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Adolescentes, Niños y Niñas Mal Usan Internet Peligrosamente

El 80 por ciento de los chicos navega “a tontas y a locas”
Cada vez con menos edad y cada vez durante más tiempo, los chicos y adolescentes hicieron de Internet su lugar en el mundo. Un mundo sin fronteras, donde muchas veces nadie repara en los límites. Una encuesta nacional permitió saber que el 80 por ciento de los chicos de entre 10 y 17 años navegan solos, así como nueve de cada diez chatean y siete de cada diez tienen un perfil en una red social. El 95 por ciento no cree en los peligros de Internet, el 75 por ciento cree en todo lo que se dice en la Red, el 65 por ciento no chequea lo que allí encuentra y el 90 por ciento asegura que sus padres no saben cómo usan Internet.
Cynthia Palacios / Periodista

Además de conocer los usos y las costumbres de los adolescentes argentinos en el ciberespacio, un reciente relevamiento nacional del programa Escuela y Medios del Ministerio de Educación alertó sobre algunas cifras preocupantes: el 95% de los chicos no cree en los riesgos de Internet y el 90% asegura que en su casa no hay reglas de uso para la computadora.

La presentación del informe nacional se hizo durante un panel de especialistas de distintas empresas de informática y del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), que hablaron de la seguridad en Internet y dieron consejos y estrategias para que los padres propicien la navegación segura de sus hijos.
El 80% de los jóvenes argentinos accede a Internet desde un locutorio, mientras que el resto accede desde su casa. Eso hace que la presencia -y los controles- de los adultos sea casi inexistente.
En este mundo por el que transitan solos existen graves peligros. El coordinador de Tecnologías de la Información del Inadi, Pablo Carnaghi, detalló que las consultas y demandas sobre discriminación en Facebook, la red social más popular, cuadruplicaron en los primeros meses de este año las denuncias recibidas en todo 2009.

Uso diario



En cuanto a la exposición diaria, los que navegan en locutorios lo hacen en un promedio de una hora por día, mientras que los que se conectan en casa están dos horas frente a la computadora.
"El acceso en casa permite un uso mucho más variado: la usan para chatear, comunicarse, jugar y buscar información", detalló la directora del Programa de Escuela y Medios, Roxana Morduchowicz, durante la presentación oficial del relevamiento nacional.
¿Para qué usan la computadora? El 90% de los adolescentes contestó que chatea, el 70% tiene un perfil en una red social, el 45% crea su propio blog y el 75% mira el blog de otros.
"El 80% de los usuarios de redes sociales en nuestro país tiene entre 12 y 25 años -explicó también Morduchowicz-. El 30% de los consultados las visita a diario, el 50% lo hace día por medio y el 20% las visita una vez por semana."
Entre las causas que los jóvenes mencionan por las que utilizan las redes sociales figuran que pueden comunicarse con amigos todo el tiempo, conocer gente nueva, hablar de sí mismos, subir fotos y videos y encontrar gente que hace mucho que no ven.
El uso de las redes sociales tiene ventajas y riesgos. Entre las primeras están el espacio de libertad y autonomía que les posibilita ser parte de un grupo, algo fundamental en la adolescencia; esto permite a los jóvenes expresar sus opiniones y generar contenidos. "Se hacen visibles con su propia voz", afirmó Morduchowicz.
"Los chicos entran y creen que están en un mundo irreal; se comportan en la computadora de una manera distinta a como se comportan en la vida real", consideró el director de Calidad de Servicio de Microsoft, Jorge Cella.
"Hay que explicarles que no pueden chatear con extraños, como saben que no pueden dejar entrar un desconocido en la casa ni repartirían fotos privadas suyas en cualquier esquina. No es paranoia, es cuidado. No es control sino protección", agregó el ejecutivo de la empresa de servicios informáticos.
La alerta, sin embargo, está en la poca conciencia de los riesgos que entraña la comunicación en el ciberespacio: el 95% no cree en los peligros de Internet, el 75% cree en todo lo que se dice en la Red, el 65% no chequea lo que allí encuentra y el 90% asegura que sus padres no saben cómo usan Internet.
Los padres confían en la autorregulación que sus hijos hacen de la Red y descreen de los riesgos: el 90% asegura que "Internet no es preocupante".

Esa falta de regulación adulta se refleja en los temas que se discuten en familia. Sólo el 15% habla del tiempo de uso y contenido de la PC, mientras que las salidas (con el 50%), la televisión (con el 45%) y el tiempo que dedican a las tareas (con el 25%) son los temas más discutidos entre padres e hijos.

Dar información personal que cualquiera puede ver, subir fotos que muestra intimidad y chatear -o encontrarse luego- con desconocidos son los riesgos más grandes que entraña la red cibernética.

Consejos


Desde el Ministerio de Educación de la Nación, enumeraron algunos consejos para minimizar estos peligros a los que están expuestos los menores de edad. "Hay que evitar la computadora en la habitación de los jóvenes y consensuar un código familiar de uso, explicarles que no tienen que dar información personal ni subir fotos privadas, o contactar desconocidos y menos aún encontrarse con ellos", dijo la directora.

Para enseñar a los chicos una navegación segura, se presentó el cuadernillo Los adolescentes y las redes sociales , que se entregará tanto a docentes como a padres. También puede descargarse desde hoy en la página web www.me.gov.ar/escuelaymedios .

"Internet no es un cuco, sino una herramienta fascinante, pero hay que utilizarla de manera que respete la privacidad de los usuarios", señaló el gerente de Asuntos Públicos de Google, Daniel Helft.

Por su parte, Tomás O´Farrell, de Sonico, explicó que más allá de los filtros que los padres puedan instalar -que suelen ser burlados por los chicos-, lo más importante es que los adolescentes comprendan los peligros que encierra este nuevo mundo.

* Diario "La Nación"
(www.lanacion.com.ar

La Inteligencia Organizacional Depende de las Mujeres

Ya estudios como el de John Gray (los hombres son de Marte, las Mujeres de Venus) y otros tantos destacaban las habilidades socioafectivas superiores de las mujeres. Este estudio no solo demuestra ello, sino que demuestra la existencia de la llamada "inteligencia colectiva"

Demostrada la existencia de la inteligencia colectiva

 

La inteligencia colectiva existe, señala un estudio realizado por científicos del MIT. La capacidad de trabajar en grupo de manera eficiente depende, según los investigadores, de la dinámica de funcionamiento del grupo. Esta dinámica, a su vez, estaría en función de la “sensibilidad social” de los miembros de cada equipo, entendida como tal la capacidad de ser flexibles en la asignación de ocupaciones y de hacer partícipes a todos los miembros en la resolución de los desafíos. En la investigación se reveló, asimismo, que la presencia de mujeres en los grupos resulta fundamental para que se dé un rendimiento colectivo óptimo. Por Yaiza Martínez.

 


Fuente: Christine Daniloff. MIT.
Fuente: Christine Daniloff. MIT.
El todo puede ser mayor que la suma de sus partes en lo que a inteligencia se refiere, revela un estudio realizado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), en Estados Unidos.

En la investigación, los científicos lograron demostrar que existe una inteligencia colectiva en grupos de personas que cooperan bien juntas, y que dicha inteligencia supera las capacidades cognitivas individuales de cada miembro de esos grupos.

Por otro lado, el estudio también constató que la tendencia a cooperar eficientemente está relacionada con el número de mujeres presentes en cada grupo de trabajo.

Medición de la inteligencia grupal

Hasta ahora, numerosos especialistas habían sostenido que la capacidad de los individuos de rendir en diversas tareas cognitivas demostraba la existencia de un nivel de inteligencia individual mensurable.

Según publica el MIT en un comunicado, los investigadores de dicho Instituto aplicaron este mismo principio de medición de las capacidades intelectuales a pequeños equipos de personas.

Así, descubrieron que si los equipos presentaban el tipo adecuado de dinámica o funcionamiento interno, podían desempeñar bien una amplia gama de asignaciones. Este descubrimiento tendría potenciales aplicaciones en empresas y otras organizaciones, señalan los investigadores.

Thomas W. Malone, co-autor de la investigación y profesor de gestión en la Sloan School of Management del MIT, afirma que lo que se ha descubierto es que existe una eficiencia general, una inteligencia colectiva grupal, a partir de la que se puede predecir el rendimiento del grupo en situaciones diversas.

Dicha efectividad depende de la capacidad de trabajar en grupo que presente cada equipo.

Importancia de la sensibilidad social

Concretamente, serían aquellos grupos de personas que presentan altos niveles de “sensibilidad social” los más inteligentes como colectivo. Como sensibilidad social entienden los investigadores la buena disposición para ser flexibles en la asignación de ocupaciones y para que los todos los miembros del equipo puedan aplicar sus habilidades a cualquier desafío presentado.
Según Malone, “la sensibilidad social estaría relacionada con la capacidad de los miembros del grupo para percibir las emociones del resto de los miembros. En los grupos donde una persona es más dominante que las demás, la inteligencia colectiva es menor que en aquellos equipos donde los turnos de conversación están mejor distribuidos”.

Por otro lado, los grupos sometidos al estudio que contaron con un mayor número de mujeres demostraron tener una mayor sensibilidad social y, en consecuencia, una mayor inteligencia colectiva, en comparación con los grupos que contuvieron menos mujeres.
http://www.ultimahora.com/adjuntos/imagenes/000/235/0000235294.jpg
Las mujeres son de alta importancia para mejorar el dinamismo en un grupo u organización, mucho más si las mismas pueden desarrollar sus capacidades maternales. Imagen:La eurodiputada italiana Licia Ronzulli cumpliendo su doble rol de diputada y madre, algo que desde las ideologías y la cultura predominante no es tenido en cuenta (en los medios comerciales y por tanto en el pensamiento general la mujer es más muñeca de gala que mujer con potencial de madre)

Resultados obtenidos

Para llegar a todas estas conclusiones, los investigadores realizaron dos estudios que consistieron en organizar a 699 personas en grupos de entre dos y cinco individuos para que realizaran tareas diversas: desde resolver puzzles hasta llevar a cabo negociaciones, tormentas de ideas o juegos.

Para registrar las interacciones de los participantes, los científicos equiparon a éstos con distintivos electrónicos portátiles diseñados por especialistas del Media Lab www.media.mit.edu/ del MIT. Estos dispositivos proporcionaron registros completos de los patrones de conversación de los grupos, revelando la tendencia de éstos a seguir turnos.

El análisis de todos los datos obtenidos reveló, en primer lugar, que el grado de inteligencia colectiva de los equipos supuso entre un 30 y un 40% de diferencia en la capacidad de rendimiento de éstos.

Por otra parte, los investigadores descubrieron que la eficiencia de los grupos no dependió de las habilidades individuales de sus miembros. Para determinar este punto, muchos de los participantes también realizaron tareas similares a las asignadas a los grupos, pero por separado. Su media de inteligencia individual no predijo de manera significativa la eficacia de los equipos a los que pertenecían.

Por último, los datos revelaron que el nivel de inteligencia colectiva era equivalente a la proporción de mujeres en cada equipo. Según los investigadores, esto no significa que no haya hombres con habilidades sociales superiores a algunas mujeres sino que, simplemente, las personas con mejores habilidades sociales son las que ayudan a aumentar el rendimiento grupal.

Aplicación en organizaciones

Los investigadores creen que los resultados obtenidos podrían aplicarse a muchos tipos de organizaciones y que sería muy interesante realizar pruebas para predecir cómo funcionarán ciertos equipos frente a los problemas que se puedan presentar en dichas organizaciones.

Además, según Malone, la investigación demuestra también que sería posible aumentar la inteligencia de los grupos de trabajo, bien cambiando a algunos miembros bien enseñando a los equipos la mejor manera de interactuar.
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Síntesis de La Obra Un Teólogo Integrador, Raimon Panikkar

Raimon Panikkar, filósofo-místico del Tercer Milenio

Sintetiza el diálogo entre Cristianismo, hinduísmo y budismo

 

El 26 de agosto pasado, en su retiro de Tavertet (Pirineo catalán), fallecía Raimon Panikkar, reconocidamente uno de los filósofos de la religión más importantes del siglo XX y lo que va del XXI. La interculturalidad la llevaba Panikkar literalmente en la sangre, siendo como era hijo de padre hindú y madre catalana católica. Su allegados vivos son, por lo demás, un poco como él, pese a algunas diferencias de criterio que tampoco hay que exagerar: su hermano menor, Salvador Pániker, y su sobrino Agustín dirigen desde hace años una prestigiosa editorial especializada en temas de búsqueda espiritual y metafísica. Por José Luis San Miguel de Pablos.

 


Raimon Panikkar. Fuente: raimonpanikkar.org/
Raimon Panikkar. Fuente: raimonpanikkar.org/

La principal peculiaridad de Panikkar consiste en su adhesión plena, según propia confesión continuamente reafirmada, a tres tradiciones religiosas, una del Libro, el cristianismo, y dos ajenas a él, el hinduísmo de raíz védica y upanishádica, y el budismo. Sacerdote católico (sin haber sido, que se sepa, suspendido nunca como tal) y miembro del Opus Dei en su juventud (si bien abandonó voluntariamente dicha institución en los años sesenta), Panikkar conectó en un momento dado con sus raíces paternas y se sumergió en el estudio en profundidad de las bases filosófico-místicas de la espiritualidad del hinduísmo. Las conclusiones, no sólo intelectuales, sino también profundamente vivenciales, a las que llegó son a la vez sorprendentes y muy estimulantes en esta “travesía espiritual del desierto” que es el tiempo presente.

Dado que el presente texto no puede ser excesivamente extenso, y teniendo en cuenta la enorme amplitud de la obra de Panikkar, voy a ceñirme aquí a cuatro aspectos de su pensamiento, de los que los dos primeros son de carácter religioso estricto. Estos son la convergencia de fondo cristianismo-hinduismo (su caballo de batalla principal a nivel íntimo), su trinitarismo, por encima del monoteísmo en el sentido yahveico o coránico del término, su acérrima defensa del diálogo interreligioso sin dar por sentado que se está en posesión de la verdad, y su actitud polémica hacia el cientifismo.

Que no pocas suspicacias hacia la milenaria religiosidad del subcontinente índico no reflejan más que desconocimiento, es algo que a muchos nos salta a la vista desde hace tiempo. Viene a confirmárnoslo la cita del Rig Veda con la que Panikkar encabeza uno de sus numerosísimos libros, en concreto La experiencia filosófica de la India:

En el principio surgió el amor,
el primer germen de la mente.

(RV, X, 129, 4ab)

 

Religión a la carta

La hondura de la reflexión panikkariana deja poco espacio para ironizar acerca de “las religiosidades a la carta”. No estamos ante ningún intento de sincretismo entre cristianismo e hinduismo, sino ante el descubrimiento de una identidad esencial por detrás de ropajes diferentes. La “religión doble” de Panikkar (dejando aparte el budismo, tercer pie de su trípode) no era vivida por él como un equilibrismo, sino como un asentamiento mental y espiritual sólido y completamente natural. Verdad es que sólo la dimensión experiencial, es decir mística, es capaz de aportar una tal solidez y naturalidad. Y en este sentido, yo diría que se puede definir a Raimon Panikkar como un místico que consiguió algo tenido hasta ahora por imposible: poner en palabras perfectamente inteligibles, si no el núcleo -el en-sí- de la experiencia mística, sí aspectos sustanciales de sus condiciones de posibilidad, y algunas de sus características esenciales. Una de las cuales es su transculturalidad, que excluye de raíz todo enmarque dogmático.

La no-categorización estanca es una de las principales condiciones de posibilidad de la experiencia del conocimiento-comunión, modo último de religación que trasciende el simple saber. Negativa panikkariana, pues, a considerar absolutas separaciones tales como las de Filosofía y Teología, amor y conocimiento, sujeto y objeto… ¿Cómo encaja esta postura con la nítida sistemática, eminentemente racional, que encontramos en las obras de Panikkar? La explicación surge al integrar otro de los conceptos clave del filósofo: no hay un solo estado de consciencia sino muchos, también en el plano cognitivo, y reconocer esto es imprescindible para aproximarse a una sabiduría que siempre es más que puro conocimiento racional. Del hinduismo y del budismo extrajo Panikkar, entre tantas otras, esta importantísima noción-herramienta del caminar espiritual: que la consciencia es una, pero sus modos y niveles son múltiples.

El reconocimiento de la esencia amorosa de Lo Divino es, para Panikkar, el factor unificador esencial de las dos grandes religiosidades –más que religiones– de Occidente y Oriente que son el cristianismo y la tradición vedanta o hinduísmo. Frente a esto, las diferencias doctrinales sólo tienen una importancia secundaria. Por supuesto que tales diferencias existen, y él las expone, además, con mucha claridad; pero esas diferencias no dejan de ser mentales, no afectan a la Esencia, que está más allá de lo mental. En este y otros aspectos, Panikkar era –o así es como lo percibo– más oriental que occidental, o sí se quiere más místico que filosófico-teológico: el problema de Occidente y, en su seno, de la Teología dogmática cristiana, es que la pantalla de la categorización racional exclusiva impide “ver” desde otros estados de consciencia, y mantiene un estado permanente de dualización que tiene consecuencias exteriores nefastas: tesis-antítesis, verdad-error, ortodoxia-heterodoxia, fieles-infieles, los nuestros – los otros…

Porque, dicho del modo más sintético, la principal aportación de la tradición vedanta, no sólo a Raimon Panikkar (aunque también, sin duda) sino a cualquiera que se aproxime a ella con mente abierta, es la perspectiva Advaita o no dual. Las dualidades están “aquí”, en nuestra mente y en la materia-energía interpretada por la mente (Maya), pero no en la Realidad Velada que subyace a todos los fenómenos. No más allá de las formalizaciones y de las palabras. No en el Silencio.

El segundo aspecto de la espiritualidad de Panikkar al que quiero referirme es la radicalidad con que reiteradamente ha defendido una concepción trinitaria. Que no es únicamente cristiana, ya que la idea de Trinidad se encuentra también en otras tradiciones religiosas, y muy destacadamente en ese hinduismo que es la segunda de sus tres religiones. Lo más destacable que cabe decir al respecto es que él no consideraba la Trinidad como un misterio exclusivamente interno a la realidad de un Dios separado o “radicalmente otro”, sino como constitutiva de la Realidad toda, comprendida íntegramente en la Divinidad en la que creía. Panikkar era panenteísta indudabelemente, y lo dejó muy claro en, por ejemplo, el Prefacio de su libro La Trinidad. Una experiencia humana primordial:

El panteísmo no es falso por lo que afirma, sino por lo que niega, es un error por defecto y no por exceso.(…) Podemos afirmar ciertamente que todo es divino, pero debemos añadir acto seguido que lo Divino no se agota en ningún todo.

Desde esta idea, Panikkar entendía que lo trino se manifiesta también en el mundo y en cada individuo. Es así como desembocó en su tesis fundamental de una Realidad Cosmoteándrica (o Teoantropocósmica) en la que lo Divino es a la vez sustrato inmanente y trascendencia de las realidades humana y cósmica, a la vez inextricablemente vinculadas. El macro y el microcosmos, lo cosmo-geo-ecológico y lo antropológico, son sustentados y guiados hacia la plenitud por la dimensión divina, por Dios.

Símbolos religiosos. Fuente: Manop.
Símbolos religiosos. Fuente: Manop.

¿Qué Dios?

Pero ¿qué Dios? ¿El Dios de Panikkar es “el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob”? Pienso que no. El cristianismo de Panikkar tenía poco de abrahámico, tal como correspondía a su radical universalismo. Una cita del final del libro Invitación a la sabiduría servirá para poner en claro su pensamiento:

Intentaré presentar mi interpretación de Cristo desde una visión teoantropocósmica, pero no quisiera recomendar de ninguna manera que se tomara como necesariamente representativa de la teología cristiana.(…)

El misterio que está en el principio y estará en el fin; el alfa y el omega a través de lo cual todo entra en el ser; la luz que brilla en todos los seres; la palabra contenida en cada palabra auténtica; la realidad enteramente material, completamente humana y simplemente divina que actúa en todas partes, infinitamente presente allí donde hay realidad; el punto de encuentro en la encrucijada de la realidad donde convergen todos los reinos; aquello de lo que no somos conscientes cuando actuamos, y que sin embargo “está ahí”; aquello que somos –y suponemos ser– y aquello que fuimos; ese símbolo de toda realidad, ese misterio, así lo creo, es Cristo. Si alguien dice que este símbolo es demasiado amplio y universal, le responderé que si se ha eliminado la circuncisión de la carne, ¿por qué no podemos superar la circuncisión de la mente?
Con esta imagen de Cristo no eludo el skandolon de la encarnación y el proceso de la salvación. No ignoro estos hechos, pero tampoco venero a la historia como a un dios, y no limito la realidad a la historia, ni la historia a su línea abrahámica.

Habiéndome referido ya a los aspectos hinduísta y cristiano de la religión triple de Raimon Panikkar, queda en el aire la pregunta de cuál es el papel del budismo en tanto que tercer aspecto de su espiritualidad. Últimamente se tiene tendencia a considerar el budismo como un ateísmo religioso, pero yo no lo veo exactamente así. Es más bien, en mi opinión, una religiosidad a-teológica, una respetuosísima actitud antiteorética frente a lo que, se mire como se mire, jamás podrá ser teorizado. Wittgenstein habló como un budista genuino cuando dijo “de lo que no se puede hablar, mejor callar”. Y las frecuentes referencias budistas a la Nada y al Vacío pueden interpretarse como alusiones a que como, en el fondo, no hay nada que podamos decir ni pensar positivamente con auténtico sentido de lo que en las demás religiones se denomina “Dios”, “nada” o “vacío” es la mejor aproximación posible. Eso, y renunciar a hacer teología. ¿Ateísmo?

De todos modos, la dimensión budista de Panikkar no deja de conectar en alguna medida con el fenómeno bastante nuevo de la espiritualidad atea, que tantísimo puede sorprender –a unos y otros– en un país como el nuestro. Recomiendo encarecidamente la lectura de El alma del ateísmo. Introducción a una espiritualidad sin Dios (Paidós, 2006) del filósofo francés contemporáneo (y no creyente) André Comte-Sponville, a todos los que deseen profundizar en la idea de que “espiritualidad” no implica “teísmo” necesariamente, aunque sí es incompatible con actitudes tales como el nihilismo posmoderno y el materialismo.

El diálogo interreligioso, el auténtico diálogo, era para Panikkar condición necesaria para la paz mundial, que sólo llegará a existir exteriormente si además es interior. Lo cual presupone una revolución espiritual que nos concierne a todos: la de la apertura radical a la escucha del otro, en la búsqueda común de una verdad que nadie posee de antemano. Panikkar subrayaba insistentemente que “dialogar” para tratar simplemente de convencer o “convertir” al interlocutor a una verdad que se está convencido de tener, no es dialogar sino mera pretensión de doblegar e imponer. Por lo demás, Panikkar no creía en ese tipo de verdades, que sólo servirían de coartada para el fundamentalismo, incluso cuando –como sucede a veces– se disfrazan de tolerancia. Llegados a este punto, a más de un lector le rondará la palabra “relativismo”, pero pienso que Raimon Panikkar no tenía nada de relativista. Él creía en la Verdad, de eso no hay duda, pero lo que no creía es que nadie de los que aseguran poder formularla íntegramente, esté en condiciones de hacerlo. “Tu verdad no es mi verdad, y ven conmigo a buscarla…”, que decía Antonio Machado.

 

TheGreenEditor
El cristianismo es geográfica y poblacionalmente muy hegemónico, destacando el catolicismo, con sus 1.160 millones de fieles, si no son más.
Diálogo epifánico

El verdadero diálogo es epifánico. Y para que surja y fructifique es preciso dejar caer las murallas del dogmatismo.

Y llegamos al cuarto aspecto que vamos a tratar, del pensamiento de Panikkar, quizá el más chocante y desde luego el más polémico de todos: su crítica un tanto radical del cientifismo.
Raimón Panikkar era doctor en Ciencias Químicas, entre otras muchas cosas. Así que sabía de lo que hablaba… Y lo que decía, en un mundo en el que la cientificidad es, no nos engañemos, el gran referente veritativo muy por encima de la religión y religiones, no era muy halagüeño para la ciencia “tal como es”.
Lo que, esencialmente, impedía a Panikkar participar de la admiración generalizada hacia la Ciencia Moderna era un diagnóstico que él hacia de ella, y con el que, por supuesto, se puede estar o no de acuerdo. Panikkar definía a la ciencia que, nacida de la revolución galileana llega hasta nuestros días, como una pretensión de conocimiento sin amor.

Parece evidente que Panikkar basaba esta definición en determinados rasgos del método científico, básicamente la petición de dejar de lado toda componente afectiva para alcanzar la objetividad. Y pienso que también en el rechazo cartesiano de la intuición, ligada inextricablemente a dimensiones perceptivas que no son lógico-deductivas y sí precisan de la afectividad –es decir, del amor– para su despliegue. También en una muy concreta praxis, histórica y todavía actual, impulsada por el cientifismo clásico (pero no sólo por él), que es la misma que ha tenido como una de sus consecuencias la multidimensional catástrofe ecológica. Los matices recientes –pienso sobre todo en las derivas cuántica y sistémica– no le parecían suficientes a Panikkar para cambiar su severo diagnóstico, aunque en esto también estaba abierto a la esperanza.

No existen el pensador solitario. Y por mucho que Raimon Panikkar, en su última etapa viviera en un retiro, por supuesto que tampoco lo era. Sus raíces y conexiones eran tan ricas y complejas como la vida misma, a la que siempre quiso servir. Para no volver sobre las ancestrales, señalaré solamente dos: Ramon Llull y Teilhard de Chardin. Su trabajo, no obstante, estaba orientado al presente y al futuro. Porque a estas alturas vamos viendo ya que André Malraux tenía sobrada razón cuando dijo, hace cosa de seis décadas, aquello de “el siglo XXI será espiritual o no será”. Y no nos engañemos, cada época, cada era nueva, tiene necesidad de maestros espirituales. El que escribe está convencido de que Raimon Panikkar ha sido y es uno de ellos.


José Luis San Miguel de Pablos es profesor en la Universidad Comillas, Madrid, y colaborador de la Cátedra CTR

La Crianza Ancestral, La Mejor de Todas En Muchos Aspectos

Este estudio se corresponde con una enorme y gigantesca baterías de estudios similares. Su marco teórico es correcto y el marco conceptual ni qué decir. El paradigma (psicobiológico y bioevolutivo) es el adecuado, bien podría estar circunscripto dentro de la línea de los estudios ecosociales (Ecología Social, Ecología Emocional) Aumenta nuestros conocimientos dentro de una línea de investigación con base en las ciencias naturales antes que en el relativismo cultural tan dañino por sus nefastas consecuencias en una organización y dinámica social que destruye el medio ambiente. De nuevo, la organización social comunitaria base (que es la de la mayoría de los pueblos indígenas) resulta ser la más efectiva, no solo ecológicamente, sino psicobiológicamente.

 

El modo de crianza de los ancestros propicia el desarrollo moral de los niños

 

Juego libre, familias extensas y contacto físico frecuente, en las raíces de la empatía.

 

Los niños en edad preescolar son más empáticos, compasivos y cooperativos si a lo largo de su corta vida han recibido cariño en forma de contacto físico frecuente; si han sido amamantados durante bastante tiempo, si han dormido con sus padres o si se les ha animado a que jueguen libremente con otros niños.

Esto es lo que sugieren los resultados de tres estudios dirigidos por la psicólogo de la Universidad de Notre Dame, en Estados Unidos, Darcia F. Narvaez, especializada en el desarrollo de la moral y del carácter de los más pequeños.

Según explica Narvaez en un comunicado emitido por la Universidad de Notre Dame, estos resultados demostrarían que: “las raíces del funcionamiento moral se forman en los primeros años de vida, durante la infancia, y dependen de la calidad afectiva de la familia y del apoyo que reciban los niños por parte de su comunidad”.

Por otro lado, los estudios realizados han revelado que existe una relación entre las prácticas educativas comunes en las sociedades cazadoras-recolectoras (en las que los humanos se han desarrollado durante el 99% de su historia) y una mejor salud mental, una mayor empatía y una mayor inteligencia en los niños.

Mirando a los ancestros

Las tres investigaciones realizadas por Narvaez y sus colaboradores fueron, en primer lugar, un estudio observacional (sin intervención de los investigadores, que se limitaron a medir las variables definidas) sobre las prácticas educativas de padres de niños de tres años de edad.

En segundo lugar, los investigadores realizaron un estudio longitudinal sobre la relación entre ciertas prácticas de educación y el abuso infantil. Los datos analizados en esta parte de la investigación fueron tomados de una investigación anterior, realizada por otro psicólogo de la Universidad de Notre Dame, John G. Borkowski, especializado en el impacto de los abusos infantiles y de la negligencia en el desarrollo de los niños.

Por último, se hizo un estudio comparativo de las prácticas educativas de madres estadounidenses y de madres chinas.

A partir de todas estas investigaciones, Narvaez identificó seis características de la crianza comunes en los tiempos de nuestros ancestros lejanos y que, en la actualidad, aún influyen en el correcto desarrollo moral de los niños.

Una de estas características sería el hecho de mantener mucho contacto positivo con los bebés y niños pequeños (cogerlos, acurrucarlos, abrazarlos, etc.). La segunda de ellas es la de responder rápidamente a las quejas y llantos de los bebés.

Evitar ciertos trastornos

Según Narvaez, esta prontitud en la atención hace que el niño no se altere y, en consecuencia, a su cerebro no lleguen las sustancias químicas tóxicas que produce el propio organismo en situaciones de estrés: “La calidez, el cuidado sensible hacia los niños, permite que sus cerebros estén en calma durante los años en que su personalidad se está formando”, afirma la psicólogo.

 

Otra característica de la crianza practicada por nuestros ancestros y que tiene un efecto positivo en el desarrollo infantil incluso en la actualidad es la de la lactancia materna durante un largo periodo (entre los dos y los cinco años).

Según Narvaez, el sistema inmunológico de los niños no está completamente formado hasta los seis años, y la leche materna proporciona la base para dicha formación.

En cuarto lugar, el hecho de que los niños puedan crecer con otros adultos que los cuiden y los quieran, más allá de los padres, también resulta positivo para el desarrollo moral de los niños, al igual que poder practicar el juego libre con compañeros de juegos de edades diversas.

En este sentido, estudios anteriores ya habían demostrado que los niños que no juegan lo suficiente durante su infancia son más propensos a padecer trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y otros desórdenes de la salud mental.

Una última característica que favorecería un óptimo desarrollo de la moral infantil serían los partos naturales, que estimulan en las madres la generación de las hormonas necesarias para cuidar al recién nacido y establecer con él el vínculo más apropiado.

Un tema preocupante

Tras constatar que la crianza con estas características favorece un desarrollo moral óptimo en los niños, Narvaez alerta del hecho de que, al menos en Estados Unidos, se está produciendo un declive en la aplicación de todas estas condiciones a la crianza.

Así, en lugar de ser cogidos en brazos, los niños pasan mucho más tiempo en carritos o asientos para coches que antes. Además, sólo el 15% de las madres norteamericanas amamanta a sus hijos durante meses, las familias extensas ya no existen y el juego infantil libre se ha reducido drásticamente desde 1970.

En su lugar, se han extendido prácticas y creencias nocivas sobre la crianza, como el aislamiento de los niños en sus propios dormitorios o la idea de que atender al llanto del niño demasiado rápidamente puede hacer que el niño “se malcríe”, explica Narvaez.

Al mismo tiempo, por estas u otras razones, investigaciones diversas demuestran que la salud y el bienestar de los niños y jóvenes norteamericanos han empeorado en los últimos 50 años: hay una epidemia de ansiedad y depresión entre los jóvenes; los comportamientos agresivos y la tasa de delincuencia aumentan en los niños; y la empatía, base de las actitudes morales y compasivas, se ha reducido en el caso de los estudiantes universitarios.

Según Narvaez, éste es un tema preocupante: “Los niños que no tienen sus necesidades emocionales cubiertas en los primeros años de vida tienden a ser más egoístas. No cuentan con el mismo grado de emociones relacionadas con la compasión que niños que han crecido en familias cálidas, sensibles”.

Los resultados de la presente investigación serán presentados en un simposio que se celebrará en octubre en la Universidad de Notre Dame. La preocupación sobre el estado en que, actualmente, llegan los niños a los colegios de Estados Unidos (con pobres aptitudes sociales, escasa regulación emocional y hábitos que no promueven los comportamientos sociales) ha inspirado el encuentro, tal y como se explica en la página web oficial.

 







 

Breve Reseña de Schopenhauer

Un pesimista con sentido del humor

 

No esperar mucha felicidad para no ser muy infeliz, recomendó Schopenhauer, un pesimista por excelencia. Los académicos prefieren a Hegel o Nietzsche. Pero sus seguidores insisten en su legado, 150 años después de su muerte. Apoyaba a los vegetarianos y defendía los derechos animales. También como muchos de sus contemporáneos, la India era uno de sus paradigmas.

 

Rosa Muñoz Lima / Periodista/ Agencia DPA/Deutsche Welle
Un pesimista con sentido del humor
Schopenhauer: pionero de una
moderna ética de la compasión, que
extiende hacia “todo lo que tiene
vida”; pues el hombre no debe
situarse por sobre la vida vegetal
o animal, sino vivir en armonía con
la naturaleza.

“La vida se presenta como una continua mentira”, suspiraba el filósofo Arthur Schopenhauer, de cuya muerte en Fránkfort del Meno, el 21 de septiembre de 1860, se cumplen ahora 150 años. El secreto “para no ser demasiado infeliz”, recomendaba, estaría en “no esperar ser demasiado feliz”.
 
Con sus aforismos, Schopenhauer se ganó el sitio del pesimista y huraño entre los filósofos de todos los tiempos pero, eso sí, su obra es considerada una piedra angular en la historia del pensamiento humano. Para mostrar nuevas facetas de este filósofo, la  Sociedad Schopenhauer y el Instituto de Historia de la Ciudad de Fránkfort han organizado la exposición "Lo que mueve al mundo – Schopenhauer en Fránkfort ". Al mismo tiempo, la Universidad de esa ciudad celebra un congreso internacional en el que se discute su significación y vigencia.
 
Sufrir, sufrir… y compadecerse



El escritor alemán Thomas Mann lo consideraba “el más racional filósofo de lo irracional”. En su obra maestra “El mundo como voluntad y representación”, concluida en 1818, Schopenhauer dice haber descifrado el secreto de la existencia, con poco por lo cual alegrarse, por supuesto. En relación con los ideales de la Ilustración y la filosofía del siglo XIX, se le ve como un modernizador, que arremete escéptico contra la idea del ser humano racional que se desarrolla positivamente en virtud de su capacidad de aprendizaje moral.
 
“Cambió radicalmente la visión sobre el mundo y el hombre”, dice Mathias Kossler, presidente de la Sociedad Schopenhauer y director de un centro de investigación sobre el filósofo en la Universidad de Maguncia. Cada historia de vida es para Schopenhauer una “historia de sufrimientos”, la libre voluntad sólo una ilusión y el hombre un ser regido por sus emociones y deseos. Consuelo y paz interior sólo pueden hallarse por la vía del ascetismo, o contribuyendo a aliviar el sufrimiento de otros. Sólo con compasión – el principio del bien – puede uno sobreponerse al egoísmo – el principio del mal.
 
Sin embargo, que viva la alegría

 
Schopenhauer se convierte así en pionero de una moderna ética de la compasión, que extiende hacia “todo lo que tiene vida”; pues el hombre no debe situarse por sobre la vida vegetal o animal, sino vivir en armonía con la naturaleza. Como filósofo ateísta, Schopenhauer es uno de los primeros en integrar a sus lecturas obras del budismo, el hinduismo y el brahmanismo, con los que comparte el reconocimiento de la futilidad de la dicha terrenal. Schopenhauer sería luego además una fuente de inspiración para el psicoanálisis.
 
En el disfrute de las artes plásticas y la música sitúa el filósofo el camino hacia la salvación. A través del “gusto estético por lo bello” puede abolirse toda voluntad, deseo y pena. Pero, a pesar de su típico pesimismo, Schopenhauer es conocido también por inteligentes aforismos de signo positivo, como aquel que recomienda “abrir la puerta a la alegría cuando quiera que aparezca, pues ella nunca es inoportuna”.
 


Vivir para la filosofía, no de ella
 
 
“Lo considero ingenioso, agudo, del resto me abstengo”, diría el poeta alemán Johann Wolfgang von Goethe en 1813 después de su primer encuentro con el veinteañero en Weimar. Goethe era visitante habitual de las noches de té en casa de la escritora Johanna Schopenhauer, madre de Arthur – cuenta Rüdiger Safranski, biógrafo de Schopenhauer. También ella se quejaba a menudo sobre el descontento de su hijo y terminó disgustándose con él.
 
Schopenhauer nació en Danzig, en 1788, y creció en Hamburgo. Conoció Europa viajando con sus padres. El padre quería que fuera comerciante, como él, pero murió temprano y Schopenhauer se hizo filósofo, con ayuda de su madre – relata Safranski en su biografía “Schopenhauer y los años salvajes de la filosofía”. Gracias a la herencia paterna, Arthur pudo estudiar en Berlín y Gotinga, para luego hacerse profesor y más tarde mudarse a Fránkfort del Meno – donde vivió para la filosofía y no de ella, como la mayoría de los profesores universitarios que odiaba.
 
La fama lo alcanzó más tarde, pero una parte de la primera edición de su obra de juventud, “El mundo como voluntad y representación”, tuvo que ser destruida por falta de demanda. Al final de su vida, sin embargo, era venerado en Frankfurt como una rareza, con sus patillas y sus perros pudel, llamados sencillamente “Butz” o “Atma” (repiración o alma en sánscrito). Richard Wagner le envió una copia dedicada de su ópera “El anillo del nibelungo”.
 

 
Caricatura de Wilhelm Busch.


En el disfrute de las artes plásticas y la música sitúa el filósofo el camino hacia la salvación. A través del “gusto estético por lo bello” puede abolirse toda voluntad, deseo y pena.


¿Primer “pro vegetariano”?
 
Schopenhauer, el ser humano, era por supuesto una persona llena de contradicciones. Fue uno de los primeros en defender los derechos de los animales y admirar a los vegetarianos de la India. Pero él mismo comía carne y no era para nada un asceta. A sus perros les hablaba en inglés mientras los paseaba a orillas del Meno, pero les gritaba en alemán, “¡hombre!”, cuando les peleaba: un signo de que también el “misántropo” Schopenhauer tenía sentido del humor.

La Práctica del Zen o Zazen

Siempre que cuides de tu respiración y de tu ser. Siempre que te maravilles por el Ahora, en el que está el pasado y el futuro, siempre tendrás el misterio y la revelación juntas, unidas en lo divino y lo humano que pueden habitar en tu corazón, así es el amor infinito. Así el sufrimiento inútil se va y solo queda la alegría del justo esfuerzo por amor, recompensada con la dicha siempre de saber amar.

(del administrador del blog)




Beneficios del zen para un occidental



 

Las penas de la humanidad están causadas por una pérdida de equilibrio, y el camino al equilibrio —a un cuerpo sano y a un corazón recto- es sentarse correctamente.
Las penas de la humanidad están causadas por una pérdida de equilibrio, y el camino al equilibrio —a un cuerpo sano y a un corazón recto- es sentarse correctamente.

La actitud con respecto al cuerpo humano en Asia oriental está muy influida por la medicina china, que habla de meridianos o canales a través de los que fluye la energía y da vida a toda la persona. A esta energía se le llama chi en chino y ki en japonés. El origen de esta energía se encuentra en el abdomen (en japonés hara) que recibe el nombre de kikai (en japonés) o “mar de energía”.

Tiene especial importancia el tanden, un punto localizado a pocos centrímetros por debajo del ombligo y que es la fuente de creatividad y el lugar principal de experiencia religiosa. Se alienta a la persona para que sea consciente de su existencia no sólo a la hora de meditar, sino en todas las circunstancias de la vida. En las artes marciales la conciencia del tanden es vital.

Un maestro de Zen algo conocido, el maestro Okada Torajiro, escribe con gran vigor que el tanden es el santuario de lo divino: es aquí donde habita la energía sagrada. Okada divide a las personas en tres clases.

El primer tipo valora la cabeza: acumula vastas cantidades de conocimientos, desarrolla mucho el cerebro y acaba por perder el equilibrio y quedarse como una pirámide invertida.

La segunda clase está formada por personas que sacan pecho; tales personas parecen fuertes y llenas de coraje, pero en el interior son débiles.

Y dice: Pero las personas de mayor rango son aquellas que consideran el abdomen como la parte más importante, y de esta forma han construido el bastión donde puede prosperar lo divino. Desarrollan sus mentes y sus cuerpos de manera correcta. La fuerza fluye por ellos y produce una condición espiritual de tranquilidad y ecuanimidad. Hacen lo que les parece bien sin violar ninguna ley.

El maestro continúa diciendo que las penas de la humanidad están causadas por una pérdida de equilibrio, y el camino al equilibrio –a un cuerpo sano y a un corazón recto- es sentarse correctamente.

La postura correcta, en la que somos conscientes del tanden y en la que seguimos centrados en el tanden es, por tanto, de importancia capital.

Esta podría ser la postura de loto o la seiza japonesa (confucionista en origen) en la que nos sentamos sobre los talones o en una silla con la espalda erguida y los ojos ligeramente abiertos. Y entonces, tanto si la persona está de pie, como sentada, como andando o durmiendo, permanece centrada en el hara, y tiene así mayor estabilidad y fuerza interior.

El cambio importante se produce en nuestro interior, como dice el maestro Okada cuando explica: “Incluso si el cuerpo sufre un cambio con la seiza, el estado interior más profundo no cambia tan fácilmente”.

Es interesante recordar que el maestro de Zen Dogen, fundador de la secta japonesa Soto, opinaba que el sentarse de forma correcta o zazen ya es una forma de iluminación.

Entrenamiento de la respiración

En este punto la clave vuelve a ser la respiración abdominal. La persona respira desde el tanden, lenta y rítmicamente. Y al igual que sólo la manera de sentarse ya es en sí una experiencia religiosa, de ella fluye energía por todo el cuerpo.

Deberíamos advertir que aquí no sólo estamos hablando de la respiración y la energía de nuestros cuerpos insignificantes, sino de la respiración y la energía del cosmos. Los maestros Zen, con su brusquedad característica, dicen que la energía debe fluir hacia abajo a través del ano hasta el mismo centro de la tierra, y después volver a elevarse a través de la cabeza a las regiones más distantes del universo.

La respiración tanden equilibra por tanto a la persona y le hace ser uno con la armonía de todo el universo. El maestro Okada nos vuelve a dar consejos prácticos y sencillos: “Siéntate callado y quieto, respira suavemente exhalando largas bocanadas de aire, con la fuerza en la parte inferior del abdómen”. Cuando la respiración tanden se convierte algo habitual, la persona gana una maravillosa estabilidad física y espiritual.

La respiración de zazen protege el cuerpo y la conciencia. Se trata de concentrarse en una espiración profunda, dulce y silenciosa; la inspiración le sucede naturalmente, rápida y enérgica. Es difícil concentrarse en las dos, espiración e inspiración, así que sólo concentramos nuestra atención en el soplo que se escapa, en la espiración.

Cuando una persona se queda fija a una emoción, el difragma se bloquea, el soplo es corto, breve, y su energía se concentra en la parte alta del torso. 

Cuando estamos dominados por la ira, jadeamos, nos ponemos rojos por la falta de aire. Cualquiera ha podido observar estos estados en su vida cotidiana y ha sufrido por no poder dominarlos. Librarse del sufrimiento del espíritu es el problema de todos los seres humanos.

La espiración profunda actúa como un purificador, un limpiador de conciencia. Durante la inspiración, hay absorción de oxígeno, que se transmite a la sangre y se distribuye por las arterias; durante la espiración, hay expulsión del gas carbónico de los pulmones. De este modo, la espiración profunda permite que se limpie la sangre, que se vuelva pura y, con ello, que la actividad aumente; el equilibrio, la pureza se instalan por sí mismos en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu. El espíritu sigue la acción correcta del cuerpo , una influencia invisible ocupa su lugar y automáticamente el espíritu se simplifica.

Mientras practicamos zazen, la espiración es el lazo natural entre el cuerpo y el espíritu, es uno de los soportes de la concentración. Esta respiración puede mantenerse en nuestra vida diaria, pero no necesariamente de manera voluntaria. Automáticamente influye en nuestro espíritu cotidiano: tenemos menos tensiones, menos apegos, más distancia con los pensamientos que nos atormentan, en definitiva, conseguimos más libertad.

Concentrándose siempre en la espiración, poco a poco la zona situada debajo del imbligo se expande, es la región del kikai tanden –el océano de la energía- para los japoneses, y para nosotros, occidentales, el vientre, algo un poco oscuro, escondido y que puede ser causa de numerosas disfunciones físicas. Esta región de nuestro cuerpo va a cobrar vida, vitalidad, así como lo hará la región lumbar; vamos a respirar con el vientre, y el vientre va a convertirse en el nuevo centro de gravedad durante el zazen y a lo largo de nuestra vida cotidiana, ya sea de pie, sentados o acostados.

Mientras que al espirar el diafragma sube, los órganos bajan y se crea una expansión debajo del ombligo; al inspirar, los órganos suben y el aire rellena los pulmones. Sin esfuerzo, una espiración profunda nos aporta calma y difunde su influencia por nuestro entorno.

El entrenamiento de la mente.

La mente humana es salvaje e inquieta y vaga de aquí allá, atisbando el futuro lleno de ansia, o mirando nostálgicamente hacia el pasado. El mayor de los logros es conseguir que la mente descanse en un solo punto, lo que en japonés se llama seishin toitsu, y que es un estado al que se llega a través de la respiración y al estar sentado. Aunque la mente está ahora en el momento presente, no descansa en un parte del cuerpo, sino que fluye por todo él en un estado que se conoce con el nombre de no-mente (en japonés mushin) o no-yo (en japonés muga).

Las distracciones se suceden pero uno no lucha contra ellas, sino que les deja venir y luega las deja ir. “Dejar ir; dejar fluir” es lo que siempre nos dice. El maestro Okada nos da un consejo sencillo y claro: “No intentes liberarte de todos los pensamientos. Simplemente se consciente y mantén la fuerza en el vientre”.

De esta manera los pensamientos fluyen fuera y dentro, mientras que la persona permanece centrada en un nivel más profundo.

 

Música zen:

 

 







 

 

 

Cambiar La Forma de Pensar Ayuda A Superar La Soledad

Foto: dariuszka. Fuente: Everystockphoto.
Foto: dariuszka. Fuente: Everystockphoto.
Cambiar la forma de pensar de un individuo acerca de otras personas es la manera más efectiva de reducir la soledad. Esto es lo que han descubierto expertos del Centro Médico de la Universidad de Chicago al analizar un elenco de estudios realizados sobre el tema de la soledad y su tratamiento, entre los años 1970 y 2009.

Según publica dicha Universidad en un comunicado, de esta forma podría no sólo aliviarse un estado anímico sino, también, asegurar que no se desarrollen ciertos problemas de salud vinculados a la soledad, como el insomnio o la demencia.

En los últimos años, diversas investigaciones han detectado el efecto nocivo de la soledad en la salud humana. Así, por ejemplo, el pasado mes de junio, salía a la luz un estudio que demostraba que la soledad fomenta malos hábitos, como un consumo mayor de medicamentos o un nivel más alto de estrés.

Factor de riesgo para la salud

Otras evidencias recopiladas hasta ahora señalan que la soledad puede ser considerada un factor de riesgo tan serio para la salud como otros factores, como la obesidad o el tabaquismo.

Los investigadores John Cacioppo y Christopher Masi, del departamento de psicología de la Universidad de Chicago, buscaron por esta razón la mejor estrategia para paliar la soledad y, con ello, la propensión a una salud deficiente.

Lo hicieron analizando estudios basados en intervenciones diseñadas para tratar de manera directa la soledad. Los psicólogos midieron los resultados de estos estudios, con el fin de elaborar una comparación acerca de la efectividad de cada uno de ellos con respecto al resto.

Según los investigadores, lo que ellos hicieron fue un meta-análisis comparativo para contar con información fiable sobre el tema.

Buscando las claves

Una de las conclusiones a las que llegaron los científicos es que la soledad se puede tratar, es decir, puede reducirse aplicando ciertas intervenciones.
Sin embargo, el meta-análisis reveló también que la dimensión del efecto medio de los tratamientos aplicados hasta ahora había sido modesta.

Por eso, los científicos decidieron descomponer cada estudio en función de la estrategia de intervención seguida, para buscar claves sobre cómo elaborar una intervención realmente valiosa para la soledad.

En esta descomposición descubrieron que las estrategias dirigidas hacia lo que los autores llaman la “cognición social inadaptativa” daban resultados muy positivos en lo que al tratamiento de la soledad se refiere.

Según Masi, diversos estudios han demostrado que las personas solitarias mantienen suposiciones incorrectas sobre sí mismas y sobre la percepción que otras personas tienen de ellas.

Centrarse en estas suposiciones incorrectas para transformarlas sería la mejor manera de reducir la soledad.

Cambiar la manera de pensar

¿Pero cómo se cambian dichas suposiciones? Los investigadores afirman que se pueden modificar con ciertas herramientas, como la terapia cognitivo-conductual (centrada en los patrones de pensamientos que fomentan la inadaptación y en las creencias que subyacen a dichos patrones) o como los ejercicios diseñados para quebrantar modelos de pensamiento insanos.

Estas herramientas podrían ayudar a las personas solitarias a afrontar las situaciones sociales con una actitud más positiva, explican los psicólogos.

Ahora, Cacioppo y Masi esperan aplicar lo que han aprendido al diseño de nuevos métodos de evaluación y tratamiento de la soledad que podrían resultar útiles tanto para los psicólogos como para los médicos de atención primaria.

Asimismo, los científicos creen que podrían diseñarse diversas intervenciones según el nivel de soledad de cada individuo (de leve a severo). Cualquiera de ellas deberá enfocarse en la cognición social para ser efectiva, y para reducir consecuentemente el riesgo que para la salud entraña la soledad.

Según Cacioppo, estas intervenciones, para ser eficientes, no deberán facilitar la interacción entre individuos, con el fin de generar apoyo social, ni tampoco enseñar habilidades sociales sino, más bien, cambiar la manera que tienen las personas solitarias de percibir a otras personas, pensar sobre ellas e interactuar con ellas.

Los resultados de la presente investigación han sido publicados por la revista especializada Personality and Social Psychology Review.

Un mal contagioso

Cacioppo y sus colaboradores llevan años estudiando el tema de la soledad. En 2007, los investigadores publicaron en la revista GenomeBiology los resultados de un estudio en el que se reveló que la soledad puede afectar a la expresión de los genes en los glóbulos blancos de la sangre, responsables de la activación del sistema inmunológico.

Por otro lado, en 2009, Cacioppo dirigió otra investigación que constató que la soledad es como una enfermedad: produce malestar físico y, además, se contagia.

En este caso, los científicos recopilaron datos de más de 5.000 personas, recogidos durante un periodo de 60 años. A partir de estos datos, se elaboró un gráfico que reflejaba que los solitarios que se marginan acaban propiciando la marginación de sus allegados.

Por tanto, la soledad no sólo daña la salud de los individuos, sino que además puede dañar a la sociedad, afectando al tejido social de ésta.

La Sociedad Racionalista y del Progreso Solo Trae Malestar

http://planetaconciencia.blogspot.com/2010/08/infelicidad-global.html

 

 

La economía de mercado ha generado un gran bienestar material en los países en los que se haya plenamente establecida, es cierto. Pero, ¿qué precio estamos pagando por este bienestar que sólo es material? ¿Puede aportar el bienestar material por sí sólo la felicidad y el bienestar existencial al que aspiramos todos los seres humanos?


“Europa conoce una muy fuerte prevalencia de los desequilibrios mentales. De los 880 millones de habitantes que cuente la Región europea, se estima alrededor de 100 millones el número de personas afectadas por la ansiedad y la depresión; más de 21 millones de personas sufren problemas relacionados con el abuso del alcohol…


…En la Región, los trastornos neuropsiquiátricos constituyen la segunda gran causa de enfermedad después de las enfermedades cardiovasculares… La depresión sola es la tercera causa de enfermedad por importancia, es decir, un 6,2 del total de las enfermedades… Cinco de los quinces principales factores que contribuyen a las enfermedades crónicas son de origen mental. En gran número de países europeos, los problemas de salud mental son responsables del 35 al 45 % del absentismo laboral…


En cuanto al suicidio, nueve de los países que presentan las tasas más elevadas de suicidio en el mundo se encuentran de hecho en la Región europea. Según los datos disponibles más recientes, alrededor de 150.000 personas (el 80 % de ellas son varones) se suicidan cada año en Europa. El suicidio es una de las principales causas ocultas de muerte en los jóvenes, ocupando tan solo el segundo lugar en importancia después de los accidentes de circulación entre los 15 y los 35 años…” (1)


Dokushô Villalba
De "Zen en la plaza del mercado". Aguilar, 2008.