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Nuestro Estilo de Vida Afecta A Nuestro Cerebro

La personalidad influye en el envejecimiento del cerebro

 

El volumen de la materia gris es menor en las personas neuróticas y mayor en las escrupulosas, revela un estudio.

 

Un equipo de psicólogos de la Washington University en St. Louis, Estados Unidos, ha descubierto que existe una relación entre la personalidad de las personas mayores y el volumen de ciertas áreas de su cerebro, vinculadas a la emoción y al procesamiento de la información social. Un rasgo concreto de la personalidad es la que más afectaría al cerebro: la neurosis, fuente de estrés y de angustia. Según los investigadores, los resultados obtenidos de este estudio, en el que se analizó el cerebro de casi 80 personas, permitirán comprender mejor el origen de ciertas enfermedades, como la demencia o el Alzheimer. Por Yaiza Martínez.



La amígdala, que forma parte de la región temporal media del  cerebro y está relacionada con el procesamiento de las emociones, era  mayor en los individuos escrupulosos y menor en los neuróticos. Fuente:  Washington University.


Un equipo de psicólogos de la Washington University en St. Louis, Estados Unidos, ha descubierto que existe una relación entre la personalidad de las personas mayores y el estado del cerebro en la vejez.

Según explican los científicos en un
artículo publicado por la revista Neurobiology of Aging, en general, durante el envejecimiento, se produce una reducción en los volúmenes de ciertas regiones del cerebro, particularmente en las áreas temporal media y prefrontal.

Sin embargo, estas reducciones o cambios no se producen por igual en todas las personas, ya que, según los resultados obtenidos, la integridad neuroanatómica puede modificarse en menor o mayor medida en función de ciertos rasgos de la personalidad individual.


Tres rasgos de la personalidad analizados


Los científicos estudiaron, en concreto, tres características de la personalidad y su relación con los cambios cerebrales derivados del envejecimiento: la neurosis, la escrupulosidad y la extraversión.


Para hacerlo, registraron imágenes de los cerebros de 79 voluntarios de edades comprendidas entre los 44 y los 88 años, mediante una tecnología conocida como escáner de resonancia magnética
(IRM).

La IRM utiliza el fenómeno de la resonancia magnética para obtener información sobre la estructura y composición del cerebro. Esta información es procesada posteriormente por ordenadores, y transformada en imágenes del interior cerebral.


La corteza orbitofrontal, que forma parte de la región prefrontal y  está implicada en los procesamientos socio/emocionales, mostró  asociaciones similares con la personaldiad. Fuente: Universidad de  Washington.


Antes de ser sometidos al escáner, los participantes aportaron asimismo datos sobre su personalidad.

La combinación de información permitió establecer que los individuos más neuróticos presentaban volúmenes más pequeños de materia gris en las áreas temporal media y frontal del cerebro que los individuos menos neuróticos. Un patrón opuesto fue constatado en el caso de la escrupulosidad.


En lo que se refiere a la extraversión, el estudio no pudo establecer ninguna relación determinante entre esta característica de la personalidad y el estado del cerebro de los voluntarios.


Influencia en dos direcciones


Según declaraciones de una de las autoras de la investigación, la psicólogo
Denise Head, aparecidas en un comunicado de la Washington University, los resultados obtenidos son un primer paso hacia la comprensión de cómo la personalidad puede afectar al envejecimiento del cerebro.

Head afirma que estos datos demuestran claramente que existe una relación entre personalidad y volumen cerebral, particularmente en las regiones del cerebro asociadas al procesamiento de la información social y de las emociones.


Asimismo, la investigadora añade que los resultados sugieren que la personalidad influye en el grado de envejecimiento del cerebro humano y, también, que la forma en que el cerebro envejece puede afectar a la personalidad de cada individuo.


Los investigadores planean llevar a cabo estudios futuros para hacer un seguimiento de los cambios estructurales que vaya sufriendo el cerebro de los participantes en la presente investigación, con el fin de profundizar en este proceso y su vínculo con la personalidad.


Estrés nocivo


Los científicos explican que numerosas investigaciones previas sobre animales no humanos habían demostrado que el estrés crónico está vinculado a ciertos efectos nocivos en el cerebro.


A partir de estas investigaciones, Head y sus colaboradores establecieron la hipótesis sobre la que basaron su estudio: ciertos rasgos negativos de la personalidad humana también podrían afectar a nuestro cerebro, en concreto, durante su proceso de envejecimiento.


Así, asumieron que la
neurosis, que es un trastorno mental sin evidencia de lesión orgánica caracterizado por un nivel elevado de angustia y la aparición de conductas repetitivas para tratar de disminuir el nivel de estrés, debía resultar nociva para el volumen estructural cerebral.

La investigación se centró en las regiones temporal media y prefrontal del cerebro porque es en éstas donde se producen los mayores cambios durante el envejecimiento, y también porque éstas son las áreas cerebrales en las que se asientan ciertas capacidades cognitivas, como la atención, las emociones y la memoria.


Conocer la causa de ciertas enfermedades

Los investigadores basaron su estudio en cerebros sanos y en proceso de envejecimiento porque consideran que el conocimiento en este terreno puede resultar útil para el desarrollo de futuras herramientas de diagnóstico de la
demencia, un trastorno que consiste en la pérdida progresiva de las funciones cognitivas, debido a daños o desórdenes cerebrales más allá de los atribuibles al envejecimiento normal.

Por otro lado, uno de los síntomas primeros de la enfermedad del
Alzheimer es la aparición de cambios en la personalidad de las personas que la padecen. Algunas investigaciones realizadas han constatado que, de hecho, en los estadios iniciales de esta enfermedad, la gente tiende a volverse más neurótica y menos escrupulosa.

Según los investigadores, resulta crucial por tanto conocer la relación entre personalidad y estado del cerebro durante el envejecimiento en personas sanas, para establecer lo que sucede en el cerebro de personas con ciertas patologías y también para poder generar diagnósticos precoces.

El Amor Conciente

 

EL AMOR CONSCIENTE

 

 

 

 



por John Welwood

Generalmente, solemos considerar que las relaciones íntimas son adecuadas cuando satisfacen nuestras necesidades de amistad, seguridad, sexo y autoestima. Sin embargo, si aspiramos a convertir nuestras relaciones en un sendero —en un sendero sagrado— nos veremos obligados a ampliar nuestra perspectiva y a asumir una visión más comprehensiva que, incluyendo todas esas necesidades, no se halle, sin embargo, circunscrito a ellas. Nuestro tema tiene que ver con el cultivo del amor consciente, de ese amor que puede inspirar el desarrollo de una conciencia más expandida y la evolución de las personas implicadas.
Sin embargo, no debemos mostramos demasiado idealistas porque las relaciones íntimas nunca funcionan a un solo nivel. Vivimos simultáneamente en diferentes niveles y cada uno de ellos tiene sus propias necesidades concretas.


Niveles de conexión

El vínculo más primario que podemos encontrar en la parejar es la necesidad de una fusión simbiótica originada en el deseo de alcanzar el alimento emocional del que carecimos en nuestra infancia. Obviamente, esto es algo por lo que atraviesan muchas parejas que, cuando acaban de conocerse, atraviesan una fase simbiótica que les lleva a cortar temporalmente otras actividades o amistades y a pasar la mayor parte del tiempo juntos. El estadio simbiótico de una relación puede así contribuir a que ambas personas lleguen a establecer un profundo vínculo emocional. No obstante, si la simbiosis se convierte en la principal motivación de la relación o si perdura demasiado tiempo, termina convirtiéndose en un factor limitador que establece una dinámica paterno-filial que limita el rango de expresión e interacción de ambas personas, destruye los roles masculino y femenino de la relación y termina creando pautas de comportamiento adictivas.

Más allá de la necesidad primitiva de fusión simbiótica, el deseo fundamental que aparece en una relación es el del compañerismo, un deseo que puede asumir formas más o menos sofisticadas. El compañerismo constituye un ingrediente esencial de toda relación pero ciertas personas, sin embargo, parecen no desear nada más de su pareja.

Otro nivel posterior de relación es el que se establece en el caso de que los amantes no sólo compartan las actividades y la compañía del otro sino que también tengan intereses, objetivos y valores parecidos. Así pues, cuando una pareja comienza a crear un mundo común podemos afirmar que ambos se adentran en el nivel de la comunidad, un tipo de relación que, al igual que el compañerismo, constituye una forma terrenal y concreta de relación.

Sin embargo, más allá del hecho de participar de los mismos valores e intereses del otro, se encuentra el nivel de la comunicación, un nivel en el que somos capaces de compartir todo aquello que ocurre en nuestro interior, es decir, todos nuestros pensamientos, expectativas, experiencias y sentimientos. Establecer una buena comunicación es una tarea mucho más difícil que tratar simplemente de crear una situación de compañerismo o de comunidad. Este nivel requiere que cada miembro de la pareja sea totalmente sincero al expresar lo que ocurre en su interior y tenga el valor suficiente como para superar los inevitables obstáculos que aparecen ante cualquier intento de compartir dos verdades diferentes. La buena comunicación es, con toda certeza, el elemento más importante de cualquier relación cotidiana sana.

Un nivel todavía más desarrollado de la comunicación es la comunión. Más allá del hecho de compartir los pensamientos y los sentimientos existe el reconocimiento profundo del ser de otra persona, un reconocimiento que suele descubrirse en el silencio, tal vez mientras miramos a los ojos de nuestra pareja, estamos haciendo el amor, paseando por el bosque o escuchando música. Es como si, de pronto, nos sintiéramos percibidos y conmovidos en aquel núcleo profundo del ser que trasciende a la personalidad. Seguimos siendo plenamente nosotros mismos pero, al mismo tiempo, estamos completamente en contacto con nuestra pareja. Este tipo de relación es tan extraño y sorprendente que no suele pasar desapercibido. Por otra parte, aunque la comunicación pueda ser fruto de un trabajo deliberado, la comunión, por su parte, es completamente espontánea y se encuentra más allá de nuestra voluntad. La comunicación y la comunión son formas de intimidad más profundas y sutiles que la compañía y la comunidad y tienen lugar, respectivamente, en el nivel de la razón y en el del corazón.

Más allá de la dualidad

La profunda intimidad de la comunión puede alimentar el anhelo a superar completamente la dualidad, una aspiración, en definitiva, por lograr la unión completa con la persona amada. No obstante, aunque este anhelo expresa una necesidad auténticamente humana, se dirige, en realidad, hacia lo infinito, lo absoluto y lo divino. Pero cuando este deseo de unión definitiva permanece ligado a una relación concreta suele terminar creando problemas y reduciendo nuestra aspiración por la realización espiritual a la idealización, la inflación, la adicción y la muerte. La forma más adecuada de orientar nuestra aspiración hacia la unión consiste en una práctica espiritual auténtica —como la meditación, por ejemplo- que nos enseñe a ir más allá de la mente dicotómica en todas las áreas de nuestra existencia. Así pues, aunque apunten en esa dirección, las relaciones intimas pueden alentar este tipo de práctica pero jamás pueden llegar a sustituirla.

Toda relación tiene áreas, más o menos intensas, a lo largo de este continuo de conexión. Las parejas que comparten una relación profunda de ser a ser, que mantienen un buen nivel de comunicación, que tienen intereses y valores comunes y que disfrutan naturalmente de la compañía del otro, logran establecer un equilibrio ideal entre el cielo y la tierra, por así decirlo. (La sexualidad, por su parte, puede operar en cualquiera de estos niveles: como una forma de unión simbiótica, como compañía corporal, como un ejercicio compartido, como una forma de comunicación o como una comunión profunda.)

El amor consciente sólo aparece cuando ambas personas logran establecer una comunión esencial que trasciende a la personalidad. En esos momentos de comunión, estamos simultáneamente en contacto con nuestra propia esencia y con la esencia de nuestra pareja y, sin embargo, seguimos siendo individualidades separadas. Por más próximos que nos hallemos nunca podremos llegar a compartir plenamente nuestros mundos ni a saber del todo cómo son las cosas para la otra persona. Así pues, aunque podamos compartir ciertos momentos fugaces de unidad en los que nuestra esencia permanece en contacto, la unión completa siempre estará fuera de nuestro alcance.

Ahora bien, no existe modo alguno de retener a otra persona ni de poder utilizar la relación como una forma de escapar de la soledad. Nuestra pareja es sólo un préstamo temporal que nos concede el universo, un préstamo que ignoramos cuándo se nos reclamará. En el fondo de la devoción a otra persona anida la dulce y melancólica plenitud de un corazón que sólo anhela desbordarse.

La soledad
 
La soledad es, a fin de cuentas, lo que nos impulsa a salir de nosotros mismos. Por consiguiente, no es necesario que nos aislemos porque la soledad, como simple presencia, es lo que compartimos con todas las criaturas de la tierra, es el trasfondo del que brotan todos los tesoros: un anhelo desbordante que nos hace salir de nosotros mismos, escribir un poema, componer una canción o crear algo hermoso.

Cuando valoramos nuestra soledad podemos ser nosotros mismos y entregarnos más plenamente. Entonces ya no necesitaremos que los demás nos protejan o nos hagan sentir bien sino que, en lugar de eso, estaremos en condiciones de ayudarles para que sean ellos mismos. El amor consciente sólo puede brotar como el fruto maduro de un corazón herido.


Todas las tradiciones espirituales coinciden en afirmar que la persecución exclusiva de nuestra propia felicidad no conduce a la verdadera satisfacción porque los deseos personales se multiplican de continuo generando nuevas frustraciones. La verdadera felicidad —la que nadie puede arrebatamos— emana de la apertura de nuestro corazón, de su proyección hacia el mundo que nos rodea y se complace con el bienestar de nuestros semejantes. Si queremos preocupamos por el desarrollo y la evolución de las personas a las que amamos es necesario poner en funcionamiento las capacidades más profundas de nuestro ser y evolucionar nosotros mismos. La evolución exige la puesta en marcha de todas nuestras cualidades.


Así pues, todas las dificultades propias de las relaciones constituyen, en realidad, una oportunidad excepcional: descubrir el camino sagrado del amor cuya llamada nos alienta a cultivar la plenitud y la profundidad de nuestro ser.
 

La otra orilla del amor
 
El logro más elevado del amor, el amor consciente, encamina a los amantes más allá de si mismos y les lleva a conectar plenamente con la totalidad de la vida. En realidad, el verdadero amor carecerá de espacio para desarrollarse hasta el momento en que se proyecte hacia el exterior. El punto más elevado de la relación amorosa apunta al logro de un sentimiento de hermandad con toda forma de vida, lo que Teilhard de Chardin denominaba «amor por el universo». Sólo de este modo podrá el amor -como afirmaba Teilhard— «convertirse en luz y poder ilimitados».

El sendero del amor se propaga en círculos. Comienza en el hogar —encontrando nuestro sitio, haciéndonos amigos de nosotros mismos y descubriendo que, bajo la confusión y el engaño de nuestro propio egoísmo, se esconde la riqueza intrínseca de nuestro ser—. Cuando llegamos a establecer contacto con esta plenitud fundamental que anida en nuestro interior descubrimos que tenemos mucho más que ofrecer a nuestra pareja de lo que anteriormente imaginábamos.

Cuando dos personas se preocupan por el desarrollo de la conciencia y el espíritu de su pareja tienden naturalmente a compartir su amor con los demás. Y, de este modo, las nuevas cualidades emergentes —la generosidad, el coraje, la compasión y la sabiduría, por ejemplo- se extienden más allá del círculo de su propia relación. Estas relaciones son el «hijo espiritual» de la pareja, lo que su unión puede ofrecer al mundo. Una pareja florecerá, pues, cuando su visión y su actividad no se centren exclusivamente en ellos mismos sino, por el contrario, cuando sean capaces también de incluir a la comunidad de la que participan.

Pero, como señala Teilhard de Chardin, el amor entre dos personas puede expandirse todavía más. Cuanto más profunda y apasionadamente se ame una pareja mayor será su preocupación por el estado del mundo en el que viven, más conectados estarán con el planeta y, en consecuencia, se ocuparán de cuidar del mundo y de todos los seres que necesiten su ayuda. El logro máximo y la más plena expresión del amor se alcanza cuando éste llega a abarcar a toda la creación enriqueciendo y fortaleciendo entonces, a su vez, la vida de la pareja. Este es el gran amor y el gran camino que nos conduce hasta el mismo corazón del universo.

Evo Morales Ha Dicho Lo Correcto: Transgénicos Alteran Sexualidad Humana

No solo los transgénicos, sino también los desechos químicos en general, con altas concentraciones de dioxinas. Este tema ya lo habíamos desarrollado anteriormente con gran detalle en el artículo cientista 

DESARROLLO SOCIAL Y DERECHOS GAY-LÉSBICOS-TRANSEXUALES


Además, la  llamada "Diversidad Sexual" ha sido inexistente en la humanidad hasta su inicio en sociedades altamente misóginas y machistas como la grecorromana y la hindú (patriarcalistas por sus  teologías del Dios Macho o los Dioses Varones preeminentes) La humanidad ha tenido una sola sexualidad en sus 196.000 años de existencia en la forma Homo Sapiens, es recién con el advenimiento del dualismo y patriarcalismo teológico que se generan las conductas homosexuales y es recién con la sociedad de la destrucción capitalista-industrial que se dispara el fenómeno de la diversidad sexual que científicamente no es innato al ser humano, ello por los estudios científicos que se pueden ver en:


La Diversidad Sexual No Es La Tendencia Innata del Ser Humano


Un libro escrito por científicos y con sentido ecológico es bien claro, un artículo sobre el mismo y con el título de la obra se puede leer en:



 Nuestro Futuro Robado. La amenaza de los disruptores endócrinos



Por eso, no podemos más que apoyar plenamente los dichos del compañero Evo Morales, porque él, al ser un seguidor de la Pacha Mama, de la Madre Tierra, de la Divinidad, sabe mejor que nadie el problema que aqueja a la humanidad



Evo Morales atribuye la homosexualidad y la calvicie a los transgénicos

 

 


El consumo de alimentos modificados genéticamente son la causa de la calvicie y la homosexualidad. Es lo que ha asegurado el presidente de Bolivia, Evo Morales, en la I Conferencia Mundial de Pueblos sobre el Cambio Climático y la Madre Tierra, que se celebra en el país andino. Morales ha hecho también una encendida defensa del ecologismo porque, según él, "muere el capitalismo o muere la Madre tierra".



Morales ha abogado ante su auditorio por el consumo de "alimentos ecológicos", entre los que ha citado algunos de los alimentos ancestrales de la zona andina, a los que contrapuso los alimentos transgénicos y bebidas como la Coca Cola, a los que descalificó como emblemas del capitalsmo y recordó sus propiedades para desatascar desagües. "La calvicie que parece normal es una enfermedad en Europa, casi todos son calvos, y esto es por las cosas que comen, mientras que en los pueblos indígenas no hay calvos, porque no comemos otras cosas", ha asegurado el dirigente, de 50 años y poblada cabellera.

Además de explicar la caída de cabello en Europa, Morales también ha expuesto su teoría sobre la homosexualidad. "El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres", ha asegurado el presidente de Bolivia entre las risas de su auditorio.

Reacciones

Las palabras de Morales no han tardado en obtener respuesta. La Confederación Española de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (COLEGAS) ha exigido una rectificación pública al presidente de Bolivia y ha anunciado que transmitirá su malestar a la embajada del país en España."Este tipo de afirmaciones sin base científica alguna, son además de insidiosas y falaces, un mensaje de odio y rechazo a la población homosexual, sobre todo cuando quien las hace es el presidente de un país", ha dicho un representante de COLEGAS.

Más tibio en sus críticas ha sido el responsable de transgénicos de Greenpeace, Juan Felipe Carrasco que ha restado importancia a las declaraciones de Morales, aunque las ha calificado de "científicamente incorrectas". En la misma línea, Andoni García, responsable de agricultura y medio ambiente de la Coordinadora de organizaciones de agricultores y ganaderos, ha destacado que Morales representa la lucha contra los transgénicos "más allá de errores que se pueden cometer a lo largo de un discurso". García no cree que las afirmaciones puedan perjudicar al movimiento contrario a los transgénicos, que "tiene unas bases muy sólidas".

Mayoría de Mujeres Maltratadas Confían En Sus Maltratadores

Más de la mitad de las mujeres maltratadas cree que su pareja es de fiar


Estudio destaca la importancia de escuchar a las mujeres, para generar fórmulas alternativas de ayuda


Más de la mitad de las mujeres que padecen abusos en sus relaciones sigue creyendo que sus parejas son de fiar, señala un estudio reciente realizado por científicos de Canadá y Estados Unidos. Según los investigadores, en los casos de maltrato resulta clave escuchar la voz de las mujeres para saber cómo ven éstas a sus parejas, y de esta forma desarrollar fórmulas alternativas de ayuda. Los investigadores han establecido también una tipología de los maltratadores que permitirá a las mujeres conocer mejor los peligros a los que se enfrentan. Por Yaiza Martínez.


Más de la mitad de las mujeres que padecen abusos en sus relaciones siguen creyendo que sus parejas son de fiar, señala un estudio reciente realizado por científicos del Centre for Research on Inner City Health (CRICH), del Hospital St. Michael de Toronto y de la Adelphi University de Nueva York.

Ya se sabía que muchas mujeres que sufren maltrato por parte de sus parejas no se separan de éstas. La presente investigación sugiere que esto podría deberse a que las mujeres que padecen abuso psicológico crónico son capaces de seguir viendo en sus maltratadores ciertas características positivas, como la afectuosidad o la fiabilidad.


Asimismo, el estudio estableció, a partir del análisis de datos de una encuesta realizada con más de 600 mujeres, los perfiles de los maltratadores.


Indagar en el maltrato


Según declaraciones de una de las autoras de la investigación, la sociólogo y directora del CRICH Patricia O’Campo, publicadas por
Eurekalert, la intención de la investigación era, por un lado, determinar si la información obtenida a partir de encuestas realizadas a mujeres que padecían abuso en sus relaciones, y que no estaban buscando ayuda para resolver su situación o no eran “visibles”, podía servir para definir tipos específicos de maltratadores masculinos.

Por otro lado, la investigación pretendía profundizar en los resultados obtenidos en una investigación anterior, en la que O’Campo y sus colaboradores constataron que las evaluaciones que las mujeres maltratadas hacen de sus relaciones íntimas, específicamente acerca de su compromiso con la relación, así como sus sentimientos positivos hacia sus maltratadores, resultan clave en la decisión de dichas mujeres de acabar o seguir adelante con sus relaciones.


Para indagar en ambos aspectos del maltrato, los científicos utilizaron datos de una encuesta realizada dentro de un proyecto del U.S. National Institute of Mental Health
(NIMH).

A través de dichos datos, fueron analizadas las experiencias de 611 mujeres norteamericanas, de una edad media de 35 años, de entornos urbanos y de ingresos bajos. La mayoría de estas mujeres eran afroamericanas, y el 47% de ellas no había terminado sus estudios de enseñanza secundaria.


Creen que son buenos


El análisis arrojó la siguiente información: el 42,8% de las mujeres encuestadas afirmaron que habían sido maltratadas por sus parejas en el año anterior a la realización de la encuesta.

Por otra parte, el maltrato psicológico fue significativamente más corriente que el maltrato físico, y se constató que el abuso sexual había sido la forma menos común de maltrato.

Asimismo, un número relativamente pequeño de mujeres, el 2,3%, afirmó percibir a sus parejas como extremadamente controladoras, mientras que un 1,2% señaló que sus parejas mostraban comportamientos violentos extremos generalmente.


Pero lo más llamativo de los resultados de los análisis fue que un considerable número de las mujeres que afirmaron haber sido maltratadas por sus parejas también señalaron que sentían que sus maltratadores seguían teniendo cualidades positivas.


Así, más de la mitad de dichas mujeres (el 54%) señaló que sus parejas eran muy fiables, mientras que una de cada cinco (el 21%) sentía que su pareja seguía teniendo alguna característica significativa positiva, como la afectuosidad.


Tres tipos de maltratadores


En lo que se refiere a los hombres maltratadores, a partir de los resultados de la encuestas, los investigadores pudieron establecer una división de los maltratadores en tres grupos.


Por un lado, estaban “los hombres fiables, aunque abusadores” (el 44% de las parejas de las mujeres maltratadas de la muestra). Estos hombres presentaron las puntuaciones más bajas en lo que se refiere a control de sus esposas y a comportamientos violentos, y las puntuaciones más altas en cuanto a fiabilidad y características positivas.


Por otro lado, se constató que había un grupo de maltratadores “Asertivos y controladores” (el 38% de la muestra), que presentaban puntuaciones moderadamente altas de violencia, pero también de fiabilidad y características positivas a los ojos de sus mujeres.


Y, por último, estaban los hombres “peligrosamente abusadores” (el 18% de la muestra), que presentaban las puntuaciones más altas en lo que a comportamiento violento y control se refiere, y las más bajas en fiabilidad y características positivas.


Escuchar la voz de las mujeres


Los científicos señalan que estos resultados constatan la importancia de estudiar el problema de la violencia masculina hacia las mujeres a través de las percepciones de las propias mujeres hacia sus maltratadores, incluso en el caso de aquellas mujeres que, aún padeciendo el maltrato, no están siendo atendidas por los sistemas legales y los servicios sociales destinados a ayudarlas.


Según O’Campo, es crucial escuchar lo que las mujeres opinan o creen sobre sus parejas. El presente estudio sería sólo un paso adelante hacia la búsqueda de fórmulas adicionales que permitan incrementar la seguridad de las mujeres, afirma la investigadora.


Por otro lado, en un
artículo aparecido en la revista Violence Against Women los científicos explican que comprender el maltrato que practican hombres en entornos no controlados o desconocidos resulta esencial para poder ayudar a las mujeres a saber los riesgos a los que se enfrentan.

La violencia contra las mujeres es un problema social serio y un asunto de salud pública en Canadá y en Estados Unidos. Al igual que ocurre en España donde, según datos del Ministerio de Igualdad, unas 400.000 mujeres sufren violencia de género. Este año, además, se ha producido en nuestro país un aumento del número de asesinatos de mujeres por parte de sus parejas o exparejas, con respecto a 2009.

Aprendemos Más de los Aciertos Que de los Errores

Explican por qué el ser humano aprende más de sus aciertos que de sus errores


El cerebro asimila lo que hacemos bien, no lo que hacemos mal


Equivocarse es humano pero no nos sirve de mucho, porque de lo que aprendemos es de los aciertos. Esto es lo que sugieren los resultados de una investigación sobre el cerebro realizada por científicos del MIT, en la que se constató que dos regiones cerebrales concretas se activan sólo cuando hacemos las cosas bien, y no cuando las hacemos mal. Dado que las áreas activas están vinculadas con el aprendizaje y la memoria, los científicos afirman que sólo aprenderíamos de los aciertos. Por Yaiza Martínez.



Imágenes utilizadas en el experimento, y que fueron mostradas a  los monos para que éstos miraran a derecha o izquierda a cambio de una  recompensa. Fuente: MIT.

Tropezar dos veces en la misma piedra es, al parecer, inevitable, al menos desde el punto de vista del cerebro. Esto es lo que sugieren los resultados de una investigación realizada por científicos del Picower Institute for Learning and Memory del MIT.

Earl K. Miller
, profesor de dicho instituto, y sus colaboradores, Mark Histed y Anitha Pasupathy, consiguieron generar por vez primera una instantánea del proceso de aprendizaje de unos monos.

En esta imagen se pudo ver cómo las células individuales del cerebro no responden igual ante la información sobre una acción correcta que ante la información sobre una acción errónea.


Según explica el profesor Miller en un
comunicado emitido por el MIT, lo que se ha demostrado es que las células del cerebro, cuando una acción genera un buen resultado, se sincronizan con lo que el animal está aprendiendo. Por el contrario, después de un error, no se produce ningún cambio en el cerebro ni se transforma en nada el comportamiento de los animales.

Esta investigación ayudaría a comprender mejor los mecanismos de plasticidad neuronal activados como respuesta al entorno, y tendría implicaciones para el entendimiento de cómo aprendemos, y también en la comprensión y el tratamiento de los trastornos de aprendizaje. La plasticidad neuronal es la capacidad del cerebro de cambiar a partir de la experiencia.


Cómo se hizo


A los monos estudiados se les asignó la tarea de mirar dos imágenes alternantes en la pantalla de un ordenador. Cuando aparecía una de ellas, los monos eran recompensados si giraban su mirada hacia la derecha; cuando aparecía la otra imagen, los monos eran recompensados si miraban a la izquierda.


Los animales fueron tanteando, por el sistema de “prueba y error”, para descubrir qué imágenes exigían mirar en qué dirección.


Gracias a las mediciones realizadas entretanto en sus cerebros, los investigadores descubrieron que, dependiendo de si las respuestas de los monos eran correctas o incorrectas, ciertas partes de sus cerebros “resonaban” con las implicaciones de sus respuestas, durante algunos segundos.


Así, la actividad neuronal que seguía a una respuesta correcta y su recompensa correspondiente ayudaban a los monos a realizar mejor la siguiente tarea.


Por tanto, explica Miller, justo después de un acierto, las neuronas procesaban la información más deprisa y más efectivamente, y el mono tendía más a acertar la siguiente respuesta.

Sin embargo, después de un error no había mejoría alguna en el desempeño de las tareas. En otras palabras, sólo después del éxito, y no de los fracasos, tanto el comportamiento de los monos como el procesamiento de información de los cerebros de éstos mejoraron.

Dos regiones cerebrales implicadas


Según explican los científicos en la revista especializada
Neuron-9 , para aprender de la experiencia se necesita saber si una acción pasada ha producido un buen resultado.

Se cree que la corteza prefrontal del cerebro y los
ganglios basales juegan un importante papel en el aprendizaje de las relaciones entre estímulo y respuesta.

La corteza prefrontal del cerebro dirige los pensamientos y las acciones de acuerdo con objetivos internos, mientras que los ganglios basales están relacionados con el control motor, la cognición y las emociones.


Gracias a la presente investigación se sabe ahora, además, que ambas áreas cerebrales cuentan con toda la información disponible para llevar a cabo las conexiones y ordenaciones neuronales necesarias para el aprendizaje.


Por otro lado, hasta ahora se sabía que los ganglios basales y la corteza prefrontal están conectados entre sí y con el resto del cerebro, y que nos ayudan a aprender las asociaciones abstractas mediante la generación de breves señales neuronales, cuando una respuesta es correcta o incorrecta.


Pero, hasta ahora, no se había podido entender cómo esta actividad transitoria, que se produce en menos de un segundo, podía influir en acciones realizadas a continuación.


Más información transmitida


Gracias a este estudio, los investigadores descubrieron actividad en muchas neuronas dentro de ambas regiones del cerebro, como respuesta a la entrega o no de la recompensa. Esta actividad duró varios segundos, hasta la siguiente prueba.


Las respuestas de las neuronas de los monos fueron, por otra parte, más fuertes si en la prueba inmediatamente anterior habían sido recompensados, y más débiles si en la prueba anterior se habían equivocado.


Por último, tras una respuesta correcta, los impulsos eléctricos de las neuronas, tanto en la corteza prefrontal como en los ganglios basales, fueron más fuertes y transmitieron más cantidad de información.


Según Miller, esto explicaría porqué, en un nivel neuronal, tendemos a aprender más de nuestros aciertos que de nuestros fallos.

La Diversidad Sexual No Es La Tendencia Innata del Ser Humano

Publicado en Argentina Indymedia


La diversidad sexual (esa construcción posmodernista que abarca a las conductas sexuales atípicas -minoritarias- como también al sexo casual o a las relaciones sexuales sin un proceso de desarrollo afectivo adecuado -romance inteligente) no es la conducta innata de la humanidad, ni siquiera la ecológica o ecosocial (Ecología Social o Ecología Cultural) Tampoco lo es la sexualidad que impone el sistema patriarcalista-machista dominante en la actual sociedad (que es androcentrista por basarse en el racionalismo, de ahí que la diversidad sexual tenga componentes androcentristas al fundarse en el racionalismo) ni mucho menos la sexualidad en las teologías dualistas-patriarcalistas dogmáticas (que separan lo espiritual de lo material, lo racional de lo intuitivo, imponiendo una deidad prominentemente masculina con nombres masculinos -Dios, Adonay, Yavhe, Krishna, Brahma, Alá) La  sexualidad humana innata probablemente es la suguerida en la siguientes estudios científicos:


El ser humano moderno ha sido generalmente monógamo


La poligamia no ha sido la norma en la historia evolutiva de la especie, según un análisis genómico


El Homo sapiens ha tendido siempre a ser monógamo, aunque en ciertos momentos de su historia evolutiva haya sido más propicio a la poligamia que en otros, revela una investigación realizada por científicos de la Universidad de Montreal. A esta conclusión se llegó a través de un novedoso análisis de datos genómicos de tres muestras de población de orígenes europeo, africano y asiático. Por Yaiza Martínez.

 

 

¿Han contribuido las mujeres de igual forma que los hombres en el linaje de las poblaciones contemporáneas? ¿Cómo fueron nuestros ancestros, Homo sapiens: más propicios a la poligamia o más propicios a la monogamia?

Para dar respuesta a estas preguntas, un investigador de la
Universidad de Montreal llamado Damian Labuda, ha dirigido a un equipo que analizó los datos genómicos (de las genes en las células reproductivas) de tres muestras de población de origen europeo, asiático y africano.

Los resultados de la investigación, que han aparecido publicados en
The American Journal of Human Genetics sugieren que el Homo Sapiens o humano moderno ha sido, en general, monógamo, aunque en ciertos momentos de su historia evolutiva ha mostrado cierta tendencia a la poligamia.

Novedoso método de análisis


Según se explica en un
comunicado emitido por la Universidad de Montreal, para la presente investigación se utilizó un novedoso método de análisis genético.

Para estimar la ratio de reproducción de cada uno de los sexos a partir de los datos genómicos, los investigadores aplicaron un sistema que aprovecha el hecho de que las mujeres porten dos cromosomas X, mientras que los hombres sólo portan un cromosoma X.


En consecuencia, durante el proceso de recombinación, los cromosomas X no pueden intercambiar su información genética más que con las mujeres. Esto ocasiona un exceso de señales genéticas vinculadas a una mayor procreación femenina (que la procreación de los varones), un exceso que puede ser científicamente cuantificado.


Este método parece ser más fiable que otros métodos de medición precedentes, y permitirá medir la ratio de reproducción por sexos en cualquier especie cuyos datos sobre diversidad genética se encuentren disponibles.


Distinta tasa reproductiva


Según los científicos, cuando una población es estrictamente monógama, cabe esperar que se produzca la misma tasa de reproducción tanto en hombres como en mujeres (un hijo de hombre por cada hijo de mujer).


Por el contrario, en una población en que los hombres tienden a tener más de una pareja, las mujeres contribuyen más a la reproducción que los hombres y, por tanto, la tasa de reproducción entre sexos no es igualitaria.


Los resultados obtenidos a partir del análisis de los datos genómicos estudiados señalan que dicha tasa fue de 1.1 (un hijo por hombre y un hijo por mujer) en las poblaciones de origen asiático, de 1.3 (un hijo por hombre y tres hijos por mujer) en las poblaciones de origen europeo y de 1.4 (un hijo por hombre y cuatro hijos por mujer) en las poblaciones de origen africano.


Es decir, que el hombre moderno ha sido generalmente monógamo, pero también ha mostrado ciertas tendencias polígamas a lo largo de su evolución.


Labuda señala, por otra parte, que los resultados obtenidos permiten comprender mejor la estructura genética de las poblaciones, y demuestran una vez más la importancia de la genómica de las poblaciones en epidemiología genética.


Ser capaces de analizar la ratio hombre-mujer en la historia de la reproducción humana proporciona, en definitiva, nuevas explicaciones sobre la evolución de nuestra especie.


Monogamia como patrón dominante


Según los investigadores, esta constatación sobre la monogamia, realizada a nivel genómico, coincide con las realizadas por otros estudios en los terrenos de la psicología evolutiva y de la antropología.


Al parecer, un aspecto de la sexualidad del hombre moderno habría sido el de la tendencia a crear formas de vida en común, de organización social, basadas en la pareja y en la familia.


Esta tendencia se ha mantenido incluso en nuestros tiempos, tal y como constató en 2006 un
estudio realizado en 59 países de todo el mundo acerca el comportamiento sexual de los humanos.

Los resultados de esta investigación, llevada a cabo por científicos de la
London School of Hygiene & Tropical Medicine, revelaron que la monogamia sigue siendo el patrón dominante en la mayoría de las regiones del planeta.

 

 

 

Los fieles son más inteligentes



BBC MUNDO. Los hombres que engañan a sus esposas o novias suelen tener menor coeficiente intelectual, según un estudioSocial Psychology Quarterly.



De acuerdo con el autor del estudio, el especialista en psicología evolutiva de la London School of Economics Satoshi Kanazawa, "los hombres inteligentes son más propensos a valorar la exclusividad sexual".

Según el especialista, los hombres que se identifican como liberales, ateos y fieles poseen unos coeficientes intelectuales más altos que los que se definen como creyentes e infieles.


Según la investigación, Kanazawa confirma que "las personas inteligentes son menos propensas a creer en Dios o tienen puntos de vista conservadores"..


Kanazawa analizó dos grandes bases de datos estadounidenses: el estudio nacional longitudinal de salud adolescente y la encuesta general social, que miden actitudes sociales y el coeficiente intelectual de adolescentes y adultos.


Al cruzar los datos de ambas investigaciones, el autor observó que las personas que daban importancia a la fidelidad sexual en una relación tenían coeficiente más alto.

Kanazawa fue más lejos todavía y dijo que otra conclusión de su estudio es que el comportamiento "fiel" del hombre más inteligente sería una señal de la evolución de la especie.

Su teoría se basa en el concepto de que a lo largo de la historia de la evolución, los hombre siempre fueron "relativamente polígamos" y que eso está cambiando.


Para Kanazawa, asumir una relación monogámica supone una "novedad evolutiva", en oposición al hombre primitivo, que era propenso a la promiscuidad.


Según este razonamiento, las personas más inteligentes tienen a adoptar prácticas más nuevas, por lo tanto, serían "más evolucionadas".


El autor señala que eso se debe a que las personas más inteligentes serían más abiertas a nuevas ideas y se cuestionarían más los dogmas.


Sin embargo, según Kanazawa estos resultados no se aplican a las mujeres ya que ellas siempre fueron relativamente monógamas y por lo tanto esto no supone una evolución.

 

 

 


COMENTARIO DEL RECOPILADOR:

 Kanazawa, según el artículo de prensa, no utilizó un grupo de control entre creyentes y no creyentes fieles (le faltó comparar a los ateos fieles con los creyentes fieles, en cambio solo contrastó a ateos fieles con creyentes infieles) De esa manera, su estudio no solo es abiertamente sesgado a favor de los ateos, sino que carece datos fundamentales al respecto. Mucho más al saberse que los creyentes son más fieles y constantes no solo con sus parejas, sino con objetivos de vida, además de tener un mayor autocontrol y salud en general (ver La Fe En La Amorosidad Divina Libera de la Profunda Depresión, Rezar por otros potencia la capacidad de perdonar, según un estudio, La religiosidad es un producto evolutivo que garantiza la cooperación por el bien común   ,Los cerebros de los creyentes y de los no-creyentes son diferentes,La neuroteología desvela los beneficios de la meditación y la oración, La religión es un eficaz regulador del comportamiento humano ) por eso las conclusiones de Kanazawa, en cuanto a los creyentes, son por lo menos temerarias e inexactas, pero ello no invalida las demás conclusiones de su estudio.

 

 


¿El Matrimonio Puede Ayudarlo A Vivir Más Tiempo?



Investigación muestra que el matrimonio contribuye a la buena salud y las personas que son más saludables tienden a vivir más tiempo. Los hombres y las mujeres casados son menos propensos a tener problemas con el consumo de alcohol, cometer suicidio y desarrollar problemas mentales. También tienden a alimentarse más saludablemente y hacer ejercicio con más frecuencia. ¿Qué tiene el matrimonio que conduce a una vida más larga y saludable? ¿El matrimonio es un medio para lograr una mejor salud?

Hombres, Matrimonio y Mortalidad

Algunos investigadores sugieren que los beneficios de salud del matrimonio son más fuertes para los hombres que para las mujeres. En un estudio publicado en the American Journal of Sociology se encontró que los hombres casados viven más tiempo en comparación con los hombres que nunca se casaron, hombres divorciados y hombres viudos. Sin embargo, el beneficio del matrimonio no fue tan considerable para las mujeres en este estudio.

El motivo para esta discrepancia no está completamente claro, pero algunos investigadores creen que en parte esto es debido a que los hombres solteros son más propensos que las mujeres solteras a involucrarse en conductas arriesgadas: por ejemplo, conducir rápido y beber en exceso. También, las mujeres son más propensas que los hombres a tener una fuerte red social, ya sea que estén o no casadas y el apoyo social se relaciona con la mejor salud y una vida más larga.

Beneficios de Salud del Matrimonio

El motivo de que las personas casadas tienden a ser más saludables y a vivir más tiempo que las personas solteras es complejo y no se entiende por completo. Algunos investigadores apuntan hacia la "hipótesis de protección del matrimonio." Éste atribuye los beneficios de salud del matrimonio a los efectos sociales, psicológicos, económicos y ambientales del matrimonio.

Otros investigadores especulan que las personas saludables simplemente son más propensas a casarse. Pero la mayoría de los investigadores caen en algún punto intermedio: creen que, mientras es verdad que las personas saludables podrían ser más propensas a casarse, el propio matrimonio se relaciona con ciertos beneficios de salud que pueden incrementar sus probabilidades de vivir una vida larga y saludable.

Solamente vivir con alguien puede ser bueno para su salud. Las personas que viven con un cónyuge (o alguien más, en ese caso) tienen una mejor probabilidad de conseguir quien los cuide en momentos de enfermedad. También, los cónyuges tienden a promover conductas saludables y desalentar las poco saludables. Esto hace que las personas casadas sean más propensas a alimentarse saludablemente y hacer ejercicio y menos propensas a fumar y beber en exceso.

Otro motivo de que los hombres y mujeres casados tienden a vivir más tiempo tiene que ver con el dinero. Las parejas casadas tienden a tener ingresos más altos, ahorrar más y obtener más de la Seguridad Social cuando se retiran que las personas solteras. Estudios han mostrado que las personas más saludables tienen más acceso al cuidado de la salud e información y son menos propensas a fumar, beber, alimentarse mal y ser sedentarias.

Matrimonios Buenos Versus Malos

Así que, ¿estar casado significa que será más saludable y vivirá más tiempo? Estudios dicen que depende de si matrimonio es bueno o malo. Investigación ha mostrado que aunque un buen matrimonio puede que ofrezca beneficios de salud, en realidad un mal matrimonio puede afectar su salud.

En un estudio en the Archives of Internal Medicine se encontró que mantener un mal matrimonio se relaciona con el aumento de la presión arterial, aunque un buen matrimonio se relaciona con la disminución de ésta. En otro estudio en Health Psychology se encontró que, en comparación con las mujeres que reportaron matrimonios satisfactorios, las mujeres que no estaban satisfechas con sus matrimonios fueron más propensas a desarrollar factores de riesgo cardiovasculares con el paso del tiempo. Estos estudios indican que el estrés marital y la insatisfacción pueden ponerlo en riesgo de padecer problemas de salud.

¿Necesita Estar Casado para Ser Saludable?

Si usted está casado o está planeando casarse, el mejor consejo es elegir sabiamente cuando decida con quién quiere pasar su vida y trabajar arduamente para hacer que su matrimonio sea fuerte. Si no está casado, todavía puede practicar buenos hábitos de salud. Aliméntese bien, haga suficiente ejercicio, vigile su salud y forme una fuerte red social solidaria.

FUENTES ADICIONALES:

American Association for Marriage and Family Therapy
http://www.aamft.org/index_nm.asp

Mental Health America
http://www.nmha.org/

FUENTES DE INFORMACIÓN CANADIENSES:

Canadian Psychological Association
http://www.cpa.ca/cpasite/home.asp/

Mental Health Canada
http://www.mentalhealthcanada.com/

REFERENCIAS:

Baker B, Paquette M, Szalai JP, et al. The influence of marital adjustment on 3-year left ventricular mass and ambulatory blood pressure in milk hypertension. Arch Intern Med . 2000;160:3453-3458.

Coombs RH. Marital status and personal well-being: a literature review. Family Relations . 1991;40:97-102.

Final mortality data for 1996 sets new records: highest life expectancy and lowest infant mortality rate. National Center for Health Statistics website. Disponible en: http://www.cdc.gov/nchs/releases/98facts/finmort.htm . Accedido septiembre 10, 2003.

Gallo LC, Troxel WM, Matthews KA, et al. Marital status and quality in middle-aged women: associations with levels and trajectories of cardiovascular risk factors. Health Psychology . 2003;22.

Goldman N. Mortality differentials: selection and causation. Internation Encyclopedia of the Social and Behavioral Sciences . 2001:10068-10070.

Health, marriage, and longer life for men. RAND Center for the Study of Aging website. Disponible en: http://www.rand.org/publications/RB/RB5018/#fnB0 . Accedido junio 2, 2008.

Lilliard LA, Waite LJ. Til death do us part: marital disruption and mortality. American Journal of Sociology . 1995;100:1131-1156.

 

 


(La Mujer, la Verdadera Protagonista de la Vida Sexual-Romántica e Inteligente)

 

 

Hombres casados con mujeres inteligentes viven más



Los consejos de una fémina lista sobre un estilo de vida saludable podrían evitar a los varones enfermedades y hasta accidentes, revela un estudio realizado por científicos suecos.

Un pensamiento común entre muchas mujeres es que los hombres no valoran la inteligencia tanto como el físico a la hora de buscar pareja. Esto podría cambiar gracias a un estudio que asegura que aquellos casados con chicas listas viven más tiempo.

Más que un halago para la inteligencia de las mujeres, la investigación realizada por científicos suecos se refiere a que éstas son mejores para dar consejos a sus maridos relacionados con la salud, según publica el Times Online.
"Las mujeres bien educadas son mejores para entender los estilos de vida saludables y aconsejar a los que están a su alrededor sobre la mejor forma de alimentarse", señala el texto.
La vigilancia sobre el colesterol, continúa, es sólo la punta del iceberg. Los constantes consejos sobre hacer ejercicio, no salir a la calle en temperaturas frías con el cabello mojado o usando ropa delgada también son parte importante para que los hombres se mantengan saludables y eviten accidentes.
Otras de las acciones que se mencionan en el artículo, y que presuntamente ayudan a los hombres a vivir más son masticar chicle, prender una fogata en un campamento, cocinar sin camisa, hablar por celular mientras se anda en bicicleta, etc.
Según algunas de las conclusiones, sin una mujer inteligente en la casa los hombres seguramente se enfermarían más o tendrían más accidentes.

Los consejos de una fémina lista sobre un estilo de vida saludable podrían evitar a los varones enfermedades y hasta accidentes, revela un estudio realizado por científicos suecos.

Un pensamiento común entre muchas mujeres es que los hombres no valoran la inteligencia tanto como el físico a la hora de buscar pareja. Esto podría cambiar gracias a un estudio que asegura que aquellos casados con chicas listas viven más tiempo.

Más que un halago para la inteligencia de las mujeres, la investigación realizada por científicos suecos se refiere a que éstas son mejores para dar consejos a sus maridos relacionados con la salud, según publica el Times Online.

"Las mujeres bien educadas son mejores para entender los estilos de vida saludables y aconsejar a los que están a su alrededor sobre la mejor forma de alimentarse", señala el texto.

La vigilancia sobre el colesterol, continúa, es sólo la punta del iceberg. Los constantes consejos sobre hacer ejercicio, no salir a la calle en temperaturas frías con el cabello mojado o usando ropa delgada también son parte importante para que los hombres se mantengan saludables y eviten accidentes.

Otras de las acciones que se mencionan en el artículo, y que presuntamente ayudan a los hombres a vivir más son masticar chicle, prender una fogata en un campamento, cocinar sin camisa, hablar por celular mientras se anda en bicicleta, etc.

Según algunas de las conclusiones, sin una mujer inteligente en la casa los hombres seguramente se enfermarían más o tendrían más accidentes.

 

 


COMENTARIO DEL RECOPILADOR:


En realidad, el sexo fuerte es el femenino, no el masculino, según los estudios expuestos.

 

 

 

Artículo de autoría propia relacionado:

 

DESARROLLO SOCIAL Y DERECHOS GAY-LÉSBICOS-TRANSEXUALES

Robotización Alienante

Los objetos que nos aman tanto


Desde el estallido del mundo informático –Internet, la Web, el teléfono celular, etc.--, tenemos una comunicación amplísima y fluida, pero cualitativamente superficial y hasta ligera. Hace cincuenta años, no más, se vivía alrededor de una familia, las amistades, el vecindario y el trato con “los objetos” era relativamente poco importante.  La sociedad de consumo puso patas arriba las relaciones humanas y la forma de vivir nuestra cotidianidad.  Aquí algunas agudas observaciones del ensayista Vicente Verdú.


Los objetos que nos aman tanto



Vicente Verdú / Periodista y escritor español
Entre sus obras figuran: El planeta americano, Días sin fumar y Héroes y villanos de Anagrama, China Superstar de Aguilar, Señoras y señores de Espasa. Escribe regularmente en El País.


Ahora conectamos con cientos de nombres a través del móvil pero sin grandes vinculaciones. No sólo el anhelante movimiento hacia la compañía del objeto resultaría recomendable desde un punto de vista clínico sino que demuestra, en una época de consumo especialmente elocuente, la importante función de los objetos en el estado de nuestro espíritu, en nuestro equilibrio psicológico y en la existencia cotidiana general.

Hasta hace medio siglo el modo de vida daba oportunidad para vivir densamente cerca de muchas personas -en la familia extensa, en el vecindario conocido, en las amistades recias y duraderas- y, en cambio, se pasaba con pocos y simplificados objetos. Ahora, en cambio, nos comunicamos densamente con muchas menos personas y, por el contrario, convivimos con un número incomparablemente mayor de objetos.
Ahora conectamos con cientos de nombres a través del móvil, el chat, las web sociales, pero sin grandes vinculaciones ni largos periodos de duración. Con los objetos viene, en efecto, a suceder algo similar, pero lo decisivo en este caso es que el déficit de compañía personal sin fácil solución en el universo de las personas, se suple con la cuantiosa incorporación narcisista de los objetos, metamorfoseados en amables reflejos de sí mismo. Los objetos no son nunca lo mismo que los sujetos (aunque los objetos son ya propiamente "subjetos") pero resultan incomparablemente más susceptibles de mantenerse al lado y se comportan en el trato con una condescendencia infinita. Y no se trata tan sólo de aquellos objetos que, instalados en la habitación desde tiempo atrás, vienen a ofrecernos un hálito de seguridad, identidad y amparo con su presencia. Se trata aquí del objeto recién adquirido y siempre inquietante, que transporta consigo una inédita porción de amor y, en ocasiones, un amor transgresor e imprevisto, a la manera de una anécdota picante en la reiteración de los días. Con este objeto nuevo puede parecer, a primera vista, que es el sujeto quien crea la totalidad de la peripecia amorosa y que el objeto sólo se deja hacer.

La verdad, la verdad excitante, sin embargo, radica en que también el objeto  acciona, ama, exclama y trasgrede. El efecto positivo que el sujeto deprimido, o no, experimenta a través de una compra caprichosa no es resultado de la  exclusiva fantasía del receptor sino también de la actitud del objeto que lejos  de ser sólo un placebo, mundo, sordo y quieto, desempeña un mágico papel activo.

El objeto rezuma su amor propio cuando constata que se le atiende; el objeto es elegido por el sujeto y en ese momento de su selección, transmite como respuesta su adhesión o su rechazo, su inaccesibilidad o su entrega. De esta dialéctica amorosa, desde el sujeto al objeto y del objeto al sujeto, se genera una gimnasia emocional de notables efectos internos. El comprador o la compradora, con la autoestima eventualmente baja, halla en este episódico romance un lazo donde recrece el desafío y la redondez del yo. ¿Una monstruosidad? Una tonante obviedad.

Porque ¿cómo negar que el mundo en donde vivimos se compone cada vez más no de seres humanos, animales o plantas que nos importan sino de una boyante especie de objetos bellísimos y, a menudo, tan seductores y complacientes que la existencia iría apagándose si, como los más obstinados proponen, desaparecieran o los ahuyentaran de nuestro alrededor?

 

Las Experiencias Valen Más Que Las Riquezas Materiales

 


Las experiencias son mejores que las posesiones

Área: Psicología — Jueves, 1 de Abril de 2010

 

Un estudio encuentra que la lujuria por las cosas materiales se desvanece pronto, pero que las experiencias únicas permanecen con nosotros por largo tiempo.

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Según un estudio de la Universidad de Cornell, la satisfacción al contratar unas vacaciones o comprar una bicicleta para usarla u otras experiencias similares es alta al principio y puede incluso crecer con el tiempo. Sin embargo, el subidón al comprar un televisor de 50 pulgadas o un coche nuevo decae rápidamente.
¿Por qué son las experiencias más satisfactorias que los objetos? Al parecer por una cosa: es difícil compararlas con otras experiencias, son únicas y nos pertenecen.
Thomas Gilovich, que publicó el estudio junto a Travis J. Carter en Journal of Personality and Social Psychology, dice que las experiencias son inherentemente menos comparativas y están menos sujetas a ser minadas por las odiosas comparaciones sociales.
Estos investigadores encontraron que la gente está menos satisfecha con la adquisición de bienes materiales porque están más sujetos a una segunda opinión sobre lo que se podría tener en su lugar (un nuevo modelo, mejor precio…). Los consumidores gastan más tiempo pensando acerca de la adquisición de bienes materiales que finalmente no eligen que el gastado cuando compran una experiencia.

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Gilovich dice: “Hay un montón de trabajos en el área del sentirse bien y la felicidad que muestran que nos adaptamos a la mayoría de las cosas. Por tanto, algo como una adquisición material nueva nos hace felices al principio, pero muy rápidamente nos adaptamos a ello y ya no nos proporciona disfrute. Se puede decir que la adaptación es algo así como el enemigo de la felicidad. Otra clase de gastos, como la compra de experiencias, no parecen estar sujetos a esta clase de adaptación”.
Este investigador dirigió varios estudios hace unos cinco años que sugerían que la gente obtenía una felicidad más duradera de las experiencias que de las posesiones. El nuevo estudio explica por qué es así.
“Imagina que compras una pantalla plana de televisión y entonces vienes a mi casa y yo tengo una más grande y que se ve mejor que la tuya”, dice Gilovich. “Pero supón que vas de vacaciones al Caribe. Descubres que yo he hecho lo mismo y que encima mis vacaciones suenan mejor. Puede que te moleste un poco, pero no al mismo nivel porque tú tienes tus recuerdos; es tu conexión idiosincrásica al Caribe la que hace tus vacaciones. Eso lo hace menos comparables a las mías, por lo que tu disfrute no es minado por la comparación.”

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En uno de los estudios había una barra de chocolate y una bolsa de patatas fritas sobre la mesa. A los voluntarios se les dijo que podían tomar las patatas, mientras que tácitamente se les decía que otros se llevarían la barra de chocolate. Otro grupo de participantes recibió un pequeño regalo físico que estaba al lado de otro regalo mejor que estaba destinado a otra persona. Los voluntarios informaron que se sentían menos satisfechos en el segundo caso.
“La comparación visible mina el disfrute de los bienes materiales, pero no mina el disfrute de las experiencias (la bolsa de patatas)”, explica Gilovich. “Si consumes una experiencia en presencia de algo mejor dicha experiencia no es minada de una manera tan poderosa y consistente.”
¿Qué significa esto? “Nuestros resultados sugieren que si la gente obtiene una felicidad más duradera de sus experiencias que de sus posesiones, a nivel político, podríamos hacer más disponibles los recursos que permiten a la gente tener experiencias. No puedes ir de excursión si no hay senderos. Y si ese tipo de cosas son las cosas que dan a la gente un disfrute más duradero, necesitamos estar seguros que estamos creando la clase de comunidades que tienen parques, senderos y similares, que promuevan experiencias que produzcan un disfrute real”.
Así que si en estos días tiene que elegir entre comprar un objeto o tener experiencias, entonces tenga experiencias y sea más feliz.

Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=3056

Fuentes y referencias:
Nota de prensa en la Universidad de Cornell.
Fotos: todas vía Flickr por chrean, viajvia y James Clear respectivamente.
Tener más ingresos económicos que los demás es lo que realmente importa.
Posesiones y felicidad.
Felicidad contagiosa.