pensé en ir hasta una capillita cercana para estar frente al Santísimo, o buscar a un sacerdote que me impusiera las manos e hiciera oración, pero a la vez sabía que no podía salir de mi casa porque iba a correr un peligro muy grande. Pero era tal mi desesperación, el vacío era tan profundo que me calaba las entrañas y quería hacer algo para remediarlo. Recordé que mi esposo estaba en casa y le pedí que me impusiera las manos, porque yo sabía que él sí lo tenía a Dios. Mi esposo estaba muy turbado, y me preguntaba que hago. Empezó a orar, me impuso las manos, pero yo seguía igual. Entonces sentí que el Señor permitió en ese momento que yo fuera un canal por el cual se expiaran muchos pecados de la humanidad, porque sentí en carne propia lo que siente un niño cuando es abortado, empecé a sentir lo que sienten las personas que se quitan la vida, empecé a sentir la vida de las mujeres que hieren el corazón de nuestro señor Jesucristo por medio de sus actos. Todos los pecados fueron pasando a través de mí y fue terrible, desesperante, porque era como estar ante el espejo de la realidad, del pecado del mundo. Fue una experiencia que marcó definitivamente mi vida, que marcó mi conciencia, que marcó el amor que le tengo a mi Jesús, a Mamá María, que marcó en mí el valor de toda la Creación, de toda la bendición que Dios nos ha dado a los seres humanos. El vacío era tan profundo que yo le gritaba a Dios que volviera porque lo necesitaba, fue una experiencia muy dolorosa y Él tuvo misericordia porque yo ya no resistía más. Entonces empecé a escuchar la voz de mi alma, yo sentía que mi alma me hablaba para decirme póstrate en cruz, y lo hice, y me dijo que rezara el Credo, pero yo no lo recordaba, entonces mi alma me lo fue diciendo y yo lo repetía. Luego me hizo rezar el Padrenuestro, después algunos Ave María, el Salve Regina y luego, poco a poco, empecé a sentir la presencia del Espíritu Santo, sentí que el alma retornaba a mi ser, y empecé a sentir la paz infinita de Dios hasta quedar llena de ella.

 

Dios viene con la Justicia

Esta experiencia que les he relatado me da a mi valor para decirles a todos los hermanos que Dios es Amor, es cierto, pero que viene también con Su Justicia, porque no podemos burlarlo, no podemos desobedecerlo como lo hacemos. Si los mandamientos no fueran necesarios, no nos hubieran sido dados. Debemos sacar la parte negativa de nuestro yo humano y volver a Dios.

 

La muerte en vida

Durante la experiencia del aviso estuve muerta en vida, porque los únicos que sienten la ausencia total de Dios son las almas que están en el infierno, ese es su castigo. Estuve muerta en vida durante 4 horas que para mí fueron una eternidad.

 

El aviso no es una fantasía

Eso es lo que va a suceder en el aviso. El aviso no es una fantasía inventada en Garabandal, es una realidad por la cual vamos a ser examinados todos, cada uno de nosotros en particular y es una realidad que no está lejana y que no nos puede ser indiferente. El día y la hora solo Dios las tiene pero yo creo que está más cerca de lo que el hombre espera.

 

Las elecciones de Dios

Muchas veces me he preguntado no por qué sino para qué a mí Señor, para qué a mí esta experiencia, y he llegado a comprender que para manifestar Su gloria Él tiene que elegir a una criatura a la cual tenga que transformar, porque Él no vino por los justos sino por los pecadores. Para eso siento que me ha escogido a mí, para transformarme para gloria de Su nombre.

 

 

Mensaje a la juventud

A la juventud le diría que olvide a los falsos ídolos, que no mire la proximidad de los aconte-cimientos venideros, porque tal vez les causen temor, que miren el amor de Dios. Los falsos ídolos jamás los van a llenar, y es por eso que se están sumiendo más y más en el pecado. Los llamo a enmendarse, a que tomen la mano de Mamá María, que les tiene un gran amor y que se abandonen en Ella, para que Ella los conduzca. En estos momentos en que la juventud está tan bombardeada por la tecnología negativa, por los productos de esa tecnología, los llamo a que se aleje de ella y se acerquen al Señor. Les diría que viven en una ilusión, que hagan un alto en el camino, que se examinen y comiencen a acercarse a Dios. Que al Cristo le duele mucho el libertinaje, la decadencia moral y espiritual de la juventud, que sus pecados laceran profundamente el corazón del Señor y de Mamá María. A los jóvenes les pido que se den una oportunidad, que comiencen a buscar a Jesús y a Su Madre, y que lo hagan en soledad, que se alejen del mundanal ruido, porque ahí no van a encontrar a Dios. Cada minuto que pasan envueltos en la música y en las demás costumbres mundanas, como los video juegos, que los mentalizan y les hace ver la vida como algo de su propiedad, yo los llamaría a que se arrodi-llen a los pies de la Virgen para que Ella los guíe, Ella es la madre de todos y tienen que abandonarse en sus brazos para que los conduzca, Ella es la madre y maestra nuestra y de todos.

 

Cómo es nuestra Madre

Yo siempre digo que Ella, nuestra madre, es la azucena del Cielo, el lirio del mejor perfume, la pureza concentrada en esencia. A mí se presenta Ella como de unos 25 años, de estatura mediana, cabello ondulado, de una hermosura inigualable, tanto que emana de Ella esa luz, ese perfume, esa belleza interior de la que hablo. Cada palabra de ella penetra en lo más hondo, llega al espíritu. He podido ver en muchas ocasiones su dolor, la he visto llorar, y eso es algo muy doloroso, pero también la he visto sonreír y alegrarse por algunos de Sus hijos.

 

Los Jinetes del Apocalipsis

Los cuatro jinetes del Apocalipsis están en acción y he recibido mensajes que ya hablan de la acción del Fuego. Hay un mensaje sobre los volcanes, sobre el fuego que viene del centro de la Tierra, el Señor y Mamá María me han dicho en reiteradas oportunidades que la purificación de ahora va a ser por el Fuego. Como el hombre ha devastado la Creación y ha abusado de Dios y de la naturaleza, ese abuso es una vibración que asciende de la Tierra y queda suspendida en el universo. Pero ahora está descendiendo y desde el centro de la Tierra emana el calor del fuego. Por eso muchos volcanes más van a entrar en actividad muy pronto.

 

San Miguel Arcángel

San Miguel Arcángel me ha dicho que la Tierra vomitaba al hombre. Son palabras muy duras de oír pero también son palabras que nos urgen a un cambio. Nos lanzan a una toma de conciencia ipso facto, porque no se puede esperar más, porque no se soporta más el hedor del pecado sobre la Tierra. Por Dios, hasta dónde vamos a llegar. En una visión me mostró a muchos demonios fuera de la Tierra, y me dijo que es tanto el pecado del hombre que los demonios ya no necesitan tentarlo. Como no va a salir el fuego del centro de la Tierra, como no va a desear esta Tierra bendita quitarse de sí tanto pecado y tanta fetidez. Y esta es la causa por la cual el Cristo nos está avisando permanente sobre los terremotos, las heladas, el granizo, y los cambios climáticos en general. Yo siento que ya la ciencia no puede predecir el clima, sus instrumentos ya no son útiles frente a la furia de la naturaleza.

 

El pecado

El pecado ha llegado a un estado insostenible, se ha quitado a Dios del corazón del hombre. Hoy el hombre vive vacío y este vacío es lo que le hace llegar a ese estado, al extremo del pecado. Muchos hablan de Sodoma y Gomorra como de algo ficticio, algo pasado, pero la verdad es que hoy hemos superado a Sodoma y Gomorra.

 

El Señor está entre nosotros

Sabemos que el Señor está aquí, que está vivo y en medio de nosotros. Y está por manifestarse, pero antes de que lo haga viene una purificación para la Tierra. Que no es todavía el juicio final, porque estoy hablando del aviso, que es la purificación de esta generación. El Señor se acerca y viene a juzgar en forma particular, en forma personal a cada criatura humana.

 

El corazón del mensaje de la Madre

A veces vemos que muchos acogen los llamados de la Madre con temor y buscan solo la parte donde Ella dice oren por tal o cual país, pero no es ese el centro del mensaje, el centro del mensaje es la toma de conciencia urgente, es mirarnos al espejo sin mentirnos, porque ya no hay tiempo para la mentira. Pero nos negamos, la humanidad se niega la posibilidad de que suceda, y está tan cerca que el dolor que va a pasar cada ser es inmensamente grande. Ya conocemos el aviso de Garabandal y también que el Señor dijo que vendrá como ladrón en la noche, sin avisar. Debemos velar con la lámpara encendida.

 

No estamos solos ni debemos estar solos

Yo les digo a los jóvenes que tomen conciencia de que no estamos solos, de que si continuamos solos nos perderemos, que Dios está aquí, que la pasión del Cristo está en acto hoy, con el dolor de los inocentes, de los que sufren. Ahí está Jesús, ahí está Su pasión, en el dolor de los hermanos que nos negamos a ver. Tenemos que aprender a ver, el hombre ha perdido la sensibilidad, tenemos que ser sensibles al dolor del hermano, tenemos que cambiar ya porque no hay tiempo, esa es la realidad de esta generación.

 

Muchos se van a perder

Me han mostrado que son muchos los que se van a perder porque no escuchan y no quieren aceptar al Señor. Yo invito a los hermanos a tomar conciencia de que no estamos solos, nunca es tarde, empecemos hoy. Debemos empezar a ver todo en forma diferente, debemos mirar al hermano en forma diferente, con amor, con compasión.

 

El germen divino

En toda la creación está el germen divino y nosotros, como hijos de Dios, podemos optar por poseer los dones naturales que se perdieron, aquellos que se les dieron a Adán y Eva y que se perdieron. Son aquellos dones que fueron recuperados por los santos, pero que nosotros los perdimos porque el pecado nos aleja de esa gracia.

 

El mensaje de Luján – Argentina

He tenido el honor de visitar la Basílica de Luján. Allí he recibido un mensaje de la Virgen con un llamado para Argentina, porque va a sufrir. Ella me dijo oren por Argentina, pero también dijo “oren por Mi amada Argentina”, y eso es muy esperanzador y nos obliga a todos a unirnos en una sola voz. Además nos regaló y perfumó con un maravilloso olor a incienso y tuvimos una gran manifestación del Sol que quedó plasmada en una foto. Pienso que son cosas favorables para esta tierra bendecida por Dios y por la Madre.

 

Palabras finales

Mi mensaje es el mismo del Señor y de Mamá María, unámonos, debemos unirnos, no nos dividamos, no luchemos unos contra otros, unamos a todos los grupos en la voluntad del Señor. Debemos hacer del Cristo nuestro centro, pero de la mano de Mamá María y la mejor oración es el Rosario, pidamos a la Virgen que mitigue lo venidero, pero es necesario estar unidos, amarnos, porque solo el amor va a derribar el pecado, va a minimizar lo que tenga que venir.

 

Para Argentina

Al pueblo de Argentina, bendecido por el Señor y por Mamá María, lo felicito porque es un pueblo muy mariano. Me voy muy contenta con todos, muy agradecida y les dejo una reco-mendación: continúen siendo tan marianos como ahora.

 

Terminada la entrevista para la radio, ya más distendidos, quedamos en comunicación con Luz y con Rafael.

Luz manifestó su interés en hablar con todos los presentes, y así fue que empezó a saludar a uno por uno y a darle palabras de amor, de consuelo y de aliento. No se olvidó de los ausentes a quienes envió también un cariñoso mensaje.

La emoción era enorme y casi todos tenían lágrimas en los ojos.

En determinado momento, Rafael nos dice que en ese momento, en su casa había diversos tipos de manifestaciones. La más impactante era la escarcha de luz, que es como el polvo de estrellas, o el polvo de hadas de los cuentos infantiles. Un purpurina brillante y multicolor que se posa sobre todas las cosas, los muebles, la computadora, el piso, la ropa, el pelo y que en ese momento era impresionante, hasta el punto de llenar la pantalla desde la cual se estaban comunicando. Era tanta la escarcha de luz, que Rafael pudo guardar un poco como recuerdo de ese día.

 

El martes 31 en horas de la tarde, Rafael se vuelve a comunicar con Daniel, para decirle que Luz de María quería hablar con él antes de dejar el país.

Es ahí que le dice que está muy contenta por el contacto con nosotros y sobre todo por los jóvenes, por la presencia activa de los jóvenes con los cuales había hablado la noche anterior.

Afirma que el manto de la Virgen estuvo y está sobre todos nosotros, que no tengamos miedo y sigamos adelante en esta hermosa Obra a la cual pertenecemos. Vuelve a dejar el mismo mensaje para todos: “manténgase unidos porque solos se van a perder”.

 

Rafael insiste en que es la primera vez que Luz concede una entrevista y le cuenta que en su país, todos sus allegados estaban admirados y a la vez muy contentos por este hecho.

Gracias al Cristo y a la Santa Madre por el regalo que nos hicieron.

Gracias a Luz de María y a Rafael por su generosidad hacia nosotros.

Que Dios los bendiga y los proteja a lo largo del camino que les tiene destinado.

 

 

Inés Lépori

Arca Lily Mariposa

Rosario, Santa Fe, Argentina, 2 de junio del 2011

 

 

Más sobre los mensajes que recibe Luz María en

 

 

Revelaciones Marianas

Los Andamios Para Alcanzar Al Ser Supremo

Rituales*

Un camino para alcanzar a la diosa
Atenea Parthenos en la Grecia del
siglo V a.ne.
Al abordar el tema del título de esta nota –rituales– el pensador Noé Jitrik bucea el mundo de lo sagrado, de las ceremonias y protocolos, esto es lo normativo que alienta a los seres humanos hacia el misterio de la existencia y que, efectivamente, siempre se resuelve a través de los rituales. Eso supone –dice el autor– que para llegar a la atención que Dios podría brindar a los mortales bastaría con seguir ciertas normas o prácticas que, muy probablemente no han sido enunciadas por ese Dios del cual se espera comprensión, amor, salvación, protección, iluminación.
Noé Jitrik / Escritor, crítico literario y pensador filosófico
Nació en 1928 en La Pampa y desde 1939 vivió en Buenos Aires y también en Europa y en México. Actualmente es investigador y director del Instituto de Literatura Hispanoamericana de la Facultad de Bs.As.
Rituales*
Noé Jitrik
En un episodio de una serie de televisión que tiene su chiste, Doctor House, el núcleo es una situación que no parece ser una mera ocurrencia. Se dirá que reparar en la significación que presenta un efímero producto televisivo no es muy serio y que extraer de él reflexiones y consecuencias puede ser tan provisorio como el lugar del que procede: el tema que entrará en escena a continuación suele ser abordado con solemnidad, digno de todo respeto y veneración, o con vehemente indignación, creciente a decir verdad si la comparamos con las primeras décadas del siglo XX. Entiendo que no es así, no sólo porque esa serie en particular posee rasgos de una inteligencia notable, sino porque ninguna estructura verbal y visual que recorre el espacio social es un objeto inerte, huérfano de significación.
Una mujer es sometida a las bizarras revisiones que dan sustancia a la serie; declara, de entrada, que es judía ortodoxa y, por lo tanto, sean cuales fueren las indicaciones médicas, sólo seguirá las que no se opongan a sus creencias. En un momento culminante se le dice que debe someterse a una operación porque, si no lo hace, podrá morir en pocas horas. Ella se niega porque no puede admitir que la operen en ese momento, en pleno shabat. De nada vale un razonamiento como éste: “¿Puede querer Dios la muerte de alguien que cree en El sólo porque la salvación se le ofrece un día de guardar?”. No hay forma de convencerla, pero a alguien se le ocurre una argucia: la duermen un poco, tapan con cortinas todas las ventanas y, cuando se despierta, le dicen que ya se está en el día siguiente y, por lo tanto, la operación debe y puede hacerse sin violar esa estricta ley. El rito, que podía llevarla a la muerte, fue burlado y no pasó nada, Dios no se hizo presente, se ve que el rito que le daba existencia y crédito poco le importó.


La situación tiene a mi juicio mucho interés porque pone en evidencia un desplazamiento patético de la creencia, sea lo que fuere lo que es, o la fe, al rito, con cuya práctica parece confirmarse la creencia o la fe, como se la quiera llamar. y tantas otras muestras de un afecto que, en un terreno más modesto, entre gente que no es Dios, se suele desear o buscar.
Así, pues, de una especie de ocurrencia, no necesariamente antijudía pues es muy probable que creyentes de otras religiones tengan actitudes semejantes, se puede entender una situación mucho más compleja en la que, seguramente, muchos teólogos se deben haber detenido. Dicho de otro modo, ¿sólo el cumplimiento de los ritos conduce al esplendor de Dios? ¿No es concebible un contacto directo con la divinidad, tal como, al parecer, había ocurrido en los remotos tiempos bíblicos? ¿O no será que los ritos, y las palabras que los invisten son todo lo que Dios puede ser? En otras palabras la Iglesia es Dios, la Sinagoga es Dios, la Mezquita es Dios y así siguiendo, cultos paganos incluidos, y Dios, triste conclusión, ya no es Dios.
Rezar, arrodillarse cuando está indicado, usar sombreros antiguos y trajes oscuros en verano, vestir ropa talar, cubrirse la cabeza con peluca, pañuelo u otro sucedáneo, no comer carne ciertos días y ayunar otros, murmurar plegarias balanceándose en las procesiones, dejarse crecer las barbas hasta la nuez, ocultar la belleza con una burka, lavar a los muertos o echarse gotas de agua en la cabeza al entrar a una iglesia, beber de ciertos vinos y no tomar ningún vino, y muchas otras gestualidades derivadas, mediante todo lo cual se exhibe la pertenencia a un credo, ¿garantiza tal cosa el acceso a Dios o a los misterios de la creación y de la fe? Y, si es así, ¿qué sería Dios fuera de los ritos consagrados a Su Nombre y dónde va a parar lo sagrado, la creación y la fe? ¿Su Todo Poder se desvanecería si quienes creen en él no cumplen tales ritos?
Hay que reconocer, no obstante, que en algunos momentos y circunstancias esas prácticas, porque crean una atmósfera de trance, hacen que muchos seres sientan lo sagrado, ahí nomás o como inminencia, vivamente les parece que están a punto de entrar en el misterio: la mística es eso, o casi eso puesto que no es fácil reconocer un estado místico indiscutible, transmisible y legítimo, así como también son importantes ciertos ritos funerarios, determinadas plegarias, así sea dichas por un sacerdote burócrata, algunos gestos, aunque sean tan falaces como las lágrimas de las lloronas profesionales, que suelen traer paz o hacen sentir que la muerte es menos tremenda y, por lo tanto, se llena un vacío, el placebo es eficaz en el momento para cortar la soledad que inevitablemente invade cuando alguien muere.
Pero, en cuanto a los ritos, una primera pregunta: ¿de dónde salieron? ¿Quién los proclamó, los impuso, quiénes se los creyeron y hasta murieron tanto por hacerlos respetar como por respetarlos? Las respuestas a esas casi triviales preguntas se pierden en los tiempos, pero siguen creando cierta perplejidad. Por ejemplo, ¿dónde estaba indicado, por Dios o algunos de sus voceros preferidos, que un cura debía ser casto o un rabino usar ropa que estaba de moda en Rumania o Ucrania en el siglo XVII, insuficiente en invierno y sofocante en verano? Alguna explicación, basada en una astucia histórica, se ha dado: Maimónides, que algo sabía de esto, cuenta, porque era médico, que la prohibición de comer cerdo entre los judíos responde a que la triquinosis que los bichos trasmitían sólo podía ser neutralizada si a los fieles se les decía que para Dios los porcinos eran réprobos. Algo semejante a las cortinas que suspenden un shabat y permiten que se salve una vida.
En los ritos, pues, aparentemente, se ejecuta la creencia y quien no los sigue tal como están estatuidos bien puede correr una suerte penosa, es lo menos que le puede pasar, peor que la muerte. ¿Es impropio señalar, por eso mismo, que la idea o la intuición de Dios pueden haberse vaciado, al menos como según los libros parece haber existido en remotos tiempos? Y no sólo eso sino que la idea misma de Dios, tal como fue consagrada por diversos textos en diversas religiones y trasmitida tal cual desde hace siglos, haya sido socavada, perforada, ahuecada de modo tal que aplicarle el verbo “ser” es sólo una mera hipótesis, un modo de decir, una costumbre que ni siquiera salva del aburrimiento.
Lo que queda, y a eso vamos, son los ritos. Ahora son lo que son y resulta extraño que no sean objeto de una reubicación conceptual, sobre todo cuando en otros momentos no han podido impedir saltos al vacío de tremenda importancia: podría decirse que la música, plenamente ritual, de Juan Sebastián Bach, nos crea una duda sobre este punto; la recordamos, la celebramos, creemos entenderla pero no recordamos a los asistentes a las misas en las que se tocaba, tampoco a los guardianes de la fe que la encargaban, y ni siquiera a las misas mismas que se siguen prolongando tediosamente mientras Bach resplandece más allá del rito al que se prestaba. También la obra de San Juan de la Cruz sugiere que si no para todos al menos para él Dios, o Cristo, era una presencia lancinante, una quemadura que sólo podía atemperar escribiendo esos versos que todavía resuenan, mientras que los oscuros sacerdotes que no le llegaban a la sotana vaya a saber en qué basurero de la historia han quedado. Y lo mismo esa obra fulgurante de Simone Martini, que brilla todavía en tanto que las finalidades que se le quisieron imponer han desaparecido: ¿dónde está Dios en la ecuación de una circunstancia ritual y una perduración prodigiosa? ¿Será el poder de los artistas el modo en que Dios exhibe su existencia? ¿O no será que los artistas de esa talla son ellos mismo Dios?
Pero esto no es sólo asunto individual, que mucho no importa, que cada cual se las arregle con lo que cree y las expectativas que tiene respecto de lo que cree y cómo cumple con las respectivas ordenanzas; lo que importa es el paso a lo político de ese desplazamiento; entiendo que es la fuente de conflictos muy grandes, enfrentamientos muy cruentos, desinteligencias feroces, retrocesos civilizatorios, nada de lo cual resiste un análisis más o menos tranquilo y sensato.


¿No residirá en eso el eterno, sangriento, implacable y delirante conflicto del Medio Oriente? Sin duda que hay muchas otras cosas por detrás, y más materialmente importantes, pero de pronto el tema se pone en evidencia y brota en desacuerdos trágicos, por ejemplo los espacios llamados sagrados y a los cuales nadie que no cumpla con los respectivos ritos puede entrar. Así, por qué los israelíes quieren construir en tierra musulmana, a la que consideran propia pero no porque posean la propiedad sino porque en ellas Jehová se le hizo presente a ¿quién?, ¿a Job, a Jeremías, a Ezequías?, sabiendo que esa intención es agresiva y, a la inversa, por qué los musulmanes consideran que esa tierra es su propiedad porque por ahí pasó algún emisario del Profeta?
¿Dónde está lo sagrado en uno y otro caso? ¿No sería más político y más humano considerar que la idea de la divinidad que cada uno pueda tener no reside en un pedazo de tierra y que si se piensa así sería más fácil respetarse, reconocerse, dejar de agredirse, construirse como seres humanos en un tiempo también humano?
Si lo sagrado que define a lo humano no pasa por los pelos de la cabeza ni de la cara sino por lo que hay dentro de ella, tampoco pasa por los ritos, los símbolos, los emblemas, los gritos. Más bien, se diría, recordando a viejos poetas, Dios está en el detalle, en la palpitación, en el en sí y no en el exterminio del diferente, insensato propósito, fuente de infinitas desdichas en homenaje a algo que se disipa en los innumerables desplazamientos de que es objeto, cada vez más, y con más ferocidad.


*Este artículo fue publicado en Página 12 el 3 de junio del 2010

La Crisis Personal Como Fuente de Crecimiento Espiritual

Los estados místicos pueden ser profundamente curativos y tener un  importante impacto positivo en la vida de quien los experimenta.
Los estados místicos pueden ser profundamente curativos y tener un importante impacto positivo en la vida de quien los experimenta.

¿Qué es una Emergencia Espiritual?

Aunque los valores espirituales han sido en general reemplazados por consideraciones materialistas o sencillamente ignorados en la sociedad moderna, ahora se hace cada vez más evidente que el deseo de trascendencia y la necesidad de un desarrollo interno son aspectos básicos y normales de la naturaleza humana.

Los estados místicos pueden ser profundamente curativos y tener un importante impacto positivo en la vida de quien los experimenta. Es más: muchos episodios difíciles en los estados alterados de conciencia pueden considerarse crisis de transformación y de apertura espiritual. Las experiencias tormentosas de este tipo -emergencias espirituales, como las hemos llamado- han sido descritas en repetidas ocasiones en textos sagrados de todas las épocas como momentos duros en el sendero místico.

Las emergencias espirituales pueden definirse como etapas críticas y difíciles de atravesar, en una profunda transformación psicológica, que abarca todo nuestro ser. Se dan como estados alterados de conciencia, e implican emociones intensas, visiones y otros cambios sensoriales, pensamientos extraños y diversas manifestaciones físicas. Estos episodios suelen estar relacionados con cuestiones espirituales; incluyen secuencias de muerte y renacimiento psicológico, experiencias que parecen ser recuerdos de vidas pasadas, sentimientos de unidad con el universo, encuentros con diversos seres mitológicos y motivos similares.

¿Qué desencadena una emergencia espiritual?

En la mayoría de los casos se puede identificar la situación que disparó la crisis de transformación: puede ser un factor físico primario, como una enfermedad, un accidente, una operación, un cansancio físico extremo o una prolongada falta de sueño. Circunstancias como éstas son capaces de bajar la resistencia psicológica al debilitar al cuerpo, además de funcionar como poderosos recordatorios de la muerte y la fragilidad de la vida humana.

El ejemplo más dramático en esta categoría es la emergencia espiritual que sigue a una experiencia cercana a la muerte asociada a una grave crisis biológica, lo que permite acceder a experiencias trascendentales muy profundas. En las mujeres, una crisis de transformación puede ser desencadenada por la combinación del estrés físico y emocional durante el parto. Ya que dar a luz es una situación en la que existe el peligro de perder la propia vida, hay un elemento de muerte en cada nacimiento; esta experiencia lleva así a la madre a las fronteras mismas de la existencia individual: su comienzo y su fin. Esta es también la zona intermedia entre lo personal y lo transpersonal. En algunas instancias, un aborto natural o provocado puede jugar el mismo papel. A veces una transformación psicoespiritual puede comenzar durante relaciones amorosas intensas y emocionalmente desbordantes.

El sexo también tiene una dimensión transpersonal importante: por un lado, es un vehículo para trascender la mortalidad biológica porque es capaz de producir una nueva vida; por el otro, tiene una profunda conexión con la muerte. De hecho, los franceses llaman ‘pequeña muerte’ al orgasmo. Una unión sexual que se da en el contexto de un lazo emocional poderoso puede convertirse en una profunda experiencia mística: todas las fronteras individuales parecen disolverse y la pareja se siente reconectada con su origen divino. Además de ser la unión biológica de dos seres humanos, una situación de este tipo puede ser experimentada como la unión de los principios femenino y masculino, y alcanzar dimensiones divinas. La profunda relación entre sexualidad y espiritualidad es conocida y cultivada en las tradiciones espirituales tántricas.

En otros casos, el comienzo de una emergencia espiritual puede rastrearse hasta hallar una experiencia emocional muy fuerte, en especial una implique una gran pérdida, tal vez el fin de una relación amorosa importante, un divorcio, la muerte de un hijo, un padre u otro pariente cercano. Con menor frecuencia, el acontecimiento desencadenante es un desastre financiero inesperado, una serie de fracasos o la pérdida de un trabajo. En algunas personas la gota que rebalsa el vaso puede ser la experiencia con una droga alteradora de la conciencia, o una sesión de psicoterapia intensa. Se conocen casos en los que una crisis de transformación comenzó en un sillón de dentista con la extracción de una muela utilizando óxido nitroso.

La era de la experimentación descontrolada con drogas psicodélicas catapultó a mucha gente hacia la apertura espiritual, y a algunos de ellos hacia la emergencia espiritual. También hemos visto casos en los que una droga recetada por razones de salud fue el factor desencadenante.

Una sesión de hipnosis llevada a cabo con la intención de aliviar un terrible dolor de cabeza puede inesperadamente producir una experiencia de muerte y renacimiento, recuerdos de vidas pasadas y otros dominios espirituales de la psique que resultan difíciles de asimilar. Lo mismo ocurre con sesiones de psicoterapia experiencial que no se resuelven exitosamente.

La amplia variedad de aparentes desencadenantes de la emergencia espiritual sugiere que lo más importante es la predisposición del individuo para la transformación interna, mucho más que los estímulos externos. Pero si buscamos un común denominador o un camino final en las situaciones desencadenantes, encontraremos que todas estas situaciones conllevan un cambio radical en el equilibrio entre los procesos conscientes e inconscientes.

Algo ocurre que favorece el funcionamiento del inconsciente al extremo de que éste supera las percepciones comunes. En ocasiones, las defensas del ego pueden verse debilitadas por una agresión biológica; en otros casos, un trauma psicológico interfiere con los esfuerzos de la persona, orientados hacia lo externo, redirigiéndola hacia su mundo interior.

El catalizador más importante de una emergencia espiritual es un profundo compromiso con distintas prácticas espirituales. De hecho, muchas de estas han sido diseñadas para facilitar la experiencia mística al aislar al buscador de las influencias externas y orientarlo hacia su mundo interior. Es fácil de imaginar el impulso espiritual que surge de las formas activas de la adoración religiosa, como bailar en trance, los giros sufies, la percusión de tambores, las salmodias o las letanías.

Pero las crisis de transformación también pueden comenzar de manera menos dramática como la meditación sentada o en movimiento, la contemplación y la oración devocional. En la medida en que disciplinas espirituales tanto orientales como occidentales ganan popularidad, más y más gente parece experimentar crisis de transformación relacionadas directamente con sus prácticas. Se han puesto en contacto con nosotros en repetidas ocasiones personas cuyas experiencias ocurrieron durante la práctica de la meditación zen, la meditación budista vipassana, el Yoga Kundalini, los ejercicios sufies, la oración cristiana o la contemplación monástica.