La Lengua Se Adapta A La Historia de la Sociedad

Estructura del lenguaje y estructura social

 

La estructura de las lenguas estaría determinada parcialmente por la estructura social de los individuos que las hablan.

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Distribución geográfica de las 2236 lenguas incluidas en el estudio. Fuente: PLoS One.

Psicólogos de la Universidad de Pennsylvania y de la Universidad de Memphis han publicado un estudio sobre evolución lingüística que desafía la hipótesis tradicional de por qué las lenguas difieren unas de otras a lo largo del mundo.
El estudio propone que los idiomas humanos pueden adaptarse como organismos biológicos al medio social más de lo que se creía y que las lenguas más populares y corrientes tienen construcciones más simples para así facilitar su supervivencia.
Según el pensamiento tradicional las lenguas se desarrollan debido a cambios al azar a lo largo de la deriva histórica. Así por ejemplo, el inglés y el turco son lenguas muy diferentes porque se basan en historias que las han separado mucho tanto en el espacio como en el tiempo. Durante años ésta ha sido la asunción ortodoxa de los lingüistas.
En el nuevo estudio publicado PLoS se ofrece una nueva hipótesis que desafía la explicación de la deriva. Gary Lupyan y Rick Dale realizaron un estudio estadístico a gran escala en el que analizaron más de 2000 lenguas diferentes de todas las partes del mundo. El objetivo era comprobar si el ambiente se correlacionaba con ciertas propiedades lingüísticas.
Los investigadores encontraron relaciones entre las propiedades demográficas de las lenguas, tales como la dispersión global, y la complejidad gramatical de esos idiomas.
Las lenguas que tenían más hablantes, y por tanto que estaban más difundidas por el mundo, tenían las gramáticas más sencillas (especialmente su morfología) que las lenguas que eran habladas por unas pocas personas circunscritas a una pequeña región. Por ejemplo, las lenguas habladas por más de 100.000 personas eran, como mínimo, seis veces más probables de tener conjugaciones simples en sus verbos que las lenguas habladas por menos de 100.000 personas.
Las poblaciones más grandes tienden a tener pronombres más simples y un número fijo y pequeño de casos y géneros. Además no emplean prefijos o sufijos complejos en sus gramáticas. Una consecuencia es que las lenguas con una larga historia de adultos que la aprenden han terminado siendo más sencillas de aprender con el tiempo. A pesar de que un indeterminado número de investigadores habían predicho la relación entre relaciones sociales y estructura lingüística, esta es la primera vez que se efectúa un estudio estadístico a gran escala para comprobarlo.
El resultado traza una conexión entre la evolución del lenguaje humano y los organismos biológicos. Así como organismos muy distantes pueden convergen hacia estrategias evolutivas similares en nichos específicos, las lenguas pueden adaptarse al ambiente social en donde son usadas y aprendidas.
Según Lupyan, el idioma inglés puede parecer difícil a la hora de deletrear o debido a sus excepciones a las reglas, pero sus verbos son muy fáciles de conjugar y sus nombres adquieren el plural con una simple “s” en la mayoría de los casos. En comparación, las lenguas del oeste africano tienen docenas de maneras de construir el plural, y en otras (turco, aimara, ainu…) el verbo “saber” incluye información acerca del origen del conocimiento del hablante. Esta información se expresa frecuentemente usando reglas complejas, que en los idiomas más extendidos del globo, como el mandarín, no se dan.
Lupyan y Dale denominan a este efecto social sobre los patrones gramaticales “hipótesis de nicho lingüístico”. Las lenguas evolucionan dentro de nichos socio-demográficos particulares. Aunque todas las lenguas se aprenden de pequeño, la introducción de aprendices adultos en determinadas lenguas (por ejemplo a través de la emigración) significa que los aspectos de la lengua más difíciles de aprender por los adultos son menos proclives a ser transmitidos a la siguiente generación. El resultado es que las lenguas habladas por más gente sobre regiones geográficas grandes han terminado por ser morfológicamente más simples a lo largo de muchas generaciones.
Un misterio sin resolver es por qué las lenguas con pocos hablantes son tan complejas de partida. Una posibilidad, explorada por los investigadores, es que las características tales como el género o los sistemas de conjugación compleja, aunque dificultan a los adultos aprender la lengua, pueden facilitar el aprendizaje de la misma en la infancia gracias a que proporcionan una red de información redundante que puede indicar al niño el significado de las palabras y cómo encadenarlas a las demás.
Los resultados y la teoría de estos investigadores no intentan explicar por qué una lengua específica tiene la gramática que tiene. Incluso, como los hallazgos son estadísticos, se pueden encontrar muchas excepciones a la teoría. Sin embargo, proporciona un análisis amplio de cómo los factores sociales influyen sobre la estructura de las lenguas, y muestra que la relación entre lengua y cultura no es para nada arbitraria.

Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=2991

Fuentes y referencias:
Nota de prensa de la Universidad de Pennsylvania.
Language Structure Is Partly Determined by Social Structure (en PLoS).
Las palabras menos usadas evolucionan más.
El lenguaje como producto de la evolución cultural.
Origen genético del lenguaje humano.

04/02/2010 07:28 Autor: altermediareflexiones. Enlace permanente. Tema: Sociología. No hay comentarios. Comentar.

Los Niños Víctimas del Mercado Capitalista

El juego del mercado*
El juego del mercado*

Considerados los reyes del consumo, los niños son los destinatarios perfectos del discurso publicitario que prescinde de todo artilugio semántico para ir directamente al grano del producto que se ofrece. No solo en los supermercados se bajan las góndolas para ponerlas a su altura, sino, además se los utiliza como modelos publicitarios integrándolos de esa manera al mercado de consumo más salvaje no ligado a ley racional alguna. Marcos Mayer, desarrolla en este capítulo esta temática que alerta sobre el consumo y los niños.

Marcos Mayer / Periodista y escritor

El juego del mercado*

La acelerada construcción de la infancia como enorme mercado no se agota en el hecho de colocar más bajas las góndolas de los supermercados para permitir el acceso directo de los más pequeños a los objetos de consumo. Un reciente estudio realizado en las principales ciudades de Latinoamérica acerca de los hábitos de consumo de niños de entre 6 y 11 años proyecta consumos por más de 1.300 millones de dólares anuales. Incluso se trata de bajar la edad de afán consumista, o al menos de ingreso en el mundo de los objetos preferidos consumo: Telefónica de España (en alianza con la cadena de jugueterías Imaginarium, que también tiene su versión on line) se dispone a lanzar una línea de celulares especialmente pensada para niños que no saben leer, con sólo cuatro teclas. Obviamente no es un juguete, funciona para hablar. Claro que estos objetos que desvelan a los chicos pero también a sus padres, están en la frontera: sirven para comunicarse, pero incorporan accesorios tendientes a volverlos más atractivos: reproductores de músicas, máquinas de fotos, pequeñas cámaras de video y posibilidad de almacenamiento de distintos tipos de archivos. Son juguetes en un cierto sentido, pero también son mercancías con valor de uso y de cambio, dotadas de todo tipo de auras: su rango tecnológico, sus posibilidades de uso, las diferentes marcas y modelos. El niño que elige su celular ya se ha diplomado de cliente, es un integrante por derecho propio del mercado, ya no por su poder adquisitivo sino por sus conocimientos acerca de marcas y de modelos. No compra –o pretende comprar – lo que le habilita su capacidad de compra sino que va detrás del valor (y no por el precio) que exhibe el producto. De allí que los niños sean destinatarios casi perfectos del discurso publicitario, que en su caso prescinde de toda una serie de modulaciones discursivas. Para ellos no se reserva la ironía, rara vez aparece el humor y no se admiten segundas lecturas. De allí que los mensajes bordeen en algunos casos lo peligroso, como en cierta clase de alimentos: un postrecito promete ayudarlos a adquirir una mayor estatura, una marca de cereales se compromete a convertirlos en deportistas consumados. No es cuestión de ponerse demasiado enfático, pero estos discursos tienen algo en común con la promoción de otro tipo de adicciones, no pueden ser codificados más que de manera literal: los cereales garantizan el éxito deportivo, el postre infantil es la llave para dejar de ser bajito y no sufrir complejos.*

*Como los cerebros de los niños están todavía en desarrollo, ellos no pueden ajustarse, como los adultos, a los cada vez más rápidos cambios tecnológicos y culturales. Los chicos necesitan lo que todo ser humano en crecimiento requiere: comida fresca y poco procesada, en lugar de comida chatarra; juegos concretos y no entretenimientos sedentarios frente a una pantalla; experiencias de primera mano del mundo en el cual viven y relaciones con adultos de piel y hueso, no virtuales.” “También necesitan tiempo. En una veloz y ultra competitiva cultura como la nuestra se espera que los chicos ingresen en la escuela a una edad cada vez más temprana y que pasen por una batería de exámenes desde el nivel primario. Las fuerzas del mercado los empujan, además, a actuar y vestir como miniadultos y los exponen mediante la vía electrónica a contenidos que hasta hace poco se habrían considerado inaceptables”. Estos dos fragmentos pertenecen a una carta puesta en circulación por una serie de intelectuales y educadores europeos y norteamericanos. Lo cierto es que, aunque aquí se deje sólo una constancia del problema, la salud física de los niños está puesta en serio riesgo por el consumo de alimentos excesivos en grasa, azúcares, además de incorporarlos al mercado médico recetándoles remedios innecesarios como antidepresivos o diagnosticando síntomas de dudosa existencia como el de “ausencia de concentración” o “ hiperactividad”. Todo impulsado por las necesidades de ampliación del mercado que  experimenta la industria farmacéutica.

Según un artículo aparecido en La Nación: “Hoy se calcula que en productos de consumo general, que van desde comestibles hasta electrodomésticos, los chicos tienen una incidencia del 40 por ciento. Algo que se refleja hasta en las góndolas de los principales supermercados, cada vez más bajas para estar “a la altura de los chicos”.

Especialistas del área confirman que la altura preferida en las góndolas durante los años 80 era de 1,60, estatura promedio de las amas de casa; en los 90, cuando la ida al supermercado se transformó en un paseo de compras familiar, bajó a 0,90”. Otro artículo del mismo diario cita a la especialista Betina Steinberg: “Cada vez son más los publicistas que quieren imágenes infantiles en sus productos. Antes los chicos sólo aparecían en productos infantiles; hoy están en todos los avisos”.

No existe nada que limite, entonces, la conformación del mercado infantil, ni prácticamente producto que quede fuera de él, aunque no sean los chicos sus consumidores directos, como ocurre con el caso de los automóviles. No faltan publicidades que apelen a los chicos para la compra de vehículos, en especial los de uso familiar, que por otra parte vienen equipados con elementos destinados a ellos, como los aparatos de DVD. La cuestión, aquí, de todos modos y para no alejarnos del eje marcado hasta ahora, es cómo se transforma un niño cuando se lo integra a un mercado. Por de pronto se le exige que tome decisiones propias de un adulto; en este caso, comprar cosas que en más de una ocasión –como es el ejemplo emblemático de los celulares (cuyas ventas en Argentina en un público entre 6 y 11 años creció 8 veces en tres años)- exigen inversiones de dinero relativamente importantes. Además, debe ser alguien capaz de diferenciar entre productos similares; a través de la publicidad y de las diversas ofertas se  le pide la adhesión a determinadas marcas. Marcas que acarrean signos no fáciles de decodificar pero que son adoptados por los chicos, como por ejemplo el prestigio. Una marca es mejor, más prestigiosa, da más lustre que otra, garantiza ciertos resultados: unas zapatillas Niké, por ejemplo, traen como correlato la idea de éxito deportivo.

En esta zona de la diferenciación de marcas, la ropa es otro aspecto sobre el que vale la pena reflexionar. Un padre elegiría la ropa de sus hijos basándose no sólo en cuestiones de gusto, sino también de durabilidad y precio. El chico elige de acuerdo con la moda, el impacto que pueden causar ciertas marcas entre sus compañeros de colegio y sus amigos.


Conformar criterios adultos

La segmentación del mercado infantil tiene como una de sus consecuencias que el chico o la chica ya no tome como referencia el atuendo de su padre o de su madre o el que ellos le proponen sino el de sus pares o lo que se le ofrece dentro de la publicidad o las vidrieras.

Aquí se produce una paradoja interesante. El niño debe adoptar criterios adultos para lograr formar parte de ese mercado donde es valorado, tanto en el sentido afectivo como económico del término. Pero, a su vez, debe seguir manteniendo actitudes infantiles para ocupar el segmento que le corresponde. Para decirlo de otra manera, es y no es un adulto, es y no es un niño. Con lo cual ser niño en ese mercado –ya hablaremos en un próximo capítulo de los que están fuera de cualquier mercado, convertidos en mercancía- es una situación tan ambivalente como incómoda. Lo notable es que esa inestabilidad es la que aparece cada vez con más frecuencia en el mundo de la representación, tal como se ha mostrado en páginas anteriores. Niños que no son del todo tales, presentados como modelos para otros niños. Chicos que a su vez han quedado convertidos en sujetos en permanente estado de deseo, porque el consumo que se les impone es aún más salvaje que el que se les propone a los adultos, justamente porque se trata de un consumo que se presenta como no ligado a ley racional alguna.

Quizás como complemento de esta situación, quienes ofrecen las mercancías que podrían consumir o hacer consumir los chicos, los colocan en situación de ser objetos de deseo. Se busca al niño para que consuma como niño y para que obligue al adulto a consumir. Pero para que ocupe ese lugar hay que involucrarlo en más de una dimensión. Ese deseo no es sólo el de captar su voluntad, su cuerpo también está en juego. No extraña entonces que se le pida que lo ofrezca, que lo sexualice.



 
* Extractado de La infancia abusada. Pedofilia y sociedad, Marcos Mayer, Capital Intelectual, Buenos Aires, 2009.

El juego del mercado*

Miseria en la Cultura, Decepción y Depresión

Rebelion

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Leonardo Boff

 

En 1930 Sigmund Freud escribió su famoso libro El malestar en la cultura y ya en la primera línea denunciaba: «en lugar de los valores de la vida, se prefiere el poder, el éxito y la riqueza, buscados por sí mismos». Hoy día estos factores han alcanzado tal magnitud que el malestar se transformado en miseria en la cultura. La COP-15 en Copenhague nos dio la demostración más cabal: para salvar el sistema del lucro y de los intereses económicos nacionales no se ha temido poner en peligro el futuro de la vida y del equilibrio del planeta sometido ya a un calentamiento que, si no es encarado rápidamente, podrá exterminar a millones de personas y liquidar gran parte de la biodiversidad. La miseria en la cultura, o mejor, de la cultura, se revela por medio de dos síntomas verificables en todo el mundo: la decepción generalizada en la sociedad y una profunda depresión en las personas. Ambas tienen su razón de ser. Son consecuencia de la crisis de fe por la que está pasando el sistema mundial.

¿De qué fe se trata? Es la fe en el progreso ilimitado, en la omnipotencia de la tecnociencia, en el sistema económico-financiero, con su mercado, que actuarían como ejes estructuradores de la sociedad. La fe en estos dioses poseía sus credos, sus sumos sacerdotes, sus profetas, un ejército de acólitos y una masa inimaginable de fieles.

Hoy día esos fieles han entrado en una profunda decepción porque tales dioses se han revelado falsos. Ahora están agonizando o simplemente han muerto, y los G-20 tratan en vano de resucitar sus cadáveres. Los que profesan esta religión fetiche constatan ahora que el progreso ilimitado ha devastado peligrosamente la naturaleza y es la principal causa del calentamiento planetario. La tecnociencia que, por un lado, ha traído tantos beneficios, creó una máquina de muerte que sólo en el siglo XX mató a 200 millones de personas y es hoy capaz de exterminar a toda la especie humana; el sistema-económico-financiero y el mercado quebraron, y si no hubiera sido por el dinero de los contribuyentes, a través del Estado, habrían provocado una catástrofe social. La decepción está estampada en los rostros perplejos de los líderes políticos, que no saben ya en quién creer y qué nuevos dioses entronizar. Existe una especie de nihilismo dulce.

Ya Max Weber y Friedrich Nietszche habían previsto tales efectos al anunciar la secularización y la muerte de Dios. No que Dios haya muerto, pues un Dios que muere no es «Dios». Nietszche es claro: Dios no murió, nosotros lo matamos. Es decir, para la sociedad secularizada Dios no cuenta ya para la vida ni para la cohesión social. En su lugar entró el panteón de dioses que hemos mencionado antes. Como son ídolos, un día van a mostrar lo que producen: decepción y muerte.

La solución no estriba simplemente en volver a Dios o a la religión, sino en rescatar lo que significan: la conexión con el todo, la percepción de que la vida y no el lucro debe ocupar el centro, y la afirmación de valores compartidos que pueden proporcionar cohesión a la sociedad.

La decepción viene acompañada por la depresión. Ésta es un fruto tardío de la revolución de los jóvenes de los años 60 del siglo XX. Allí se trataba de impugnar una sociedad de represión, especialmente sexual, y llena de máscaras sociales. Se imponía una liberalización generalizada. Se experimentó de todo. El lema era «vivir sin tiempos muertos; gozar la vida sin trabas». Eso llevó a la supresión de cualquier intervalo entre el deseo y su realización. Todo tenía que ser inmediato y rápido.

De ahí resultó la quiebra de todos los tabúes, la pérdida de la justa medida y la completa permisividad. Surgió una nueva opresión: tener que ser moderno, rebelde, sexy y tener que desnudarse por dentro y por fuera. El mayor castigo es el envejecimiento. Se concibió la salud total, y se crearon modelos de belleza, basados en la delgadez hasta la anorexia. Se abolió la muerte, convertida en un espanto.

Tal proyecto posmoderno también fracasó, pues con la vida no se puede hacer cualquier cosa. Posee una sacralidad intrínseca, y límites. Si se rompen, se instaura la depresión. Decepción y frustración son recetas para la violencia sin objeto, para el consumo elevado de ansiolíticos y hasta para el suicidio, como ocurre en muchos países.

¿Hacia dónde vamos? Nadie lo sabe. Solamente sabemos que tenemos que cambiar si queremos continuar. Pero ya se notan por todas partes brotes que representan los valores perennes de la condición humana: casamiento con amor, el sexo con afecto, el cuidado de la naturaleza, el gana-gana en vez del gana-pierde, la búsqueda del «bien vivir», base para la felicidad, que es hoy fruto de la sencillez voluntaria y de querer tener menos para ser más.

Esto es esperanzador. En esta dirección hay que progresar.

* El autor es teólogo, filósofo e escritor

 Fuente:http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?boletim=1&lang=ES&cod=44250

25/01/2010 19:53 Autor: altermediareflexiones. Enlace permanente. Tema: Leonardo Boff. No hay comentarios. Comentar.

¿Nueva Visión de Procesos Sociales A Partir de la Cuántica?

La física cuántica arroja una nueva visión de los procesos sociales

El conocimiento es fruto de la experiencia social, pero nunca se es consciente de todos los acontecimientos simultáneos porque la percepción actúa a modo de barrera. Con la física cuántica, sin embargo, empezamos a entender que la realidad que observamos no tiene fronteras. Sólo existen probabilidades que propician la construcción de nuevas realidades, que se concretan según la voluntad del actor, el cual actúa como “atractor extraño” de dichas posibilidades. Sin embargo, las valoraciones sociales actuales no dejan de responder a la ilusión de que estamos viviendo un progreso lineal. Como consecuencia, se adopta una concepción determinista y trágica del ser humano y de sus funciones sociales. Luego nos sorprendemos de “la desidia y del conformismo existentes”. Por Alicia Montesdeoca.


La unidad social no viene dada por la homogeneización del pensamiento, sino por aquella expresión colectiva que permite que el conocimiento alcanzado sea fruto de la experiencia común, en la que cada sujeto es protagonista y aporta, con sus vivencias, un matiz diferente, con lo que se obtiene una intensidad mayor del color del producto social logrado.

La pregunta permanente se abre paso a través de las mentes y, en su desarrollo, trata de buscar explicaciones para comprender y a la vez explicar. Este proceso, que es colectivo, siempre, en algún momento, encuentra una forma de salir a la superficie. El vehículo puede ser un individuo o un grupo. En ambos casos, estarán vinculados a la realidad que se conceptúan, y que se sintetizan, y, por lo tanto, son recolectores de los frutos que han sido cultivados en el campo de la mente social.

El conocimiento es, pues, un producto fruto de la experiencia, gestada y nutrida por todos, aunque no se tenga conciencia de ello, porque, aunque lo pretendamos, nunca se es consciente de todos los acontecimientos simultáneos en los que estamos involucrados. En este contexto, también, hemos de enunciar aspectos que ayuden a encontrar una comprensión mayor, para acabar con la percepción falsa de límites, separaciones, divisiones o fronteras.

Llegar a comprender la verdadera naturaleza del ser humano y de su entorno supone adentrarnos, a través de la maraña densa que la historia, interpretada por la ciencia, la filosofía y las religiones, ha construido sobre aquella.

Ken Wilber, en la introducción a su obra “La conciencia sin fronteras” dice: “Es como si nuestra percepción habitual de la realidad no fuera más que una isla insignificante, rodeada por un vasto océano de conciencia, insospechado y sin cartografiar, cuyas olas se estrellan continuamente contra los arrecifes que ha erigido a modo de barreras nuestra percepción cotidiana” .

Fronteras

Este autor parte del principio de que existe una unidad de conciencia o identidad suprema, la cual constituye la naturaleza y condición de todos los seres sensibles, pero, paulatinamente, vamos limitando nuestro mundo y nos apartamos de nuestra verdadera naturaleza al establecer fronteras.

“Efectuamos, dice, una división artificial en comportamientos de lo que percibimos: sujeto frente a objeto, vida frente a muerte, mente y cuerpo, dentro y fuera, razón e instinto, y así recurrimos a un divorcio causante de que unas experiencias interfieran con otras y exista un enfrentamiento entre distintos aspectos de la vida”.

La importancia de esta forma bipolar de divisiones que establecen líneas de conocimiento, “es que siempre tendemos a tratar la demarcación como si fuera real, y después manipulamos los opuestos así creados. Aparentemente, jamás cuestionamos la existencia de la demarcación como tal. Y como creemos que ésta es real, imaginamos tercamente que los opuestos son irreconciliables, algo que está para siempre separado y aparte”.

Visión cuántica de la sociedad

Con la física cuántica, sin embargo, empezamos a entender que la realidad que observamos ni está dividida, ni es previsible. El universo visto desde la física subatómica no tiene fronteras, ni se puede medir con exactitud cómo va a conducirse.

Así se descubre que, en los comportamientos de un sistema formado a partir de la construcción de “metademarcaciones”, sólo existen probabilidades, es decir, sólo se pueden ofrecer conjeturas. Con la enunciación de su principio de incertidumbre, Heisenberg pone de manifiesto el fin del “marco rígido”, el desplome de las viejas demarcaciones establecidas por la física clásica. Admitiendo la incertidumbre se admite, también, la posibilidad de cambio y de construcción de nuevas realidades, se tiene presente la potencia de la realidad, lo contingente.

Gary Zukav, en La Danza de los Maestros, considerada la mejor obra divulgativa de la física cuántica, dice: “La mecánica cuántica nos enseña que nosotros no estamos separados del resto del mundo, como habíamos creído. La física de las partículas nos enseña que el resto del mundo no es algo que permanece ocioso allá afuera. Por el contrario, es un brillante campo de continua creación, de transformación y, también, de aniquilamiento. Las ideas de la nueva física pueden dar lugar a que se produzcan experiencias extraordinarias cuando son captadas en su totalidad”.

Si proyectamos filosóficamente las conclusiones de la mecánica cuántica, podemos afirmar que no sólo influimos en nuestra realidad sino que, en cierta medida, la creamos. Es decir, podemos afirmar que materializamos ciertas propiedades en la sociedad porque elegimos medir esas propiedades.

El famoso físico John Wheeler escribió: “Al universo ¿lo atrae, de alguna manera, a la existencia la participación de los participantes?... El acto vital es el acto de participación. Participador es el nuevo concepto incontrovertible ofrecido por la mecánica cuántica. Derrota el término observador, de la teoría clásica, que designa al hombre que está seguro detrás de un grueso cristal protector y observa lo que ocurre a su alrededor sin participar en ello. Esto es algo que no puede hacerse en la mecánica cuántica”

Causa y efecto de la experiencia

Desde estas aportaciones teóricas, podemos precisar, con mejor luz, que el objeto social, tomado para el análisis, es causa y efecto de la experiencia individual y colectiva: esta experiencia se va construyendo con cada acción (entendiendo ésta como acto consciente e inconsciente; voluntario e inducido; físico y mental). De esta manera, también podemos percibir que cada presente es una captación instantánea de todos los presentes, el cual interpretamos con los recursos cotidianos de nuestro espacio tiempo.

En consecuencia, cualquier comunidad, en cualquier presente, es producto de los factores que laten en ese instante, con su propia impronta derivada de los elementos que están interactuando, para la configuración de esa realidad: económica, política, cultural.

Cada presente está impregnado así de la “información” necesaria para reproducir, en cualquier instante o en cualquier condición, el impulso de la vida con sus ciclos. Desde esta perspectiva, las sociedades se configuran como macro-células de un gran organismo planetario, sujeto a las mismas leyes de la materia cósmica que se encuentra en el universo.

Nuevo conocimiento y viejas creencias

Toda esta reflexión nos hace descubrir las contradicciones que existen entre las ideas que sugieren el nuevo conocimiento y las creencias que existen sobre lo que conocemos y cómo lo conocemos.

En primer lugar, el sujeto del conocimiento se siente el “observador de la realidad”. Una realidad que está fuera de sí mismo y a la que puede conocer objetivamente. Sin embargo, según señala en su obra “Languages of the brain” el neurocirujano de Stanford Kart Pribram, ese ser, en apariencia individual, que se presenta como sujeto porque se siente en ese instante “el observador”, desconoce que su cerebro es un holograma que interpreta un universo holográfico.

Y es que con la física cuántica aparece también el concepto de realidad como un todo que no se puede fragmentar para ser explicado, tal como ocurre con un holograma. También, la realidad aparece como potencia para la creación, donde se dan, simultáneamente, infinitas posibilidades de formas de expresión, que se concretan según la voluntad del actor, el cual actúa como atractor extraño de dichas posibilidades.

Para la física cuántica, cualquier realidad es posible, pero, según sea el “observador-participador” sólo se concreta una: todo es posible y sólo hay una concreción; todo es posible aunque se concrete sólo una expresión. El potencial cuántico depende de las interacciones entre las “partículas” del sistema y el contexto.

Si proyectamos los principios de la mecánica cuántica al escenario de lo social, podemos concluir que cualquier estructura se sostiene porque no se cuestiona. Las realidades son alimentadas por la rigidez de los pensamientos que se adueñan de nuestra capacidad de conocer, y que, como verdaderas murallas, nos impiden acceder a una comprensión mayor de aquella realidad última que perseguimos, incansablemente, los humanos de todos los tiempos.

La comprensión de esto nos lleva a observar la realidad a partir de su potencia de creación, no sólo de su concreción temporal, y a mirar, críticamente, la posible arbitrariedad de aquel pensamiento que se sostiene con afán categorizador, porque limita las posibilidades de conocimiento, de creación y de cambio, impidiendo que se despliegue toda aquella otra realidad que no está dentro de su ángulo de focalización.

El pensamiento social, de espaldas al conocimiento científico

Por eso, las valoraciones sociales que hoy se hacen y que marcan profundamente la acción, no dejan de responder a una ilusión: la ilusión de que estamos viviendo un progreso lineal. Una linealidad que somete a la sociedad y a sus individuos a la creencia misma en dicha ilusión y que se retroalimenta con una formación a-crítica, generadora de conductas individualistas.

Las opciones sociales, nunca fruto de la elección personal sino del discurso con mayor autoridad y prestigio temporal, no suelen ser cuestionadas por las ciencias humanas, que se limitan a relatarlas. Las ciencias humanas, también, quedan atrapadas en ese discurso y en la ilusión evolucionista (lineal), a pesar de los nuevos conocimientos sobre la realidad que provienen, fundamentalmente, de las nuevas ciencias físicas y biológicas.

Las consecuencias prácticas son trascendentales. Tomada “la realidad social”, como un universo aislado, estático, inercial y previsible, se cae en el análisis de los valores “imperantes” en bloque. De esta forma no se tiene en cuenta la coyuntura en la que los valores se producen, dándoseles categoría de absolutos y pensando siempre que son consecuencia de un proceso civilizador. Este análisis no considera la importancia de las creencias en las bondades del modelo imperante, sostén imprescindible para la existencia de dicho modelo.

Es el precio del desarrollo, se afirma, dando por sentado que las consecuencias no deseadas son fruto de una ley de compensación natural contra la que no se puede hacer nada. Una afirmación que se niega a mirar las distorsiones que se producen a causa de la propia visión fragmentadora o categorizadora que la caracteriza.

Como consecuencia, se adopta una perspectiva del presente que juzga el aquí y ahora con una concepción determinista y trágica del ser humano y de sus funciones sociales. Al sujeto se le supone, aparentemente por consenso, sin esencia alguna que le sirva de timón, gobernado por los valores especulativos, sin intereses que no sean los propuestos por el mercado, sin impulsos de proyección, sin potencial ni esperanza para construir algo distinto al ideal que se predica. En definitiva, sin capacidad de reacción.

Agujero negro social

Con esta visión funcional, el sujeto parece quedar atrapado por las leyes del sistema y engullido por un enorme “agujero negro” de “no vida”. Esta visión abarca, mecánicamente, al sujeto de todas las culturas, de todos los estratos sociales, que de esta forma queda convertido en una abstracción esperpéntica: el ciudadano es un tipo sin alma; una marioneta sin voluntad, movida por los vientos de la especulación y el mercantilismo, gobernada por un discurso vacío del que permanentemente se hacen eco, multiplicando sus efectos, los llamados “medios de comunicación”.

Es como si la “muerte de Dios” por decreto, incluyera la desaparición del sujeto como expresión de un espíritu con voluntad creadora. Ese sujeto sin espíritu, sin voluntad, sin sentimientos, es un ente vacío, robotizado, dirigido con mando a distancia (a cuanta más distancia de él mejor se le dirige): de ahí a carecer de responsabilidad en sus actos no hay ni un paso.

Luego nos sorprendemos de “la desidia y del conformismo existentes”, de los niveles que alcanzan los conflictos, de las características que adoptan las violencias, de la magnitud de los integrismos, de la masiva aceptación de las políticas neo-nazis... de los modos suicidas con que nuestros jóvenes “viven a tope” sus mejores años: cada vez se les dificulta más el encuentro con la identidad, también las referencias para alimentarla. Todo ello porque la mirada adolece de un grado intenso de miopía para ver a lo lejos y en múltiples direcciones.



Domingo 19 Noviembre 2006
Alicia Montesdeoca
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13/01/2010 09:16 Autor: altermediareflexiones. Enlace permanente. Tema: Cuántica y Pensamiento. No hay comentarios. Comentar.

La Construcción de una Nueva Realidad

Nueva perspectiva de la realidad

http://www.webislam.com/media/image/2005/09/gran_Karl-Pribram.jpg

Karl Pribram en conferencia

 

El neurólogo Karl Pribram, de la Universidad de Stanford, y el físico David Bohm, de la Universidad de Londres, han adelantado teorías que, en tándem, parecen dar cuenta de toda experiencia trascendental, de los acontecimientos paranormales e incluso de las rarezas perceptivas «normales». Las implicaciones para cualquier aspecto de la vida humana, así como para la ciencia, son tan profundas que hemos dedicado un número a este tema.

Con estos avances se cumplen predicciones que la tan esperada teoría

1) deduciría de las matemáticas teóricas y

2) establecería lo «sobrenatural» como parte de la naturaleza.

La teoría, resumida, viene a decir esto: "nuestros cerebros construyen matemáticamente la realidad «concreta» al interpretar frecuencias de otra dimensión, una esfera de realidad primaria significativa, pautada, que trasciende el espacio y el tiempo. El cerebro es un holograma que interpreta un universo holográfico."

Los fenómenos alterados de la conciencia (que reflejan estados modificados del cerebro) pueden deberse a una armonización literal con la matriz invisible que genera la realidad «concreta». Esto tal vez permita la interacción con la realidad a un nivel primario, dando así cuenta de la precognición, de la psicokinesis, de la distorsión temporal, del aprendizaje rápido... y la experiencia de la «unidad con el universo», la convicción de que la realidad ordinaria es una ilusión, las descripciones de un vacío paradójicamente lleno, como en el dicho taoísta: «Lo real es vacío y lo vacío es real».

Las personas interesadas en la conciencia humana han estado hablando durante varios años del «paradigma emergente», una teoría integral que recogería toda la maravillosa vida salvaje de la ciencia y del espíritu. He aquí, al fin, una teoría que casa la biología con la física en un sistema abierto: el paradigma paradójico y sin fronteras que nuestra ciencia esquizofrénica ha estado pidiendo a gritos.

En el libro You and Your Brain, publicado en 1963, Judith Groch observó que los acontecimientos paranormales podían ignorarse precisamente porque no convenían al marco de nuestro conocimiento. Einstein, incapaz de reconciliar las inconsecuencias de la física de Newton, «abrió una puerta teórica a través de la cual los científicos se lanzaron en persecución de un conocimiento situado al otro lado». Groch dio a entender que el cerebro se hallaba a la espera de su Einstein.

Es apropiado decir que este paradigma radical, satisfactorio, ha surgido de Pribram, neurocirujano e investigador del cerebro, amigo del maestro de zen occidental Alan Watts... y de Bohm, físico teórico, amigo íntimo de Krishnamurti y antiguo colaborador de Einstein.

¿Qué es la holografía?

La holografía es un método de fotografía sin lente en donde el campo de onda de luz esparcido por un objeto se recoge en una placa como patrón de interferencia. Cuando el registro fotográfico —el holograma— se coloca en un haz de luz coherente como el láser se regenera el patrón de onda original. Aparece entonces una imagen tridimensional. Como no hay ninguna lente de enfoque, la placa aparece como un patrón absurdo de remolinos. Cualquier trozo del holograma reconstruirá toda la imagen.

El holograma como modelo de una nueva descripción de la realidad

El físico David Bohm dice que el holograma es el punto de partida de una nueva descripción de la realidad: el orden plegado. La realidad clásica se ha centrado en manifestaciones secundarias —el aspecto desplegado de las cosas—, y no en su fuente. Estas apariencias se abstraen de un flujo intangible, invisible, que no se compone de partes. Se trata de una interconexión inseparable. Bohm dice que la ciencia que pretende separar el mundo en sus partes no puede descubrir las leyes físicas primarias.

Existen implicaciones interesantes en un paradigma que dice que el cerebro utiliza un proceso holográfico para hacer abstracciones de un dominio holográfico. Los parapsicólogos han buscado en vano la energía que puede transmitir la telepatía, la psicokinesis, la curación, etcétera. Si estos sucesos provienen de frecuencias que trascienden el espacio y el tiempo, no tienen por qué ser transmitidos. Son potencialmente simultáneos y están en cualquier parte.

Los cambios efectuados en los campos magnéticos, electromagnéticos o gravitacionales y los efectuados en los patrones eléctricos del cerebro no serían sino manifestaciones superficiales de factores subyacentes aparentemente inconmensurables. J. B. Rhine, pionero de la parapsicología moderna, no creía que pudiera encontrarse una energía. El psicólogo Lawrence Le Shan, autor de Alternative Reality, cree que la energía es un concepto menos útil en la curación psíquica que cierta fusión de identidad, tal vez una resonancia.

La realidad primaria puede ser una esfera de frecuencia. ¿Es la realidad producto de una matriz invisible?

«Creo que nos hallamos en medio de un cambio de paradigma que abarca toda la ciencia», dijo Karl Pribram en una conferencia reciente de Houston, New Dimensions in Health Care. En ella expuso una poderosa teoría polifacética que podría dar cuenta de la realidad sensorial como un «caso especial» construido por las matemáticas del cerebro, pero sacado de un dominio situado más allá del tiempo y del espacio y donde sólo existen frecuencias.

La teoría podría dar cuenta de todos los fenómenos que parecen contravenir la «ley» científica existente al demostrar que tales restricciones son producto de nuestras construcciones perceptuales. La física teórica ha demostrado ya que los acontecimientos no pueden describirse en términos mecánicos a niveles subatómicos.

Pribram, famoso investigador del cerebro, ha reunido durante una década pruebas de que la «estructura profunda» del cerebro es esencialmente holográfica, de modo análogo al proceso fotográfico sin lente por el que Dennis Gabor recibió el premio Nobel.

La teoría de Pribram ha recibido más y más apoyos y nadie la ha contestado en serio. Un cuerpo impresionante de investigación efectuada en muchos laboratorios ha demostrado que las estructuras del cerebro ven, oyen, gustan, huelen y sienten mediante un sofisticado análisis matemático de las frecuencias temporales y/o espaciales. Una de las propiedades misteriosas del holograma y del cerebro estriba en la distribución de información a través del sistema, con cada fragmento codificado para producir la información del todo.

Aunque el modelo holográfico ha tenido respuestas fructíferas, ha suscitado una cuestión que obsesiona a Pribram. ¿Quién miraba el holograma? ¿Quién era el «pequeño hombre dentro del pequeño hombre», lo que Arthur Koestler llamaba «el fantasma dentro de la máquina»? Tras sufrir angustiosamente con este problema durante cierto tiempo, Pribram decidió, según sus propias palabras, que si la cuestión había fastidiado a todo el mundo desde Aristóteles hasta hoy, ello se debía, tal vez, a que la cuestión era falsa. «Así que me pregunté: ¿Y si el mundo real no está hecho después de todo con objetos? ¿Y si es un holograma?»

La conversación de Pribram con su hijo, un físico, lo llevó a las teorías recientes de David Bohm. Se emocionó al descubrir que Bohm especulaba con que la índole del universo podría parecerse más a un holograma, un campo de frecuencias y potencialidades subyacente a la ilusión de concreción. Bohm señalaba que, desde Galileo, la ciencia había objetivado la naturaleza al contemplarla a través de lentes.

Pribram se sobrecogió ante el pensamiento de que las matemáticas del cerebro pudieran ser «una forma más cruda de lente. Tal vez la realidad no sea lo que vemos con nuestros ojos. Si no tuviésemos esa lente es posible que conociésemos un mundo organizado en el campo de frecuencia. Ni espacio ni tiempo, sino únicamente acontecimientos. ¿Puede "leerse" esa realidad en ese campo?». La experiencia trascendental sugería que hay acceso al dominio de la frecuencia, la realidad primaria.

«¿Y si existe una matriz que no objetiva a menos que le hagamos algo?» Cabe que las propias representaciones del cerebro, su abstracción, sean idénticas a un estado del universo.

Pribram apuntaba las extraordinarias intuiciones de los místicos y de los antiguos filósofos durante siglos, anteriores a la verificación científica. Un ejemplo lo constituye la descripción de la glándula pineal como «tercer ojo». Últimamente se descubrió que la glándula pineal podría ser una especie de superglándula maestra, puesto que su secreción de melatonina regula las actividades de la pituitaria, considerada desde hace tiempo la glándula maestra del cerebro.

El filósofo del siglo XVIII Leibniz describió un sistema de «mónadas» que coincidía sorprendentemente con el nuevo paradigma, apuntaba Pribram. Su descubrimiento del cálculo integral le permitió a Gabor inventar el holograma doscientos años más tarde.

«¿Cómo surgieron estas ideas durante milenios antes de que dispusiéramos de las matemáticas para comprenderlas? —se preguntó Pribram—. Tal vez porque en el estado holográfico, en el dominio de la frecuencia, hace 4.000 años sea mañana. La filosofía oriental llegó en el pasado al pensamiento occidental. Cada cierto tiempo tenemos estas intuiciones que nos remontan al infinito —dijo a su audiencia—. El que esta vez se mantenga o que le demos una vez más un rodeo es algo que depende de nosotros. El espíritu del infinito podría devenir parte de nuestra cultura y no "algo excesivo".»

Las paradojas de Pribram: ¿Cómo conoce el cerebro?

La investigación y la teoría de Karl Pribram abarcan todo el espectro de la conciencia humana: el aprendizaje y los trastornos de aprendizaje, la imaginación, el significado, la percepción, la intención, las paradojas de la función del cerebro. He aquí algunos conceptos clave:

· Los intrincados dispositivos matemáticos del cerebro pueden depender de interacciones de las uniones entre células (sinapsis) por medio de una red de fibras finas establecida en los axones ramificantes. Los impulsos nerviosos de esta red de fibras finas se manifiestan en ondas lentas con capacidad para llevar a cabo las matemáticas. (Otros investigadores han especulado con que el ritmo de onda cerebral alfa puede ser un dispositivo cronométrico necesario para esta computación.)

· La información del cerebro puede distribuirse como holograma. Parece que el cerebro tiene una capacidad de procesamiento paralelo que apunta a una óptica de modelos en donde las conexiones están formadas por senderos atravesados por la luz, además de sus conexiones más limitadas de ordenador digital o lineal. Un modelo de distribución semejante al del holograma explicaría también cómo una determinada memoria no tiene ninguna ubicación sino que está esparcida por el cerebro.

· Una especie de efecto estéreo de input sensorial, auditivo, kinésico, etcétera, hace que la percepción puntual salte al espacio, como cuando dos altavoces en estéreo están tan equilibrados que el sonido parece salir de un punto medio entre ambos. Estos fenómenos implican alternación de frecuencia y relaciones de fase.

· Pribram se figuraba que la experiencia trascendental también podía implicar cierto tipo de proyección. Decía que sus observaciones de la experiencia transcendental señalaban cierto papel de los circuitos en torno a la amígdala y que controlan la unión de los mecanismos de retroalimentación y de avance en el cerebro. Estos circuitos han sido la sede de trastornos patológicos, así como lo déjá vu y la «conciencia sin contenido» de los estados místicos.

· Cree que se demostrará cómo las neuropéptidas (ver Bl MB, junio 20, 1978), las moléculas grandes recientemente descubiertas, regulan los emisores cerebrales y representan un adelanto decisivo en la comprensión de la función del cerebro.

· Pribram cree que la experiencia mística no es más rara que otros fenómenos, tales como la depresión selectiva del ADN a fin de formar primero un órgano y luego otro. Los científicos más productivos, dice, «están dispuestos y en condiciones de defender el espíritu como dato. Es ciencia tal como se concibió en un principio: la búsqueda de entendimiento. Los días de los tecnócratas insensibles y prácticos parecen estar contados».

· Apuntaba que no existe la metáfora, o, en cierto sentido, que toda metáfora es cierta. «Todo es isomorfo.» (En la filosofía oriental: «Como arriba, también abajo».) Tal vez estemos hora experimentando los efectos de un holograma social, de un modelo de interconexión de individuos. La sincronicidad, coincidencia significativa, tiene sentido en un universo significativo, holográfico. Pribram proponía que hasta la distribución aleatoria está basada en principios holográficos y, por lo tanto, está determinada. «La incertidumbre de la ocurrencia de los acontecimientos sólo es superficial... » Hay simetrías subyacentes, y no sólo acontecimientos fortuitos. Citaba las observaciones recientes de «giros» en la física y la insistencia de Einstein en que «Dios no juega a los dados con el universo».

La teoría de las implicaciones afecta a todos los aspectos de la vida humana

La nueva teoría tiene implicaciones tremendas en términos del individuo por afectar a su vida, a su «realidad», y un poder impresionante para unificar descubrimientos dispares en la investigación de la conciencia.

Aprendizaje: Desde hace décadas los educadores saben que la ansiedad socava la capacidad de aprendizaje. A juzgar por la actividad ondular del cerebro, la ansiedad es como un estado estático, más ruidoso, arrítmico. Los métodos de enseñanza pueden intentar fomentar estados armónicos, relajados, en los estudiantes con técnicas centralizadoras o meditativas, biofeedback, combinaciones de tipo sugestivo de música y ejercicios de respiración. El entendimiento más profundo del cerebro como analizador complejo de frecuencia genera más respeto por las diferencias individuales en el estilo de aprendizaje.

Salud: Se subraya la responsabilidad individual de la salud una vez que resulta evidente que hay acceso a la esfera primaria de la realidad que crea la enfermedad o el bienestar. Esto no significa que no sean importantes los factores ambientales: nutrientes, luz, ionización y sonido afectan la salud al nivel de frecuencias.

Formas de curación que combinan las imágenes con los estados modificados de la conciencia, como el entrenamiento autogénico, la hipnosis, la psicosíntesis, adquieren mucho sentido si la imagen interactúa con un estado simultáneo de toda posibilidad. Esta circunstancia podría tranquilizar a los pacientes escépticos, ¡y ahorrar el coste de los placebos!

Psicoterapia y religión: Las descripciones figurativas en sentido de flujo, como ocurre en el amor, la alegría, la confianza y el proceso creador, pueden reflejar realmente estados de conciencia en resonancia con el aspecto de «onda» holística de la realidad. La ansiedad, la cólera y el «bloqueo» representarían estados fragmentados.

Transformación personal: ¿Coinciden las experiencias personales profundas, transformadoras, con la armonización con las subyacentes simetrías universales? La investigación de la conciencia ha vinculado ya la actividad del sistema límbico del cerebro con tales experiencias. Cabe que el término «trascendencia» resulte ser una descripción literal, una especie de relación fásica entre dos procesos cerebrales que por lo general se consideran mutuamente excluyentes: el analítico y el holístico (como las partículas y la onda), el intelectual y el intuitivo.

Atención: ¿Tiene verdadera correlación el conocimiento concentrado con un estado de armonía universal? La atención se entiende poco. Algunos pacientes de biofeedback curan sus jaquecas elevando la temperatura de sus manos, otros bajándola. Los investigadores están empezando a creer que la calidad de la atención tal vez sea más importante que el aprendizaje real del autocontrol fisiológico.

Filosofía y evolución: La idea que Pierre Teilhard de Chardin tenía de la noesfera, un tejido planetario invisible de conciencia en desarrollo, resulta interesante a la luz de la nueva teoría. Lo mismo ocurre con la antiquísima noción esotérica de que existen otras dimensiones de la realidad en frecuencias que normalmente no son perceptibles por nosotros. Y piénsese en los alquimistas, quienes creían poder transmutar los elementos de la tierra si pudieran alcanzar el punto de máxima armonía dentro de ellos mismos.

Las artes: Los universales evidentes de la calidad estética podrían reflejar la simetría subyacente, las frecuencias, las relaciones fásicas a que responde nuestro cerebro. La música clásica se emplea cada vez más para modificar la conciencia. Un físico ha especulado con la idea de que los grandes acordes de Beethoven activan los chakras.

¿Se debe el cambio a la resonancia y no a la técnica?

Un psicoanalista neoyorkino ha propuesto que el holograrna es un modelo válido para explicar el fenómeno de la intuición o del cambio repentino en psicoterapia.

Edgar A. Levenson señaló que tales cambios ocurren en la gama de métodos psicoanalíticos y, por lo tanto, tienen que deberse a otra cosa que un método específico. La técnica, decía, no es más que una serie de preparativos ceremoniales para el cambio.

«Ya sea repentino o pernicioso, dramático o por defecto, el cambio no se efectúa por orden de ninguna técnica ni procedimiento. Si su vida dependiese de ello, ningún terapeuta podría obtener ningún resultado terapéutico por orden... Como la mística o la estética, la experiencia psicoanalítica es caprichosa y de poca confianza.»

Mas cuando la terapia va bien se da un fuerte sentimiento de que emerge un modelo escurridizo, un poderoso tema central evidente en todos los niveles a la vez. El terapeuta no dice nada nuevo al paciente, «pero razona con algo que el paciente ya conoce y lo clarifica. El cambio se produce como consecuencia de la expansión de los modelos configuracionales a lo largo del tiempo».

La interpretación del terapeuta no produciría en sí misma ningún cambio, «lo mismo que ningún punto en el espacio constituye una línea. No es tanto que el terapeuta tenga razón en sus formulaciones como que esté en armonía o resonancia con lo que le ocurre al paciente. Es como si una representación inmensa, tridimensional, espacialmente codificada, de la experiencia del paciente se desarrollase en la terapia, recorriendo cada aspecto de su vida, su historia y su participación con el terapeuta. En cierto momento hay una especie de "sobrecarga" y todo ocupa su lugar.» El modelo, o tema, había surgido dramáticamente para el paciente.

En el artículo de Contemporary Psychoanalysis (12: 1‑20), Levenson citaba el modelo holográfico de Karl Pribram sobre la función del cerebro y el concepto de David Bohm acerca del nivel holográfico «plegado», de la realidad.

El terapeuta fracasa porque explica, decía Levenson. Amplía el conocimiento de la modelación. Esta actividad de expansión y resonancia se acerca más que nada al verdadero substrato neuropsicológico de la revelación.«El modelo holográfico sugiere un paradigma radicalmente nuevo que podría indicamos una nueva forma de percibir y conectar los fenómenos clínicos que siempre se han considerado importantes pero que se han relegado al "arte" de la psicoterapia. El error ha estado en nuestro modelo de comunicación: el transporte de un mensaje a través del espacio interpersonal.»

El método cuántico de acción cerebral complementa el modelo holográfico

Sigue afluyendo todo un torrente de comentarios, libros, ensayos y titulares en respuesta al número del 4 de julio del BrainIMind Bulletin, dedicado al incipiente modelo holográfico de la realidad basado en las teorías del neurólogo Karl Pribram y del físico David Bohm.

Los parapsicólogos Stanley Krippner, Charles Tart y Douglas Dean observaban que el modelo holográfico es consecuente con sus datos experimentales, sobre todo al postular el acceso al dominio que trasciende el tiempo y el espacio. Pero Jule Eisenbud cree que la teoría es demasiado mecanicista.

El físico Evan Harris Walker ha construido una teoría mecánica cuántica complementaria de los fenómenos físicos. Hace poco se ocupó específicamente de los acontecimientos subatómicos del cerebro: «Quantum Mechanical Tunneling in Synaptic and Ephaptic Transmission» (International Journal of Quantum Chemistry 11: 102‑127).

Terence y Dennis McKenna formularon una teoría afín en su libro The Invisible Landscape (Seabury, 1975), en un apartado excelente titulado «Hacia una teoría holográfica de la mente». Ampliaban la teoría holográfica del cerebro a la posibilidad de que el ADN y hasta las partículas subatómicas operan con principios holográficos.

El hológrafo Eugene Dolgoff constataba al BIMB que sus intentos fallidos por detectar transferencia de energía en si a finales de la década de 1960 lo llevó a la conclusión de que no era necesaria la transferencia. «Nada necesitaba ir de aquí para allí porque en esa esfera no existe ningún "allí".»

Melvin Werbach, psiquiatra y clínico de biofeedback, cree que el holograma no sea tal vez nuestro último modelo, «pero puede servir al objetivo sumamente importante de proporcionarnos la posibilidad de una base científica a quienes nos senti mos a gusto pensando en términos holísticos». William McGarey, director de la A.R.E. Clinic de Phoenix, y George Baker, de la Graduate Theological Union de Berkeley, indicaron las implicaciones metafísicas del modelo de resonancia.

Cronología de una idea

1714 ‑ Gottffied Wilhelm von Leibniz, descubridor del cálculo integral y diferencial, dijo que por debajo del universo material hay una realidad metafísica que le sirve de base y lo genera. Espacio y tiempo, masa y movimiento de la física y transferencia de energías son constructos intelectuales.

1902 ‑ William James propuso que el cerebro filtra normalmente una realidad mayor.

1905 ‑ Albert Einstein publicó sus teorías.

1907 ‑ Henri Bergson dijo que la realidad última es un impulso vital que sólo es comprensible por intuición. El cerebro proyecta la realidad mayor.

1929 ‑ Alfred Whitehead, matemático y filósofo, describió la naturaleza como un gran nexo en expansión de acontecimientos que no terminaban en la percepción sensorial. Dualismos del tipo de espíritu/materia son falsos; la realidad es inclusiva y entrelazada... y Karl Lashley publicó su gran cuerpo de investigación en donde demostraba que la memoria específica no se encuentra en ningún sitio especial del cerebro sino que está distribuida por todo él.

1947 ‑ Dennis Gabor empleó el cálculo de Leibniz para describir la posible fotografía tridimensional: la holografía.

1965 ‑ Emmett Leith y Juris Upatnicks anunciaron que habían construido hologramas con el recién inventado rayo láser.

1969 ‑ Karl Pribram, que había trabajado con Lashley como neurocirujano, propuso que el holograma constituía un poderoso modelo para los procesos cerebrales.

1971 ‑ El físico David Bohm, que había trabajado con Einstein, propuso que la organización del universo podía ser holográfica.

1975 ‑ Pribram sintetizó sus teorías y las de Bohm en una publicación alemana sobre la psicología de la Gestalt.

1977 ‑ Pribram especuló sobre las unificadoras implicaciones metafísicas de la síntesis.

11/01/2010 09:55 Autor: altermediareflexiones. Enlace permanente. Tema: Universo Holográfico. No hay comentarios. Comentar.

Escombros del Neopositivismo



D e la noche a la mañana descubrimos que a un gran descalificador (y enorme desconocedor) del Marxismo, le interesan las lecturas biográficas sobre Friedrich Engels. El doctor Mario Bunge vuelve a exhibir su infalible método cientificista después de habernos desvelado de manera brillante los puntos más oscuros y sobresalientes del pensamiento occidental. Ya Bunge racionalmente expuso al gran público las implicancias nazis del pensamiento carente de sentido de Martin Heidegger, después de haber afirmado sin sonrojarse que “Karl Marx no fue a ninguna universidad. No tuvo cerca a nadie que le enseñara, creía que todo nace de la Economía”, después de liquidar a Hegel diciendo que su filosofía es “absurda y abstrusa”, ahora vuelve sobre ese perro muerto llamado “Marxismo” y nosotros humildes lectores preguntamos por qué. ¿Le interesan las biografías de luchadores sociales? ¿Estará investigando el racionalismo en la época victoriana? ¿Reescribiendo la Historia de la filosofía del siglo XIX y XX? ¿Le preocupa si Friedrich Engels fue una personalidad histórica en el sentido de una ilación de sus acciones y su significado? ¿Bunge hablará sobre el método biográfico de Hunt o sobre la vignette de Engels? No lo sabemos, pero intuimos la hybris que se esconde en su inocencia literaria, en su incursión en las historias de vida. Bunge escribe para una Review académica canadiense de sociología y antropología una recensión de la segunda biografía de Friedrich Engels, escrita por el activista político, columnista de The Guardian e historiador de la época victoriana Tristram Hunt. Las biografías huntianas son un gran avance literario desde la última completa escrita por Gustav Mayer en 1932, editada en español por el Fondo de Cultura de México en 1979. [i]


Nos podíamos ahorrar el mal trago: ya teníamos una recensión estilo ideología “Cold War”, retorcida y mal intencionada en el diario liberal The New York Times. El pathos anticomunista de Dwight Garner, su autor, se puede percibir ya desde el título: Fox Hunter, Party Animal, Leftist Warrior, o sea: “Cazador de Zorros, Fiestero y Guerrero Izquierdista”. Garner ya denominó al Marxismo como un “parásito maligno” en otro artículo. No es el único. El diario neoliberal y representante del capital financiero The Wall Street Journal también le dedicó una recensión al libro de Hunt, llena de mala fe maccartista, style George Kennan: se titulaba “The Champagne Communist”, el comunista “champañero”. Pero: ¿porqué que los centros de agitprop liberales y neoconservadores están tan preocupados por una biografía sobre Engels de un joven profesor de historia y pierden tiempo, tinta y papel en un escombro ideológico? Algo huele a podrido en Dinamarca… Por cierto, la recensión NYT tiene muchas similitudes con el artículo bungeano: un regodeo en las naturales debilidades del Engels humano, demasiado humano. Y pos supuesto: se lo contrapone como Hyde, al propio Marx. Bunge no se propone valorar el tour de forçe de Hunt: su trabajo de zapa ideológico es justamente eliminar lo que Hunt trataba de realizar con su saga biográfica. Bunge va a por Hunt: si logra desarmar su empresa histórica, Engels volverá a ser lo que era: un proto-stalinista, el Meistersinger del Gulag. Mientras Hunt, en dos obras biográficas secuenciales, separa el Engels hombre y pensador de su deificación dogmática, de su Karicatur en el petrificado templo del DiaMat soviético, clarificando la manipulación del marxismo soviético sobre el Engels real, Bunge se propone precisamente lo contrario. Le recuerda al lector inocente que Marx-Engels y el stalinismo son la misma cosa, a pesar del “libro realmente ameno” de Hunt, obra que recomienda con sarcasmo ¿canadiense? podría serle útil a algún biopic de Hollywood. Quizá a James Cameron… No hay otro objetivo ideológico en su pobre artículo que poner el signo igual entre el legado teórico-práctico de Marx&Engels y la stalinista URSS: “Imagino que el entusiasmo por la filosofía cruda de Engels en los treinta y los cuarenta, tanto en el Reino Unido como en Francia, formaba parte del paquete: socialismo, antifascismo, admiración por la rápida aunque brutal modernización de la URSS y una fe ingenua en que el Marx-Engelsismo era la última y más elevada versión del cientificismo.” Hunt se propone una meta antibungeana, precisamente recuperar a Engels de la etiqueta de ser “the ideological architect of Soviet-style Communism.”

En la primera parte Bunge nos regala un rosario de anécdotas mal contextualizadas del libro de Hunt, piquant details, en las cuales Engels aparece como una suerte de patético y divertido Boswell de Marx-Johnson. Bunge es en este momento literario, feliz: trata de Épater le communiste. Engels es una inconsciente contradictio in corpum: comunista y cazador de zorros, un bon vivant prusiano, gran bebedor de cerveza Pilsen. Es como si a Bunge le recordáramos las debilidades personales de Wittgenstein como argumento ad hominem: la homosexualidad, su autoritarismo pedagógico, su chauvinismo austro-húngaro, su espiritualismo simplista y vulgar siguiendo a Tagore, su ignorancia de la propia historia de la filosofía, en suma: que era un filósofo amateur, igual o peor que Engels (estudió para ingeniero aeronáutico)… ¿sabrá Bunge todas estas cosas? Al menos le reconoce algunos méritos filopositivistas: Engels intentaba investigar a partir de la empiria y además prácticamente era un millonario de la época gracias a que creía en la racionalidad y la teoría de las expectativas del homo oeconomicus. Menos mal. En la segunda parte de la recensión aparecen por fin las críticas formales a la biografía. Como Bunge no tiene nada que opinar en lo biográfico sobre Engels o Marx (creo que ni siquiera a leído a Kolakowski y su escolar Historia del Marxismo), ni en el método histórico de Hunt, vuelve sobre seguro. Descubre dónde está enroscado el gusano de la pseudofilosofía con dos críticas simplistas y descolgadas. La primera objeción de Bunge es que “aunque Hunt afirma que Engels no fue sólo cientificista sino científico, yo creo que lo primero es correcto, pero que lo segundo sólo lo es a medias. Es más, Engels tuvo una gran fe en la aproximación científica y la aplicó en sus propios estudios sociales, pero sus críticas a las matemáticas y a la física revelan su profunda ignorancia en estas ciencias elementales”. Pero: ¿la Historia o la Política no son ciencias? Si hablamos de las ciencias duras y naturales, Engels se vio obligado “políticamente” a intervenir en campos científicos por necesidades polémicas (contra el socialista antisemita Eugene Dühring, por ejemplo, que por cierto era un académico numerario de la Universidad de Berlín para el gusto de Bunge) porque sus oponentes partían de la biología o la física del siglo XIX. Y Bunge se olvida el nivel retórico de los escritos de Engels: pretendía divulgar la discusión en círculos de trabajadores con pocas referencias académicas en su capital simbólico, eran artículos por entregas en el diario obrero Vorwarts! Bunge no sabe que entre los dos autores se había aceptado una división del trabajo intelectual explícita, dentro de la cual Engels tenía la tarea de “popularizar” las ideas de Marx al gran público. Ni Engels ni Marx escribían en un gabinete o en una cátedra académica: son medios de lucha política. Aparte de las limitaciones en las propias ciencias exactas y duras a mediados del siglo XIX (como por ejemplo el cálculo infinitesimal). Pero a Bunge no le interesa nada de esto: lo abruma su “Enfoque”. Al valorar desde el dogma hiperracionalista un poco a Engels (pero no en demasía, sólo para colocarlo un peldaño más arriba que Marx) Bunge demuestra el norte de su publicística positivista. Se trata, por enésima vez, del manido recurso de enfrentar a Engels contra Marx. Si Engels, nos susurra Bunge, es el inspirador del Stalinismo, y a pesar de ello, es superior desde el racionalismo bungeano a Marx, ya nada queda por decir o leer de su obra. O sí, una tarea piadosa para un sepulturero: “debería ayudar a los marxistas, antimarxistas y académicos sin partido a clarificar los puntos oscuros del marxismo, una mezcla de ciencia, pseudociencia, ideología y filosofía…”

La segunda crítica se refiere a la afinidad electiva y valoración de Hegel (y la izquierda hegeliana) que aparece positivamente en el libro de Hunt. Esto es demasiado para Bunge, Hegel ni siquiera dio muestras de un sano instinto positivista: “es que se toma a Hegel tan seriamente como Engels, mientras que yo creo que, aunque Hegel abordó muchos problemas importantes, lo hizo de un modo tan hermético, con tal desdén hacia la ciencia de su época, que mucha de su obra acaba por asemejarse al parloteo posmoderno.” ¿No es la misma opinión esquemática sobre el difficult style de Hegel que sostenía Russell en su History of Western Philosophy de 1945? ¿no son vituperios parafilosóficos similares a los que emitía Popper, preocupado por el Hegel’s radical collectivism? Por supuesto: atacando a Hegel, por elevación, se erosiona la seriedad científica de Marx. Bunge en muchas ocasiones reconoció que estudió con detenimiento la filosofía de Hegel. No se nota o fue hace mucho tiempo atrás. Lo dudamos. Afirmar que Hegel tenía desdén por las ciencias modernas de su época es demostrar que no se conoce nada en absoluto de su filosofía. Desde la Economía Política de su época (gran lector de Ferguson, Smith, Sismondi), pasando por ciencias nuevas de la época (Frenología), gran lector de matemáticos de vanguardia (Cauchy y Lagrange), de geólogos (Cuvier y Hutton), de experimentadores y teóricos en Química (Bertthollet y Pohl), de la Biología (Bonnet, Cuvier, Haller y Linneo), hasta la Geometría (en este campo su concepción fue superior a la de Kant, a pesar de la confusión de Carnap, Hillbert y Russell). Como dice el filósofo inglés Stephen Hollgate, el rechazo de la Filosofía de la Naturaleza de Hegel, o de Hegel in toto, está basada en una profunda ignorancia de la filosofía hegeliana y de su relación con las ciencias de la época. Act est fabula. Después de ver otra exhibición perogrullesca y simplista del enfoque racionalista enfocado a la crítica literaria, mutatis mutandis, al Marxismo, no nos queda más que preguntar: Dr. Bunge: ¿Qué puede salvarse de los escombros del Neopositivismo? 


[i]   Mayer, Gustav, Friedrich Engels. Biografía, FCE, México, 1979. Hay que contabilizar la biografía de Engels y Marx, inconclusa, de August Cornu; Karl Marx et Friedrich Engels, Presses Universitaires de France, Paris, 1970; la biografía colectiva del equipo de Gemkow en la exRDA; Friedrich Engels, Editorial Cártago, Buenos Aires, 1974; la olvidada biografía intelectual de Rodolfo Mondolfo; El Materialismo Histórico en Federico Engels, Editorial Ciencia, Rosario, 1940; y trabajos biográficos sectoriales sobre Engels, como el de Steven Marcus, Engels, Manchester, and the Working Class; Norton, London, 1974, o el de H. O. Henderson; Marx and Engels an the English Workers. And other Essays, Frank Cass, London, 1989.

07/01/2010 12:11 Autor: altermediareflexiones. Enlace permanente. Tema: Epistemologías y Conexos. No hay comentarios. Comentar.

Los Peligros del Patio Virtual

Ultima Hora: Crecer en el patio virtual

 

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Con nostalgia, los adultos de hoy evocan sus días de infancia como tiempos de improvisar en el jardín de la abuela una pista de carreras, de saltar charcos, de jugar a las escondidas, a la búsqueda de un insólito rincón, de dejar huellas de barro en la entrada.

Pocos se alarmaban por una raspadura o un golpe después de jugar. Era la manera simple de ser de la llamada "niñez de antes".

El mundo de los chicos del presente, en cambio, es muy diferente. La fantasía de la casita en el árbol ha sido reemplazada.

Con la revolución que supuso el vertiginoso avance de las tecnologías y el fenómeno de la globalización -apoyada en la capacidad de comunicación e información que otorga internet- la infancia ahora conoce más la naturaleza gracias a Discovery Channel, a un juego de computadora o leyendo de algún sitio web. A esto se lo llama déficit de naturaleza.

El periodista y escritor estadounidense Richard Louv inventó el término y lo popularizó en su libro El último niño en el bosque.

La premisa (y la gran preocupación del autor) es en definitiva que los más pequeños pasan demasiado tiempo encerrados. La culpa es de la tecnología, de la vertiginosidad de la ciudad y de los padres de esta nueva generación.

Louv plantea que, aunque estos niños parezcan más inteligentes, rápidos para aprender y "vivos", la realidad es que también presentan mayores índices de obesidad y otros trastornos.

"El síndrome de déficit de naturaleza no es un diagnóstico oficial, sino un modo de ver el problema y de describir los costos humanos de la alienación de la naturaleza, entre ellos: uso disminuido de los sentidos, dificultades de atención y tasas más elevadas de enfermedades físicas y emocionales. El trastorno puede ser detectado en los individuos, las familias y las comunidades", se lee en el libro.

Para la psicóloga clínica y máster en terapia familiar María Teresa Galeano, la mejor manera de ilustrar la situación es con una metáfora sacada de un clásico de la literatura.

En el cuento de Heidi, escrito en 1880 por Johanna Spyri, cuando la dulce niña huérfana que vive con su abuelo en los Alpes suizos, es enviada a Fráncfort para hacer de compañía de Clara Sesemann, la hija inválida de una familia pudiente, Heidi se marchita y enferma.

Una vez devuelta a la naturaleza recupera toda su salud. A la inversa, cuando Clara va a la montaña a visitar a Heidi consigue levantarse de su silla de ruedas y dar unos pasos.

La especialista aclara que el déficit de naturaleza no es una enfermedad que requiere de pastillas o tratamientos inclementes.

La solución está en volver al jardín, en reencontrarse con el encanto de la libertad creativa fuera de los límites de cuatro paredes. Claro que hay otra realidad, la de la creciente inseguridad social.

"Estos nos obliga a remarcar más que nunca el ’no hables con extraños’ y así se limita el esparcimiento de nuestros hijos a un área marcada y conocida, a moverse en automóvil y a no salir mucho de casa", resalta.

Los padres de hoy difieren con sus antecesores en algo: ven el exterior del hogar como una amenaza, un espacio en el que los chicos están expuestos a los vicios, a la delincuencia o la criminalidad; un espacio del que quizás no vuelvan.

Ese encierro por precaución se potencia dentro de una cultura consumista, en la que los niños -de clase medias a alta- tienen de todo: celulares, PlayStation, Nintendo Wii, computadora con acceso a internet. Y los chicos de estratos socioeconómicos bajos tampoco escapan a esa situación, pues aprovechan gran parte de su tiempo libre viendo televisión.

Además, la expansión urbanística se ha tragado los espacios verdes. "Restricciones legales impensables hace 30 años los han reducido aún más. Hasta los árboles de los parques se rodean de barreras para que los niños no trepen", dice la psicóloga.

CONSECUENCIAS. Si bien la falta de actividades al aire libre acarrea sus problemas, en el caso de Paraguay, así como de otros países de la región, se viven dos realidades.

De un lado, niños de las urbes que crecen con déficit de naturaleza y, por otro, chicos que no tienen contacto con la tecnología, ni siquiera con un nivel de educación aceptable.

Es entre los del primer grupo donde los niveles de obesidad se disparan. La pediatra Judith Vázquez explica: "Es una enfermedad crónica y prevenible, que se manifiesta por el exceso de grasa corporal, secundario a un desequilibrio entre la cantidad de calorías que se ingiere y la cantidad que se utiliza".

En España, la Escuela de Enfermería de la Universidad de Extremadura cuenta en un estudio sobre la influencia de los hábitos televisivos infantiles sobre la alimentación y el sobrepeso que el 32,4% de los niños españoles admiten que "les entra hambre" mientras ven la tele.

El 33,5% come a veces golosinas, chucherías y aperitivos; el 10% lo hace con cierta frecuencia, y el 4% casi siempre o siempre. Además, más de la mitad de los padres consienten a sus hijos cuando desean desayunar, almorzar o cenar frente a la pantalla.

Para asegurar una mejor calidad de vida, la psicóloga Galeano afirma que las autoridades deben asegurarse de "convertir los espacios abiertos de los alrededores de las ciudades en zonas de naturaleza accesibles y ’vivibles’ para la población".

Los centros comerciales y colegios deben tener espacios verdes. También recomienda cuidar los jardines, e incluir la relación con el entorno en los planes de estudio. Para evitar el sedentarismo y potenciar la creatividad, habrá que hacerle compañía a ese último niño en el bosque.

 

La opinión de una pediatra

Nuevas y viejas opciones de juegos

Otro Mundo de Solidaridad Es Posible


Antecedentes: el Foro Social Mundial (FSM)

Desde su nacimiento, en 2001, en contraposición al Foro Económico Mundial que se celebra anualmente en Davos, Suiza, el Foro Social Mundial fue creado como una iniciativa importante para la movilización y articulación de la sociedad civil mundial. Desde entonces, ha desempeñado un papel central en contra del pensamiento único, dialogando con el movimiento de justicia global y ofreciendo un rico espacio de intercambio de experiencias, de creación de campañas y de debates sobre las alternativas a los problemas sociales a nivel mundial.

El Foro Social Mundial (FSM) es un encuentro anual que llevan a cabo miembros del Movimiento por una Globalización diferente, para organizar campañas mundiales, compartir y pulir las estrategias de reunión, y para que los diferentes integrantes se informen unos a otros de los nuevos movimientos existentes.

El primer FSM fue organizado por la Asociación internacional para la Tasación de las Transacciones Financieras para la Ayuda al Ciudadano, ATTAC y el Partido de los Trabajadores de Brasil (PT). Se llevó a cabo del 25 al 30 de enero de 2001 en Porto Alegre, en Brasil, una de las plazas fuertes del PT. Acudieron 12.000 asistentes de todo el mundo, representando a movimientos sociales, grupos alternativos, interreligiosos, ecologistas, feministas, etc.

Al segundo FSM, también en Porto Alegre, del 31 de enero al 5 de febrero de 2002, acudieron más de 12.000 delegados oficiales, representando a gente de 123 países y 60.000 asistentes. Se llevaron a cabo 652 talleres y 27 conferencias. Un conferenciante célebre fue el disidente estadounidense Noam Chomsky.

El tercer FSM fue celebrado nuevamente en Porto Alegre, en enero del año 2003. Hubo muchos talleres en paralelo, incluyendo, por ejemplo, el taller "La vida tras el capitalismo", que proponía una discusión enfocada a las posibilidades participativas, no-comunistas, no-capitalistas de diferentes aspectos de las estructuras sociales, políticas, económicas y de comunicación.

El cuarto FSM se llevó a cabo en Bombay, en la India, del 16 al 21 de enero de 2004. La asistencia fue superior a las 75.000 personas que se esperaban. La diversidad cultural fue un aspecto notable del fórum: en países, religiones, opciones políticas, etc. Tal vez sea ésta una de las fortalezas y una de las debilidades del Foro: la diversidad, que a veces no es fácilmente asumida por todos que querrían ver más acentuada su propia identidad. Una decisión notable fue la de utilizar software libre, que se llevó a cabo con la ayuda de voluntarios de la Free Software Foundation. Uno de los conferenciantes más importantes fue Joseph Stiglitz. La quinta edición de este evento se llevó a cabo en Porto Alegre (Brasil) en 2005, y la sexta, en Venezuela, del 24 al 29 de enero de 2006.

El séptimo FSM reunió del 20 al 25 de enero de 2007 en Nairobi a activistas de todo el mundo para debatir acerca de la pobreza, la violencia sexual, el sida, los acuerdos comerciales y la deuda de los países subdesarrollados. El objetivo de este Foro no fue llegar a conclusiones finales, sino el intercambio de ideas y el establecimiento de alianzas para que la gente se una a los distintos movimientos y las propuestas salgan de las organizaciones sociales. El foro mostró los problemas de los pueblos africanos y ha enfatizado la necesidad de dar voz a sus 850 millones de personas.

El último Foro Social Mundial celebrado se desarrolló entre los días 27 de enero al 1 de febrero de 2009 en la ciudad de Belem, en Brasil. Su principal eje temático giró en torno a la Amazonía y a la preservación de todo el patrimonio natural aún existente en el planeta. En la actualidad, se está preparando el noveno Foro Social Mundial, en Porto Alegre, para conmemorar los diez años del primer Foro. La capital del Rio Grande del Sur y su área metropolitana serán la sede del Foro Social 10 años Grande Porto Alegre, entre el 25 y el 29 de enero del 2010. Pero esto es sólo el primero de varios eventos ya programados para todo el próximo año: el FSM 2010 se dará de manera permanente y descentralizada, con eventos en todo el mundo que tendrán la crisis global como un tema común.

A lo largo de estos 10 años, el FSM ya no es sólo un evento y se convirtió en un proceso de escala global. Además de las reuniones internacionales, que desde el 2004 (Mumbai, India) han llegado a otros países y continentes, son muchos los eventos locales, nacionales y temáticos que hoy forman parte de ese proceso. Como el primer evento de la celebración de su primera década, el Foro Social 10 Años Grande Porto Alegre va a cumplir el importante papel de estimular e impulsar el FSM 2010 en el mundo.

Otras ediciones descentralizadas

El FSM ha promovido la organización de muchos foros sociales regionales, incluyendo el Foro Social Europeo, el Foro Social Asiático y el Foro Educacional Europeo. En esta línea se celebró el Sevilla, del 10 al 12 de octubre el Foro social temático sobre las éticas y las espiritualidades.

Al foro social de Sevilla han asistido 1.200 participantes inscritos procedentes de toda España (y algunos del extranjero). Se celebraron 112 talleres impartidos, hubo 20 espacios de interiorización, cuatro conferencias, varios conciertos, mesas redondas, y un largo etc. El foro terminó con la aprobación de la Declaración de Sevilla sobre el Poder Transformador del Amor y el Grito de Rebeldía: en defensa de la Madre Tierra y contra la mercantilización de la Vida.

Lo más positivo del encuentro de Sevilla ha sido la alegría, el entusiasmo y la vivencia compartida de participar en el renacer de un nuevo mundo de justicia y solidaridad basado en la red de 104 organizaciones co-organizadoras y colaboradoras que se construye en la sociedad civil a través de este Foro Social, y en los valores sobre los que poder construirlo, el Poder de su identidad.

2009, los retos de un año de cambios e indecisiones

2009, el año de los cambios e indecisiones, tiene ya visible la respuesta que intentan ofrecer los que quieren recuperar de su agonía al sistema capitalista ganando tiempo con las reuniones del G-20 y medidas neoliberales disfrazadas, y apoyándose en los organismos antidemocráticos de siempre; y, por otro lado, la visión, los conceptos y métodos para construir el mundo desde la propia sociedad civil que necesita la humanidad en este comienzo del S. XXI. Nuestro “Grito de rebeldía” se ha transformado en nuestro “Poder transformador del Amor” a toda la humanidad, condición imprescindible para toda revolución como decía Che Guevara; y en donde acusamos, denunciamos y nos sublevamos contra los principios y valores que sustentan el actual sistema capitalista.

La izquierda política a través de sus partidos fue derrotada a lo largo de los noventa al asumir acríticamente los valores neoliberales con el pretexto de la imperiosa adaptación a las condiciones de la globalización dirigida por el capital financiero y las transnacionales. La derrota vino desde su interior al propagarse, como si de un cáncer se tratara, la contrarrevolución ideológica y cultural que suponía, haciéndole atacar las propias bases en la que radicaba su poder: sus bases sociales, sus valores de solidaridad e igualdad, y su concepción del Estado del Bienestar como redistribuidor y garante de la cohesión social.

Su actitud de atacarse a sí misma le ha llevado a enajenarse de su electorado natural, a perder el objetivo a medio y largo plazo de su proyecto y, con ello, su propia identidad, la que permite ilusionar en torno a una meta siempre ideal y utópica que dirigiéndose a las emociones y sentimientos arrastra a la acción, a la ilusión necesaria para ponernos en marcha y seguir caminando. Y es arrastrada por la paradoja actual en la que sufrimos la mayor crisis del sistema, pero es la derecha la que se impone en los procesos electorales en Francia, Italia, Alemania y Gran Bretaña. La izquierda política tradicional ya no tiene ni conceptos, ni métodos, ni visión para entender el mundo y actuar.


El Foro Social Temática Español 2009 en Sevilla y las alternativas para otro mundo posible

El Foro Social T. E. 2009, asumiendo las demandas de la sociedad civil, se ha cuestionado qué hacer ante la crisis global neoliberal. La respuesta ha sido la indignación, la denuncia y levantar la bandera de la ciudadanía universal para un mundo donde lo que nos une es mucho más poderoso que lo que nos divide, separa y enfrenta.

Un mundo donde hay recursos para satisfacer las necesidades de toda la humanidad, pero que carece de los que necesita la avaricia e irracionalidad de unos pocos. De un mundo que está sufriendo las mayores calamidades por la desregulación de unos mercados financieros que los hace crecer anormalmente estrangulando a la economía real y haciendo fluir la riqueza a manos de esos mismos pocos.

Un mundo donde se arrebata la libertad y la democracia promoviendo el miedo masivo y la desconfianza al otro cuando es en los otros donde nos reconocemos y crecemos en nuestra propia identidad como hemos podido comprobar en los diferentes talleres de diálogo intercultural e interreligioso desarrollados, y es en el desarrollo de la democracia permitiendo la participación en la determinación de nuestro propio futuro donde se encuentra la clave de la felicidad humana-

Un mundo gobernado desde la tiranía, la ilegitimidad y la opacidad que se enfrenta a crisis globales que nos arrastra a reorganizarnos como condición imprescindible para poder superarlas exigiendo de nosotros mismos perseverancia, esfuerzo y valor asumiendo que nuestros valores y forma de vida son parte del problema para podernos convertir en parte de la solución. Necesitamos una profunda revolución ética y moral para poder transformar la actual crisis sistémica y civilizatoria del sistema capitalista en la mayor transformación que haya visto nunca la humanidad en su historia. Revolución necesaria para encontrar la visión compartida por toda la humanidad que nos una; que nos dé el “por qué” que da sentido y es condición para transformar el mundo.

Pero una revolución de los hábitos habituales de conducta, una nueva ética que tenga a los empobrecidos como motor de la historia y al cambio climático como consecuencia de una mala organización del mundo, es imposible si una espiritualidad.

La llamada “izquierda” debe recuperar la espiritualidad

Muchos grupos y movimientos sociales de corte político suelen confundir la palabra espiritualidad con pietismo, pasividad, inmovilismo, institución religiosa, conservadurismo. En el Foro de Sevilla se ha reivindicado el derecho y la necesidad de hablar de espiritualidad desde la izquierda, desde los movimientos sociales que promueven en cambio de sociedad. Si en otro tiempo primó la ética formalista kantiana que hunde sus raíces en la racionalidad ilustrada, nuestro tiempo reclama que la sensibilidad hacia los desposeídos abra unos sentimientos y unos valores solidarios que van más allá de la vieja pregunta “qué me está permitido hacer” de Kant.

La experiencia del silencio interior que brota de la urgencia del cambio de sociedad, debe guiar nuestro intento. Cambiar este mundo no es fácil. Seguir manteniendo que “otro mundo es posible” implica un esfuerzo colectivo de todas las conciencias. Es, de alguna manera, pedir un milagro. Porque romper la coraza de la sociedad de marcado no es sencillo. Como decían en Mayo del 68, “seamos realistas: pidamos lo imposible”.

Para que los milagros se produzcan hace falta tener fe. Entendida como la confianza ciega, casi irracional en que todo va a salir bien. Si alguna autocrítica tengo que hacernos como corresponsable de la organización del FSTE2009 es que tal vez nos faltó un poco más de fe. La misión fundamental de este Foro Social ha sido la de sembrar en las mentes y los corazones de las personas que hay esperanza, que hay respuesta, que tenemos el poder de hacerlas realidad, de crear otro mundo de paz, justicia y solidaridad antes de los tiempos muy difíciles que se avecinan en 2010, el año de las soledades y angustias, de la inestabilidad de los procesos, y en el 2011, el año del cansancio y agotamiento de fuerzas.

Cuando al final queríamos tenerlo todo controlado manifestábamos nuestro miedo a que algo saliera mal. Y el miedo es lo contrario de la esperanza. Con él creábamos la posibilidad real de su materialización. Este ansia de control nos impidió desarrollar durante el mes de septiembre una amplia campaña de difusión en toda Andalucía que sirviera de antesala a un Foro Social que ya sería imposible de ocultar en los medios de comunicación de masas, y producir diversos documentales del desarrollo del propio Foro Social que permitieran ahora una amplia difusión del mismo. Mantengo, sin embargo, mi fe en el mismo y en que su fruto florezca en su momento. Como dijo Esteban Velázquez (cabeza visible y alma del Foro) en la clausura, sus resultados ya están en el viento y este lo esparcirá por todas partes.

Una nueva humanidad con otros valores

Los documentos que crean la identidad y la red de redes que surgen de los Foros Sociales otorgando organicidad social a la humanidad son las dos caras de una misma moneda. Se alimentan y retroalimentan mutuamente. No se pueden contraponer la una a la otra por que no pueden desarrollarse la una sin la otra. La visión y el “por qué” que da sentido mueve a las personas a participar e implicarse creativamente en los procesos, y, a su vez, esta participación da luz y acrecienta la visión y los motivos. Este FSTE2009 será recordado porque ha avanzado en la recuperación de la identidad y la organicidad social de la humanidad levantando la bandera de la ciudadanía universal.


DECLARACIÓN DE SEVILLA
(Documento elaborado por el Comité Permanente del F. S. T. E. 2009)

Poder transformador del amor

En Sevilla (España) a 10 de Octubre de 2009 el Comité Permanente Organizador del Foro Social Temático Español de Espiritualidades y Éticas para otro mundo mejor posible (FSTE2009) que aspira a debatir y alumbrar desde la sociedad civil los principios y valores sobre los que poder construir otro mundo mejor, necesario, urgente y posible; a ofrecer una alternativa democrática, inclusiva, ecológica, basada en la igualdad, defensa de los derechos humanos, convivencia pacífica y respeto a la rica diversidad de culturas y creencias de una única humanidad a los acuciantes problemas que enfrentamos,

DECLARA:

1.- Introducción.

Vivimos un tiempo en que el conocimiento aportado por la ciencia a la humanidad hace avanzar la conciencia de nuestra mutua interdependencia global con la totalidad de la Vida en nuestra generosa Madre Tierra. Vivimos un trascendental proceso histórico de rápidos y profundos cambios que nos obligan a recuperar el equilibrio y la armonía entre la naturaleza, la humanidad y los valores éticos y espirituales que permitan una realización plena de las personas en todos los pueblos, etnias, culturas y civilizaciones de la humanidad.

En un tiempo asombrosamente breve desde el punto de vista biológico hemos transformado el entorno social, productivo y emocional del ser humano para el que debemos “crear” una nueva cultura y unos nuevos mecanismos de seguridad y supervivencia que garanticen la continuidad de la vida y nos proporcionen instrumentos de gestión de los cambios sociales. A partir de ahora la humanidad tiene que hacerse cargo de construir su propio futuro de acuerdo con una ética de la vida que coloque al ser humano y sus condiciones de supervivencia y sostenibilidad, es decir, integrado en la Vida con mayúscula de la naturaleza, de la que es producto y parte, en el centro de la historia, instituciones y leyes. Un nuevo espíritu que recupere valores ancestrales y añada los necesariamente nuevos para este nuevo tiempo que nace. La ciencia se abraza con la espiritualidad provocando la mayor transformación política, social y ética que haya vivido la humanidad en su historia.

La ciencia que hoy busca el origen de la materia y de la vida sabe que el universo está formado por un 4% de materia visible, un 22% de materia oscura y un 74% de energía invisible que todo lo impregna. Los tres conforman una única totalidad.

No hay luz sin oscuridad. No hay oscuridad sin luz. No hay la una y la otra sin la energía universal que todo lo une. Y esa energía que forma parte de toda Vida y nos impregna es a la que la humanidad, todas las civilizaciones, han llamado Amor o Dios.

El poder que nos da esta fuente inagotable de Amor de la que somos parte nos exige a la humanidad que es, a la que vive este tiempo, que disuelva los vínculos económicos, sociales y políticos que le impiden avanzar y superarse a sí misma. Los que ensucian el mundo y destruyen la Vida. Los que dividen, separan y enfrentan a una parte de la humanidad contra otra provocando muerte, miseria, enfermedad, Declaración de Sevilla Poder transformador del amor 1a desesperanza, odio y miedo. Nos exige levantar la fraternidad de una única humanidad que surge y vive en un único planeta del que es conciencia y voluntad.

2.- Preámbulo.

La orientación hacia la unidad, hacia el “alma” común de la humanidad, instaurará las condiciones del “buen vivir”, de otro modo de vivir basado en maximizar el bienestar social, la satisfacción de las necesidades humanas con el menor consumo y coste, retornando a la visión de la humanidad como parte y fruto de la propia naturaleza.

Toda la ciudadanía del mundo tiene los mismos derechos y obligaciones. Toda organización económica, social y política tiene la obligación de promover la Vida, la libertad y la felicidad de la gran familia que conforma la humanidad. La humanidad tiene el derecho y el deber de reformar o abolir cualquier tipo de Poder económico, social o político que dañe o intente destruir estos principios, y a organizar nuevos poderes que garanticen su supervivencia, seguridad y felicidad presente y futura. Todas las civilizaciones que constituyen la humanidad tienen derecho para convertir sus deseos en realidad a la construcción de un mundo ecológico, con igualdad de género, imperio de los derechos humanos, realización personal, convivencia pacífica multiétnica y democracia participativa. Y todas deberán asumir estos principios en profundidad para poder superar este periodo difícil de transición con entusiasmo.

Manifestamos nuestro optimismo, esperanza, firme voluntad y completa determinación en nombre de la humanidad que es, en honor de las que han sido y por responsabilidad ante las que vienen.

3.- Acusación.

La humanidad y la Vida en el planeta están en peligro a causa del actual sistema capitalista deshumanizado y depredador, por el individualismo y la sacralización del mercado que alimenta los valores de egoísmo, avaricia, vanidad y envidia que impregnan a todas las sociedades del mundo. La mercantilización de todos los aspectos de la vida lleva a la humanidad a sufrir hambre, miseria, enfermedad, paro, migraciones masivas, violencia y muerte. El cambio climático consecuencia de la forma de vivir en el actual sistema pone en peligro la supervivencia de la Vida en la Tierra. El gobierno del mundo se detenta desde un Poder nebuloso, oculto, ilegítimo y dictatorial que tan sólo defiende sus propios intereses privados, los de una minúscula parte de la humanidad. La acumulación de las riquezas del mundo en sus manos nos ha impuesto los principios seudomorales que hoy nos corrompen desde el interior, siguiendo los cuales hemos exaltado algunas de las cualidades humanas más dañinas, colocándolas como virtudes sociales. Esta acumulación de riqueza ya no puede ser el valor que de importancia social. Necesitamos grandes cambios en los códigos morales que den a los motivos monetarios su verdadero valor. El amor al dinero como posesión tiene que ser reconocido como una morbosidad repugnante, como una enfermedad mental.

Necesitamos una profunda revolución ética y espiritual.

La mercantilización de la Vida nos ha llevado a la mayor crisis ecológica desde que existe la humanidad, rompiendo todos los equilibrios de la propia naturaleza. Desde
el actual sistema depredador que agota los recursos de todo tipo no hay posibilidad de futuro. Tampoco para la humanidad.

La deriva que nos ha llevado a los máximos niveles de polarización y desigualdad social ha provocado también el mayor ataque a los derechos humanos y al sistema democrático bajo el pretexto de la seguridad, y conseguido gracias al miedo de masas conscientemente provocado. La libertad de opinión y expresión base de una ciudadanía libre, participativa e implicada en el gobierno de lo público, ha sido secuestrada por la propiedad privada de los medios de comunicación de masas en manos de los intereses de los grandes capitales, usurpando nuestro derecho a la información veraz y completa y transformándolos en medios manipuladores de la opinión pública.

La economía dirigida por la locura de un crecimiento sin límites que exige la acumulación ampliada del capital y el interés privado lejos de satisfacer las necesidades sociales y promover la felicidad y autorrealización de la ciudadanía en libertad, provoca la escasez, miseria, ansiedad e inseguridad permanente en la inmensa mayoría de la humanidad. La sexta parte de la humanidad está padeciendo muerte por hambre y desnutrición permanentemente provocada por una economía especulativa que sustrae y asfixia a la economía real.

La convivencia pacífica intercultural es saboteada continuamente. Acaban, magnicidio incluido, con los líderes modernizadores e integradores en todas las culturas; fragmentan y dividen promoviendo el radicalismo y el fundamentalismo religioso en todas ellas y, por último, provocan deliberadamente los enfrentamientos entre ellas para aprovechar el caos y tomar lo que desean. La justificación ideológica del enfrentamiento de civilizaciones la convierten en profecía autocumplida.

La Gobernanza mundial de los aspectos esenciales para la humanidad (finanzas internacionales, comercio, cambio climático, salud y migraciones) es sustraída al control democrático, impidiendo la construcción del “alma” común de la humanidad, de la ciudadanía universal como nuevo poder soberano del mundo. Vacían de contenido la democracia sustituyendo al ciudadano por el consumidor, atacando el desarrollo de todo tipo de democracia participativa que las nuevas tecnologías permiten.

La desigualdad de género se mantiene dentro y fuera de las personas en todas las culturas y civilizaciones, provocando injusticias y límites al desarrollo personal y social
tanto para mujeres como para hombres, impidiendo la plenitud del desarrollo humano en ambos sexos, al reproducir los mecanismos de poder social en las relaciones sentimentales y en el seno de la vida familiar y de pareja.

Se nos impide vivir en paz y armonía en un mundo libre de guerras bloqueando las vías de solución pacífica de los conflictos mediante la proliferación de la mentira, calumnia y difamación desde los medios masivos de comunicación que monopolizan la información. Provocan con cinismo guerras para garantizar el mantenimiento del Poder
y seguir acumulando riquezas.

Impiden la promoción de la educación como creadora de personas con criterio propio y fuertes convicciones, base de la verdadera democracia. Impiden que la educación sea una herramienta que haga crecer a las personas y los pueblos en la asimilación vital de los valores e iniciativa creativa para construir un mundo justo, pacífico, respetuoso y en armonía con la naturaleza y abierto a todas las dimensiones del ser humano y de la vida, La educación se mercantiliza para proveer al mercado de los recursos humanos configurados tal y como el capital requiere para su reproducción.

El mal vivir diario en los valores, tensiones y frustraciones constantes que provoca el actual sistema social capitalista impiden la paz y tranquilidad interior que necesitamos para el pleno desarrollo de nuestra personalidad que nos impliquen en la necesaria e imprescindible transformación social a favor de la justicia, la paz y la conciencia de integración con la naturaleza y la energía universal de la Vida.

Vivimos el final de un largo ciclo de conflictos y guerras, de inversión de los valores, de promoción de sistemas de pensamiento e ideologías económicas, sociales y políticas aberrantes que pervierten la verdadera creatividad y conocimiento científico de la humanidad. Vivimos el tiempo en que es imperioso limpiar la suciedad del mundo.

El tiempo del robo, violencia, asesinato, mentira, procacidad, codicia, corrupción y lujuria. El tiempo en que las enseñanzas ancestrales han sido pervertidas por sus propios guardianes traicionando su mensaje de liberación para la humanidad sustituyéndolos por los nuevos ídolos de Poder y mercado. Tiempos de guerras, pandemias, hambre, catástrofes económicas, olvido de la solidaridad y fraternidad y subversión de toda moral. El tiempo en que el mundo es gobernado desde las sombras con tiranía. El tiempo en que se construye el más alto edificio del mundo en la ciudad rodeada por el desierto.

4.- Denuncia.

Desde hace décadas hombres y mujeres, sociedades y pueblos conscientes y justos en multitud de foros han advertido y denunciado el derrotero por el que se camina hacia el abismo suplicando por las reformas necesarias. Al principio negadas, obviadas por irrelevantes, y contestadas con injurias y violencia después. Hoy ante la obviedad incuestionable de su realidad y urgencia asumidas con cinismo para controlar la gestión de las reformas. Cambiar algo para que nada cambie, para poder seguir igual. Un gobierno del mundo tiránico que cree ser envidiado por todos y alardea de haber “evitado el abismo”, la muerte del sistema capitalista, desconociendo que este debe y tiene que morir para permitir el renacer de la verdadera sociedad democrática del saber integral y universal, la llegada del reino del amor y la solidaridad.

5.- Conclusión.

Por tanto, nosotros miembros del Comité Permanente organizador de este Foro Social Temático Español de Espiritualidades y Éticas para otro mundo mejor posible, sin más autoridad que la rectitud de nuestras intenciones y confiando en el Poder transformador del Amor, damos voz a la ciudadanía civil, a la humanidad, haciendo público la presente declaración: La humanidad tiene el derecho y el deber de abolir las formas de organización económica, social y políticas actuales que provocan invariablemente una larga serie de abusos y usurpaciones dirigidas a someterla a un despotismo absoluto; es un derecho y un deber derrocar este gobierno de las cosas y proveer nuevas salvaguardas para la biodiversidad, las libertades y la futura felicidad y seguridad de toda la humanidad.

La humanidad en nosotros se declara absuelta de toda obligación de fidelidad a principios y valores que sustentan al actual sistema capitalista, llamando a toda la humanidad a sublevarse y rebelarse pacíficamente contra ellos.


II .En defensa de la Madre Tierra y contra la mercantilización de la Vida.
Grito de rebeldía


Convocatoria a la movilización de la población andaluza el 12 de Octubre 2009


1. Ante la crisis sistémica y civilizatoria que padecemos el IX Foro Social Mundial 2009 (FSM) nos ha convocado desde Belén do Pará (Brasil) a la movilización mundial del 12 de Octubre en Defensa de la Madre Tierra y contra la mercantilización de la Vida. Y hemos decidido acudir porque la historia de la humanidad, lejos de haber concluido, se está construyendo en estos días. Porque nos enfrentamos a importantes amenazas globales: cambio climático, muerte por hambre masiva, migraciones multitudinarias, agotamiento del petróleo, crisis financiera internacional y enfrentamiento entre culturas.

Hoy más que nunca tenemos que manifestar nuestra confianza, creencia y fe en la humanidad, en su capacidad para regenerarse, repensarse y reorganizarse. Ha llegado el momento de cambios substanciales, radicales y profundos. Ha llegado el momento de transitar hacia otro mundo mejor posible en beneficio de la totalidad de la humanidad y la biosfera sustentado en una ciudadanía libre con sólidos valores éticos de co-responsabilidad y solidaridad para avanzar hacia una verdadera Democracia de la Tierra, en donde se preserven los derechos de la naturaleza, la humanidad y las personas individuales.

2. Los poderes que han provocado la actual crisis, mantienen sus atributos y en vez de reconocer sus errores y el daño que han provocado a la humanidad y a la Vida en la Tierra, están desafiantes buscando la recuperación y mantenimiento del capitalismo en unas instituciones globales corruptas y antidemocráticas, al servicio de intereses privados minoritarios e ilegítimos y carentes de todo control social y político.

3. La humanidad tiene el derecho y el deber de abolir las formas de organización económica, social y políticas cuando estas provocan invariablemente una larga serie de abusos y usurpaciones dirigidas a someter al pueblo a un despotismo absoluto; es un derecho y un deber derrocar este gobierno de las cosas y proveer de nuevas salvaguardas para la biodiversidad, las libertades y la futura felicidad y seguridad de toda la humanidad. En la actualidad el sistema capitalista se ha mundializado. Hoy ya está claro que hay dos intereses contrapuestos: el interés del capital por mantener las condiciones de su reproducción ampliada, aumentar su crecimiento mercantilizando todos los aspectos de la vida y sustrayéndose de todo tipo de control democrático; y los intereses de la humanidad por preservar las condiciones de supervivencia y sostenibilidad de la propia especie humana en nuestro planeta, y alcanzar los mayores grados de dignidad y desarrollo humano a través de la participación y profundización democrática.

4. Hoy nos quieren justificar que el sector financiero estrangule a la economía productiva y que las necesidades sociales y ambientales queden supeditadas a un crecimiento del PIB que carece de sentido común y de valores éticos. Los capitalistas, aquellos que poseen o gestionan la riqueza y el capital, condenan a millones de personas: a muerte por hambre o falta de agua, a la ignorancia, a la enfermedad y al desamparo, cuando disponen de recursos suficientes para evitarlo, demostrando su incapacidad para practicar la fraternidad, su incompatibilidad con la dignidad de los seres humanos.

5. La alternativa real de salida a la crisis, para el Buen Vivir de toda la humanidad, debe recuperar e impregnarse de perspectiva ética. Nuestros objetivos son: reducir la desigualdad y polarización social, distribuyendo la riqueza; producir bienes duraderos; liberarnos de la dependencia de los escasos combustibles fósiles desarrollando energías alternativas renovables y relocalizando la economía, conseguir la soberanía alimentaría de los pueblos solucionando el hambre y la pobreza extrema; eliminar la especulación financiera sobre bienes alimentarios, energéticos y monetarios, aumentando la estabilidad financiera y la satisfacción de las necesidades de la humanidad; y profundizar la democracia en todos los ámbitos implicando a la sociedad civil en el diseño, implantación y evaluación de las políticas públicas.

6. Es necesario humanizar la política, uniendo la razón lógica con las creencias profundas de las emociones y los afectos. Promover la educación integral del ser humano con criterio propio como fundamento de la verdadera democracia. Es necesario desarrollar el espíritu de una ciudadanía universal con conciencia de pertenencia a una única humanidad fruto y parte de la Vida en este planeta, nuestra Madre Tierra.

7. Para ello, es imprescindible que el conjunto de la ciudadanía actuemos en coherencia con nuestra ética personal y social en la vida cotidiana. Para el gran cambio que pide a gritos la humanidad se necesita, sobre todo, capital humano y espiritual, como recientemente nos ha recordado el presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Miguel d´Escoto en la Asamblea del G-192. Necesitamos capital humano y social que aporte fraternidad, cooperación, solidaridad, amorización, justicia económica y ecológica, compasión y capacidad de vivir alegremente con todas las diferencias, en la misma casa común: la grande y generosa Madre Tierra.

Las organizaciones abajo firmantes llamamos a toda la población andaluza a pronunciarse por el cambio de valores sociales hegemónicos y la transición hacia un mundo mejor posible, caracterizado por la justicia social y ecológica, participando y asistiendo a la manifestación unitaria de Andalucía el 12 de octubre, en Sevilla a las 12.30 desde el Pabellón de Portugal en el Prado de San Sebastián, en el Día de Acción Global Mundial convocado por la asamblea de los pueblos en el último Foro Social Mundial y lanzando un claro GRITO DE REBELDÍA y nuestra DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA del sistema capitalista, y de cualquier otro sistema, que dañe a la Madre Tierra, amenace con el fin a la humanidad cosificándola y a la propia existencia de la Vida.


¿Hasta dónde llegar?

Con la celebración del Foro Social Español y la aprobación de estos dos documentos programáticos, una corriente de vida se ha puesto en marcha. ¿Hasta dónde será posible llegar? Sólo el tiempo y la creación de una conciencia planetaria solidaria lo pueden decir. Lo que sí es importante es la convergencia de religiones y movimientos sociales por la justicia hacia unos objetivos comunes.

Leandro Sequeiros es paleontólogo y profesor de filosofía. Colaborador de la Cátedra CTR. Fernando Moreno Bernal, es miembro de ATTAC.
06/01/2010 12:20 Autor: altermediareflexiones. Enlace permanente. Tema: Espiritualidad Progresista. No hay comentarios. Comentar.

La Crisis del Egocentrismo

Crisis del ego

 

http://www.webislam.com/media/image/2009/12/gran_crisis-sistemica.jpg

La economía global era como un gigante sonámbulo, que avanzaba a grandes zancadas sin saber a dónde iba.

 

Lo que ha entrado en crisis no es solo el neoliberalismo, ni siquiera el capitalismo. Podríamos decir que ha entrado en crisis el economicismo, la visión del mundo que considera la economía como el elemento clave de la sociedad y el bienestar material como clave de la autorrealización humana.

El economicismo es común al capitalismo y el marxismo, y durante mucho tiempo a la mayoría de nosotros nos pareció de sentido común —pero hubiera sido considerado un disparate o una aberración por la mayoría de las culturas que nos han precedido, que generalmente veían la clave de su universo en elementos más intangibles, culturales, religiosos o éticos.

En el fondo, sin embargo, no sólo ha entrado en crisis el economicismo, porque la crisis actual es sistémica y no sólo económica. Tiene una clara dimensión ecológica (pérdida de biodiversidad, destrucción de ecosistemas, caos climático), pero también hay crisis desde hace tiempo en la vida cultural, social y personal. La sociedad, los valores, los empleos y hasta las relaciones de pareja se han ido volviendo cada vez menos sólidos y más líquidos, en la acertada expresión del sociólogo Zygmunt Bauman. Disminuyen las certezas y crece la incertidumbre en múltiples ámbitos, incluso en las teorías científicas que en vez de volverse cada vez más simples y generales se vuelven más parciales y complicadas.

Lo que finalmente ha entrado en crisis es el ego moderno, toda una forma de estar en el mundo basada en un complejo de creencias que inconscientemente compartíamos

Vivimos una crisis sistémica, que habíamos conseguido ignorar porque el crecimiento de la economía nos hechizaba con sus cifras sonrientes y porque los goces o promesas del consumo sobornaban nuestra conciencia. Pero el espejismo del crecimiento económico ilimitado se desvanece y de repente nos damos cuenta de que no podemos seguir ignorando la crisis ecológica, la crisis de valores, la crisis cultural. Tenemos cantidades ingentes de información, centenares de teorías y muchas respuestas, pero la mayoría sirven de muy poco ante las nuevas preguntas. Lo que ha entrado en crisis es toda la visión moderna del mundo, que de repente se nos aparece obsoleta y pide urgentemente ser reemplazada por una visión transmoderna, más fluida, holística y participativa.

Una visión del mundo no es una simple manera de ver las cosas. Determina nuestros valores, dicta los criterios para nuestras acciones, impregna nuestra experiencia de lo que somos y hacemos. En el fondo podríamos decir que lo que finalmente ha entrado en crisis es el ego moderno, toda una forma de estar en el mundo basada en un complejo de creencias que inconscientemente compartíamos. Por ejemplo, que el ser humano es radicalmente diferente y superior al resto del universo. O que cada ser humano es también radicalmente diferente de los demás, contra los que ha de competir para prosperar. O que el universo es básicamente inerte y se rige por leyes puramente mecánicas y cuantificables. El ego moderno se siente como un fragmento aislado en un universo hostil, y de su miedo interior nace su necesidad de certeza y seguridad, de objetivar y cuantificar, de clasificar y codificar, de competir y consumir.

Pero el ego moderno no puede ser sustituido por un ego transmoderno, porque no hay tal cosa. La crisis nos invita (o nos acabará obligando) a ir más allá del ego y a descubrir que nuestra identidad es en el fondo relacional, que no estamos aislados sino que cada persona y cada ser es una ola en un océano de relaciones en el que todos participamos y en el que también fluyen la sociedad, la naturaleza y el cosmos.

Por ello la crisis no sólo es una oportunidad para avanzar hacia economías y sociedades que sean más justas, sostenibles y plenamente humanas. También es una alarma que ha saltado porque ya es hora de despertar. Porque la economía global era como un gigante sonámbulo, que avanzaba a grandes zancadas sin saber a dónde iba, sin saber lo que estrujaba bajo sus pies, inmerso en las ensoñaciones de una visión del mundo caduca. Por ello la crisis es como una vigorizante ducha fría. Una oportunidad para despertar.

05/01/2010 08:46 Autor: altermediareflexiones. Enlace permanente. Tema: Civilización Decadente. No hay comentarios. Comentar.

El Arte de Ser Feliz

 

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Frei Betto con un gorro del combativo MST* de Brasil

*Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra, Movimiento de los Sin Tierra

Frei Betto

"¿Existe alguna receta capaz de hacer que una persona se apasione por algo, sea lo que sea? No es necesario que sea algo trascendental. Pero sí algo que dé sentido a la vida. No es que la vida esté desprovista de sentido, sino desprovista de sabor.
 
"Está claro que me estoy refiriendo a mí, y que puedo incluso estar siendo demasiado exigente, o demasiado cruel con mi persona. Pero ésta es una reflexión de hoy, de ahora. Me doy cuenta de que no tengo ninguna pasión. Eso es al menos lo que me dice mi mente y lo que percibo. Y eso me hace sentir como carente de algo.
 
"Hay gente a quien le gustan las carreras de coches, de caballos, de barcos. Gente a la que le gusta hacer punto, escalar montañas, meditar durante hooooras seguidas; a quien le gusta leer, ser médico, periodista, político incluso. Qué vida… cómo lo admiro. La vida frenética de las ciudades bulle en algunas personas, y la vida tranquila del campo en otras. Tengo alegrías y una normalidad ética permeada por un buen sentido refinado. Pero siento (hasta irracionalmente), de una forma muy fuerte, la inestabilidad.
 
"Un día tú dijiste que te gustaría ser semilla. Reflexioné sobre ello… pero no pasó nada. El ritual inevitable de la convivencia y todo lo que rodea las relaciones interpersonales, sumado a un buen augurio astral, ya cuidan de ello. Quería apasionarme. Tener un hobby. Uno cualquiera.
 
"Son muchas las alegrías. Tengo la sonrisa fácil… Pero la felicidad es cosa rara, de frágiles y preciosos momentos. Tengo una querencia morbosa con la música de Zeca Pagodinho que dice: "…deja que la vida me lleve… vida, llévame…" Quiero sentir un sentido. La vida, el planeta, la diversidad religiosa, etc. son asombrosos de tan infinitos. Pero permanezco insensible. Sin querer explotar su tiempo y sus insights… digo: quisiera saber qué dices sobre esto".
 
Quedé pensativo. Hay personas que me creen portador de respuestas para cualquier problema de la vida. No saben los que yo acumulo en mi propia trayectoria. Sin embargo sé lo que es la felicidad. Difiere de la alegría. La felicidad es un estado de espíritu, es estar bien consigo mismo, con la naturaleza, con Dios. No siempre con los demás. Las relaciones humanas son amorosamente conflictivas. Envidias,  congojas, riñas, malos entendidos, son piedras en el zapato.
 
La alegría es algo que se experimenta ocasionalmente. Una persona puede ser feliz sin parecer alegre. Y conozco a muchos que derrochan alegría sin convencerme de que son felices.
 
Después de meditar sobre la consulta de mi amiga respondí: "Querida X: diría que lo primer es salir del refugio…  Juntarse con quien ya encontró algún sentido en la vida: un equipo en el juego de ajedrez,  la pandilla del cine en casa, el grupo político, la ONG de la solidaridad, etc. Es necesario juntarse, sentir el estímulo que procede de la comunidad, de los demás, ese entusiasmo que, si hoy falta en mí, proviene del compañero de al lado…
 
"Puedes encontrar la pasión de vivir en mil actividades: leer historias en un asilo, ayudar voluntariamente en un hospital pediátrico, coser para un hogar cuna o participar en un partido político, en un grupo de apoyo a movimientos sociales, alfabetizar a empleadas domésticas y a porteros de apartamentos o dedicarte a investigar la historia del candomblé o el por qué tantos jóvenes buscan en la droga la utopía química que no encuentran en la vida.
 
"Pero, sobre todo, sugiero sumergirse en una experiencia espiritual. Sumergirse. Es lo que ahora, en esta mañana luminosa de Cruz das Almas (BA), me viene a la cabeza y al corazón".
 
El sabio profesor Milton Santos, que no tenía creencia religiosa, decía que la felicidad se encuentra en los bienes infinitos. Mientras que la cultura capitalista que respiramos centra la felicidad en la posesión de bienes finitos. Ahora bien, el sicoanálisis sabe que nuestro deseo es infinito, insaciable. Y la teología identifica a Dios como su objetivo.
 
En mi opinión no hay nadie más feliz que los místicos. Son personas que consiguen  orientar el deseo hacia dentro de sí, al contrario de la pulsión consumista, que trata de buscar la satisfacción del deseo en algo que está fuera de nosotros. Al no abrazar la vía del Absoluto, el peligro está en encarrilarse por la del absurdo.
 
Como el Mercado, que todo lo ofrece en envolturas seductoras, todavía no ha sido capaz de ofrecer lo que todos más buscamos -la felicidad-, entonces trata de  meternos la idea de que la felicidad es el resultado de la suma de los placeres. Poseer tal auto, aquella casa, realizar aquel viaje, vestir tal ropa… nos hará tan felices como la imagen de los actores y actrices que aparecen en los carteles publicitarios.
 
Tengo la certeza de que nada vuelve a una persona más feliz que el empeñarse a favor de la felicidad ajena; y esto vale tanto en la relación íntima como en el compromiso social de luchar por "otro mundo posible", sin desigualdades insultantes y en el que todos puedan vivir con dignidad y paz. El derecho a la felicidad debiera constar en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Y los países no debieran ansiar en adelante el crecimiento del PIB sino el del FIB: la Felicidad Interna Bruta.

25/11/2009 19:23 Autor: altermediareflexiones. Enlace permanente. Tema: Frei Betto. No hay comentarios. Comentar.


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