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Zen En La Vida

El zen-budismo puede significar una fuente inspiradora para el paradigma occidental en crisis, así como para la vida cotidiana. Y ello se debe a que el zen no es una teoría o una filosofía. Es una práctica de vida que se inscribe en la tradición de las grandes sabidurías de la humanidad. El zen puede ser vivido por las personas más diferentes, sencillas amas de casa, empresarios o personas religiosas de diferentes credos.

Para el zen-budismo, lo más importante no está en la razón, tan importante para nuestra cultura occidental, sino en la conciencia. Para nosotros la conciencia es algo mental. Para el zen-budismo cada sentido corporal tiene su conciencia: la visión, el olfato, el paladar, la audición y el tacto. La sexta es la razón. Todo se concentra para activar con la mayor atención posible cada una de estas conciencias, en las vivencias de cada día. Tener una actitud zen es discernir cada matiz del verde, percibir cada ruido, sentir cada aroma, darse cuenta de cada toque. Y estar atento a los devaneos de la razón en su movimiento imparable.

Por eso, el zen se construye sobre la concentración, la atención, el cuidado y la integridad en todo lo que hacemos. Por ejemplo, expulsar un gato de la poltrona, puede ser zen; también, soltar a los perros de la perrera y dejarlos correr por el jardín. Se cuenta que un guerrero samurai, antes de una batalla, visitó a un maestro zen, y le preguntó: «¿qué es el cielo y el infierno?». El maestro respondió: «para gente armada como tú, no pierdo ni un minuto». El samurai, ofendido, tiró la espada, y dijo: «por semejante falta de cortesía podría matarlo ahora mismo». Ahí le contestó con toda calma el maestro: «eso es el infierno». Con la calma del maestro, recapacitó el samurai, metió la espada en la vaina y se marchó. El maestro le gritó desde atrás: «eso es el cielo».

En medio de las diferentes situaciones, acabamos compartimentando nuestra vida. La actitud zen apunta a la completa integración de la persona con la realidad que vive. El zen busca el vacío. Pero ese vacío no es tal. Es más bien un espacio libre en el cual todo se puede formar. No nos podemos quedar atados a esto o aquello...

Cuando un discípulo preguntó al maestro «¿quién somos?», el maestro respondió simplemente apuntando al universo: «somos todo eso». Eres la planta, el árbol, la montaña, la estrella, el universo entero. Cuando nos concentramos totalmente en esas realidades, nos identificamos con ellas. Pero eso sólo es posible si quedamos vacíos y permitimos que las cosas nos tomen totalmente. El pequeño yo va desaparecienco, para que surja el yo profundo. Es entonces cuando sentimos que somos uno con todo.

Este camino exige mucha disciplina. No es nada fácil superar las fluctuaciones de cada una de las conciencias y crear un centro unificador.

La búsqueda de esta unidad originaria tiene una base cosmológica. Hoy sabemos que todos los seres provienen de elementos físico-químicos que se forjaron en el corazón de las grandes estrellas rojas que después explotaron. Un día estábamos todos juntos en aquel corazón incandescente. Guardamos todavía una memoria cósmica de esta ancestralidad nuestra.

Por otra parte, sabemos también que tenemos el mismo código genético de base presente en todos los demás seres vivos. Venimos de una bacteria promordial, surgida hace 3.800 millones de años. Formamos la única y sagrada comunidad de vida.

Al buscar un centro unificador, el zen nos invita a realizar este viaje interior. No hace falta decir que todo eso vale para todos, pero principalmente para mí.

Leonardo Boff

http://servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=346

 

Mitos Sobre El Cerebro

Este artículo nos expone la visión reduccionista de la mente, la que se centra solo en lo mecánico-simplista de la misma como simple efecto neuroelectroquímico del cerebro, obviando la capacidad infinita de abstracción y simbolismo de la mente, lo cual denota la infinitud de la conciencia emergente del ser humano, esta última muy relacionada con los tradicionales conceptos de alma y espíritu.

 

Algunos mitos del cerebro

 

El escéptico digital


 

Las tecnologías basadas en imágenes por resonancia magnética y estimulación magnética transcraneal, han contribuido a entender las funciones de nuestro cerebro. Uno de los mitos más populares acerca del cerebro es aquel que establece que los humanos no lo usamos más del diez por ciento. Según Sandra Aamodt y Sam Wang, en su libro “Entra en tu Cerebro” este mito se popularizó con los libros de autoayuda de Dale Carnegie, nos imaginamos que esta información servía para que las personas aspiraran a usar más del diez por ciento de las neuronas. De hecho este mito no corresponde con la realidad, pues los avances muestran que los humanos usamos el cien por ciento de nuestro cerebro. Según el neurocientífico portugués Antonio Damasio “el cerebro constituye un modelo de órgano integrado”. Lo mismo manifiesta Paul Maclean en su teoría del “cerebro trino” en los humanos (réptil, limbito y neocorteza) En todas las áreas del cerebro se producen las fuerzas electro-químicas de las sinapsis. La forma de funcionar del cerebro es a través de impulsos eléctricos que estimulan neuronas, las cuales estimulan las reacciones químicas de los neurotransmisores (dopamina, serotonina, cortisol, etc). La energía eléctrica que utiliza el cerebro es equivalente a la que utiliza un bombillo del refrigerador de nuestras casas.

René Descartes manifestaba “pienso luego existo”, contribuyendo así a la creación del mito de la dualidad mente-cerebro. Antonio Damasio, difiere del filósofo francés con su enunciado “lo correcto es, existo luego pienso.” La dualidad mente-cerebro es una quimera. Refuerza el filósofo científico Mario Bunge cuando declara que la mente es el cerebro en marcha.

Otro mito es que las pérdidas neuronales son irrecuperables. El mito tiene su base real porque las neuronas que se mueren no se pueden revivir, pero si pueden ser sustituidas por nuevas neuronas que a través de su vida va creando el ser humano. A este concepto se le denomina “cerebro neuroplástico”. Se ha observado que en muchas lesiones cerebrales, nuevas neuronas hacen el trabajo de neuronas muertas. El premio Nóbel de fisiología Dr. Gerald Edelman profundiza más en el tema proponiendo el “Darwinismo neuronal”, donde establece que las neuronas también compiten entre sí, y la selección natural premia a algunas y castiga a otras. La primera gran pérdida de neuronas los humanos la sufrimos en los dos primeros años de vida. A los dos años de vida, se produce un “chapodo” de conexiones neuronales y sobreviven las que pudieron “congeniar” con los sentidos. Muchos neurocientíficos ligan esta pérdida de neuronas, a la amnesia infantil en los primeros años de vida así como también la famosa “muerte de cuna”. Por ello, no recomiendan la sobre estimulación de los bebés menores de dos años, llevándolos a lugares donde la sobre estimulación es parte del ambiente ya que pone en riesgo a los bebés, pues estos no han terminado de hacer el “cableado” de su red neuronal para su supervivencia. Igualmente dañinos pueden ser programas de muñequitos animados con flashes o movimientos acelerados. Pero también la falta de estímulos es perjudicial, ya que puede hasta atrofiar algunos sentidos. Un balance es la solución óptima sustentado en la estimulación y el cariño de sus familiares.

La evolución ha permitido al cerebro humano hacer suposiciones rápidas para lograr la supervivencia de la especie. Particularmente, para detectar la más leve señal de peligro y huir. Para ello, por ejemplo, se ligan visiones parciales con recuerdos preestablecidos y así se completa la imagen en la corteza visual. El ojo humano dispone de poca área de visión y de enfoque, de hecho tenemos pésima visión periférica. Sólo desde un pequeñísimo agujero llamado fóvea, ubicado en el centro del ojo, vemos claramente. El tamaño de la claridad absoluta que alcanza la fóvea según John Ratey, autor del libro “Cerebro: Manual de instrucciones”, es no mayor que la uña del dedo gordo. De lo demás sólo fragmentos incompletos recibe el ojo humano, el cerebro supone el resto y completa la información. De esta debilidad de una incompleta visión, se valen los magos para sorprendernos con sus actos extraordinarios. El punto que establece la neurociencia nos lo aclara Aamodt y Wang, “el cerebro nos miente”. Los testigos oculares en los juicios cada vez están siendo más cuestionados por los tribunales de justicia de los países desarrollados. La causa se debe a que cada vez les es más fácil a los hábiles abogados apelar a los defectos de los relatos de los testigos apoyándose en la ciencia.

Un descubrimientos muy interesantes sobre el cerebro humano, son las neuronas espejo, ubicadas cerca de la zona de Broca, la cual está ligada a la sintaxis y el habla. Las neuronas espejo son las encargadas de la imitación de instrucciones entre los humanos, de hecho están bien involucradas en el proceso de aprendizaje y sobre todo en el aspecto emocional de la empatía.

Un mito muy común es el que establece que las mujeres son peores que los hombres en matemáticas. Si bien es cierto que algunos estudios han demostrado que los hombres sacan mayor puntaje en el grupo de mejores matemáticos, también es cierto que el hombre también saca mayor puntaje en el grupo de menor rendimiento, mientras que las mujeres se mantienen constantes en los grupos promedio. Esto sugiere que en las matemáticas puede haber una influencia cultural en materia de género. Las mujeres presentan de hecho mejor conexión entre hemisferios que el del hombre, pues este último tiende a priorizar sus conexiones a la especialización del hemisferio izquierdo (si se es zurdo el derecho). La mejor interconexión hemisférica de las mujeres se debe a que su cerebro presenta un “corpus callosum” más grueso que el hombre, esto según algunos científicos por los efectos de la testosterona en el varón, sustentado en los mayores casos de autismo masculino, caracterizado por la atrofia de las conexiones inter-hemisféricas.

Otro mito muy divulgado es que el ser humano puede tomar decisiones sin tomar en cuenta las emociones. Las decisiones lógicas racionales puras no existen para la nueva neurociencia. En todas las decisiones interviene nuestra parte emocional del cerebro, donde la amígdala juega un rol de primer rango junto al hipocampo. La amígdala una zona de forma almendrada, registra las emociones fuertes y los recuerdos ligadas a estas. La amígdala es el centro del miedo en el cerebro y activa neurotransmisores que producen efectos somáticos evidentes en todos los mamíferos. En los humanos la amígdala como parte del sistema límbico, interactúa con el lóbulo pre-frontal para producir el comportamiento humano.

Cada vez son más los misterios que la neurociencia va descubriendo, a la par que se van ligando a múltiples disciplinas del saber humano. La neurociencia se presenta como pivote del conocimiento más de dos mil años después de que en el templo de Delfos se inscribiera la frase: “conócete a ti mismo”.

 

EL ESCÉPTICO DIGITAL

Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la Pseudociencia

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© 2000-2009 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

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Edición 2009 - Número 6 (232) - 4 de septiembre de 2009

Edición en Internet: http://www.escepticos.es/?q=node/172

 

Se Aprende De Lo Bueno Y Uno Se Hace Inteligente Aprendiendo

Estudios neurocientíficos sobre el proceso de aprendizaje y construcción de inteligencia, se señala un estudio parcial con conclusiones muy parciales y potencialmente erradas:

 

Explican por qué el ser humano aprende más de sus aciertos que de sus errores

 

El cerebro asimila lo que hacemos bien, no lo que hacemos mal

Equivocarse es humano pero no nos sirve de mucho, porque de lo que aprendemos es de los aciertos. Esto es lo que sugieren los resultados de una investigación sobre el cerebro realizada por científicos del MIT, en la que se constató que dos regiones cerebrales concretas se activan sólo cuando hacemos las cosas bien, y no cuando las hacemos mal. Dado que las áreas activas están vinculadas con el aprendizaje y la memoria, los científicos afirman que sólo aprenderíamos de los aciertos. Por Yaiza Martínez.

Imágenes utilizadas en el experimento, y que fueron mostradas a los monos para que éstos miraran a derecha o izquierda a cambio de una recompensa. Fuente: MIT.
Imágenes utilizadas en el experimento, y que fueron mostradas a los monos para que éstos miraran a derecha o izquierda a cambio de una recompensa. Fuente: MIT.
Tropezar dos veces en la misma piedra es, al parecer, inevitable, al menos desde el punto de vista del cerebro. Esto es lo que sugieren los resultados de una investigación realizada por científicos del Picower Institute for Learning and Memory del MIT.

Earl K. Miller, profesor de dicho instituto, y sus colaboradores, Mark Histed y Anitha Pasupathy, consiguieron generar por vez primera una instantánea del proceso de aprendizaje de unos monos.

En esta imagen se pudo ver cómo las células individuales del cerebro no responden igual ante la información sobre una acción correcta que ante la información sobre una acción errónea.

Según explica el profesor Miller en un comunicado emitido por el MIT, lo que se ha demostrado es que las células del cerebro, cuando una acción genera un buen resultado, se sincronizan con lo que el animal está aprendiendo. Por el contrario, después de un error, no se produce ningún cambio en el cerebro ni se transforma en nada el comportamiento de los animales.

Esta investigación ayudaría a comprender mejor los mecanismos de plasticidad neuronal activados como respuesta al entorno, y tendría implicaciones para el entendimiento de cómo aprendemos, y también en la comprensión y el tratamiento de los trastornos de aprendizaje. La plasticidad neuronal es la capacidad del cerebro de cambiar a partir de la experiencia.

Cómo se hizo

A los monos estudiados se les asignó la tarea de mirar dos imágenes alternantes en la pantalla de un ordenador. Cuando aparecía una de ellas, los monos eran recompensados si giraban su mirada hacia la derecha; cuando aparecía la otra imagen, los monos eran recompensados si miraban a la izquierda.

Los animales fueron tanteando, por el sistema de “prueba y error”, para descubrir qué imágenes exigían mirar en qué dirección.

Gracias a las mediciones realizadas entretanto en sus cerebros, los investigadores descubrieron que, dependiendo de si las respuestas de los monos eran correctas o incorrectas, ciertas partes de sus cerebros “resonaban” con las implicaciones de sus respuestas, durante algunos segundos.

Así, la actividad neuronal que seguía a una respuesta correcta y su recompensa correspondiente ayudaban a los monos a realizar mejor la siguiente tarea.

Por tanto, explica Miller, justo después de un acierto, las neuronas procesaban la información más deprisa y más efectivamente, y el mono tendía más a acertar la siguiente respuesta.
Sin embargo, después de un error no había mejoría alguna en el desempeño de las tareas. En otras palabras, sólo después del éxito, y no de los fracasos, tanto el comportamiento de los monos como el procesamiento de información de los cerebros de éstos mejoraron.

Dos regiones cerebrales implicadas

Según explican los científicos en la revista especializada Neuron-9 , para aprender de la experiencia se necesita saber si una acción pasada ha producido un buen resultado.

Se cree que la corteza prefrontal del cerebro y los ganglios basales juegan un importante papel en el aprendizaje de las relaciones entre estímulo y respuesta.

La corteza prefrontal del cerebro dirige los pensamientos y las acciones de acuerdo con objetivos internos, mientras que los ganglios basales están relacionados con el control motor, la cognición y las emociones.

Gracias a la presente investigación se sabe ahora, además, que ambas áreas cerebrales cuentan con toda la información disponible para llevar a cabo las conexiones y ordenaciones neuronales necesarias para el aprendizaje.

Por otro lado, hasta ahora se sabía que los ganglios basales y la corteza prefrontal están conectados entre sí y con el resto del cerebro, y que nos ayudan a aprender las asociaciones abstractas mediante la generación de breves señales neuronales, cuando una respuesta es correcta o incorrecta.

Pero, hasta ahora, no se había podido entender cómo esta actividad transitoria, que se produce en menos de un segundo, podía influir en acciones realizadas a continuación.

Más información transmitida

Gracias a este estudio, los investigadores descubrieron actividad en muchas neuronas dentro de ambas regiones del cerebro, como respuesta a la entrega o no de la recompensa. Esta actividad duró varios segundos, hasta la siguiente prueba.

Las respuestas de las neuronas de los monos fueron, por otra parte, más fuertes si en la prueba inmediatamente anterior habían sido recompensados, y más débiles si en la prueba anterior se habían equivocado.

Por último, tras una respuesta correcta, los impulsos eléctricos de las neuronas, tanto en la corteza prefrontal como en los ganglios basales, fueron más fuertes y transmitieron más cantidad de información.

Según Miller, esto explicaría porqué, en un nivel neuronal, tendemos a aprender más de nuestros aciertos que de nuestros fallos.

 

 

El nivel de inteligencia no depende del tamaño del cerebro

Un científico de la Universidad de Búfalo, especializado en el estudio de la interacción entre las diversas regiones del cerebro, propone que la llamada “plasticidad cognitiva” –o capacidad para aprender a mejorar nuestras habilidades cognitivas- dependería no del tamaño de nuestra corteza cerebral, sino de cómo se distribuyen e interactúan en ella los grupos de neuronas (o módulos corticales). Considerando estos elementos, asegura el científico, se podrían explicar las diferencias en la capacidad de aprender entre diversas especies, individuos e, incluso, estadios de desarrollo. Por Yaiza Martínez.

El número, la diversidad y el grado de interacción entre las neuronas determinan nuestra capacidad de aprender


Neuronas. Fuente: Wikimedia Commons.
Neuronas. Fuente: Wikimedia Commons.
Un psicólogo de la Universidad de Búfalo (Estados Unidos), especializado en estudiar cómo interactúan las diversas partes del cerebro, propone una teoría que podría explicar el origen de las diferencias en el grado de inteligencia de las personas.

Según publica la Association for Phychological Science (aps) estadounidense, el profesor Eduardo Mercado III, de dicha universidad, ha descrito cómo ciertos aspectos de la estructura y de la función cerebrales ayudarían a determinar el grado de facilidad que se tiene para aprender cosas nuevas, y cómo la capacidad de aprender contribuye a las diferencias individuales en el nivel de inteligencia.

Los resultados de sus investigaciones a este respecto han aparecido en la revista de la aps, Current Directions in Psychological Science, bajo el título “Cognitive Plasticity” (Plasticidad cognitiva).

El término “plasticidad cognitiva” hace referencia a la capacidad para aprender y mejorar nuestras habilidades cognitivas, como cuando aprendemos a resolver problemas o cuando recordamos cualquier detalle o evento.

Tal y como explica Mercado en su artículo, esta plasticidad, sin embargo, no es la misma en todos los casos: algunos organismos aprenden a calcular, acumulan conocimientos o se comunican con complejos mecanismos de comunicación, mientras que otros seres no son capaces de nada de esto.

¿Qué factores determinan las habilidades intelectuales a nivel cerebral?, se pregunta el científico. Mercado propone que la capacidad para adquirir nuevas habilidades cognitivas dependería y se reflejaría en tres características de la corteza cerebral (que es el manto de tejido nervioso que cubre la superficie de los hemisferios cerebrales): la disponibilidad en ella de circuitos corticales especializados; cierta flexibilidad en la coordinación de la actividad cortical; y la posibilidad de adaptación de las redes corticales.

Según el científico, este marco de elementos podría explicar las diferencias en la capacidad de aprender entre diversas especies, individuos e, incluso, estadios de desarrollo en un mismo individuo.

Módulos corticales

Aunque los mecanismos neuronales que determinan la capacidad de cualquier organismo de adquirir o de mejorar sus habilidades cognitivas aún no se conocen bien, se acepta de manera casi general que la corteza del cerebro resulta clave para las aptitudes intelectuales.

En esta misma línea, Mercado señala que la plasticidad cognitiva se correspondería, concretamente con los llamados módulos corticales.

Estos módulos han sido definidos por los neuroanatomistas como circuitos corticales compactos formados por columnas verticales de neuronas, que están interconectadas entre sí. Se calcula que, en el ser humano, cada una de estas columnas contiene alrededor de 2.500 neuronas.

Los módulos corticales pueden ser observados directamente, tanto con técnicas histológicas (estudio de los tejidos) como electrofisiológicas (estudio de los fenómenos eléctricos del organismo), por lo que se sabe que varían estructuralmente a través de las diversas regiones corticales, tanto en el número como en la diversidad de neuronas que contienen.

Pero Mercado propone identificarlos aún más, porque considera que su conocimiento ayudaría a comprender por qué se dan variaciones en la capacidad de adquirir nuevos conocimientos; por qué hay gente que aprende a mayor velocidad que otra y por qué nuestra capacidad de aprendizaje cambia a medida que envejecemos.

Diversidad e inteligencia

Hasta ahora, los estudios que han examinado a diversas especies han demostrado que, en general, una corteza mayor se corresponde con una mayor capacidad intelectual.

La razón para esta relación aún no está del todo clara, pero Mercado cree que una corteza más expansiva proporcionaría más espacio para que más cantidad y una mayor diversidad de módulos corticales se distribuyan.

En otras palabras, que en lo que se refiere a potencial intelectual, no sería el tamaño de la corteza cerebral lo que importa, sino de qué manera muchos módulos corticales (con diferentes tipos de neuronas) podrían encontrarse disponibles y listos para actuar e interactuar entre sí.

Estos rasgos de la organización cortical y de sus funciones determinarían el grado de efectividad del cerebro en el aprendizaje de nuevas habilidades cognitivas.

Se hereda y se aprende

Mercado señala, por otro lado, que una de las implicaciones de esta propuesta es que la experiencia puede resultar tan importante como la genética en la determinación de la capacidad intelectual.

Concretamente, los cambios estructurales de los módulos corticales generados por el desarrollo y las experiencias de aprendizaje podrían contribuir –de la misma forma que lo hacen algunos factores genéticos- a marcar las diferencias entre la inteligencia de un individuo y la de cualquier otro.

A medida que las redes de neuronas se desarrollan con el tiempo, su diversidad aumenta, con el correspondiente aumento de la plasticidad cognitiva, explica Mercado.

La comprensión de los mecanismos de los que depende la plasticidad cognitiva resulta fundamental para desarrollar nuevas tecnologías y prácticas educativas que potencien el desarrollo intelectual, frenen el deterioro cognitivo fruto del envejecimiento o ayuden a recuperar la capacidad de aprender habilidades cognitivas en el caso de pacientes con trastornos o disfunciones cerebrales.

Mercado dirige el Neural and Cognitive Plasticity Laboratory de la Universidad de Búfalo, en el que se trabaja para comprender cómo la experiencia guía la percepción y el pensamiento.




Estudios parciales claramente limitados con conclusiones potencialmente erradas:

¿Qué Es La Revolución Hoy?

¿De qué hablamos cuando hablamos de Revolución?

 

Las fuerzas alternativas al capitalismo: políticas, ecológicas, espirituales o culturales, viven a la defensiva soportando el permanente asedio de las fuerzas más reaccionarias en todos los frentes.

 

 

¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE REVOLUCIÓN?

Uno de los axiomas indiscutidos del marxismo afirma que el deber de todo revolucionario es hacer la revolución. Pero… dicho así, en abstracto, queda excesivamente impreciso. ¿Por qué impreciso? Porque mucho después de Marx, en el siglo XXI y tras tanta sangre de los pueblos derramada sin éxito estamos obligados a preguntarnos qué es una verdadera revolución. ¿O es que acaso es igual el modelo defendido por los soviets de Kronstadt que el modelo leninista que los masacró a las órdenes de Trotsky? ¿Es igual el modelo estalinista que hizo eliminar a su vez aTrotski que el modelo antiburócrata de Rosa Luxemburgo, o el Consejismo de A. Pannnecoek? ¿Y qué me dicen de la limitada experiencia Yugoslava de autogestión obrera con un gobierno proruso y estalinista como el de Tito?...

Y por referirnos a los tiempos actuales, ¿dónde inscribir al modelo castrista? ¿Cómo calificar la llamada Revolución islámica, tan diferente según el país a que nos refiramos?..Por no hablar de lo que ha degenerado Rusia hasta parecerse a un neozarismo capitalista y mafioso,o China, con su paso del estalinismo más clásico aún presente en Corea del Norte, al capitalismo pragmático semiprivado/ semiestatal con que intenta configurarse el modelo chino bajo la cobertura oficial y cínica de país comunista con su correspondiente partido hegemónico estalinista   y único posible. Y para no hacer demasiado largo el recuento, díganme en qué se parece el anarquismo teórico o los planteamientos cristianos revolucionarios – y no hablo de los “teólogos de ninguna liberación”-a cualquiera de ellos.

UNA SOPA DE CONCEPTOS ADULTERADOS
Una cosa es cierta, sin embargo: la humanidad ha fracasado hasta hoy mismo en sus intentos de liberarse de la opresión de las clases dominantes con uno u otro nombre civil o religioso y a la clase más oprimida, la que depende de un salario o un patrono cualquiera, le ha sido impedido dirigir su propio proceso liberador tanto por el capitalismo como por pretendidas vanguardias supuestamente revolucionarias actuando en su nombre, supuestamente por su bien, perocallando su boca cuando obtienen la victoria con su ayuda / su sangre.

De modo que a la hora de plantearse el tema de la revolución, uno puede sentirse revolucionario pero muy desconcertado sobre qué es y qué es lo que no se ha hecho todavía para que salga bien ninguno de los intentos.

Y aún aumenta más el desconcierto cuando se encuentra en la práctica de los partidos que se dicen comunistas en los países europeossu lastre ideológico autoritario y contradictorio entre teoría y práctica, su falta de democracia interna real, los muchos personalismos, las muchas camarillas y grupos y la falta de unidad entre tantos de esos grupos que se autoproclaman revolucionarios.

En estas falsas democracias –que no se denuncian como falsas mientras se aspira a ser diputado “de izquierdas”-los que fueron votados están muy lejos de la idea de potenciar la democracia participativa desde la base y menos aún a revisar qué elementos teóricos deberían ser revisados, qué nuevos conocimientos incorporados, qué conviene desterrar del pasado y cómo afrontar unidos todos los movimientos anticapitalistas la progresiva anulación del individuo y de los derechos conseguidos por los pueblos tras siglos de lucha. Y es preciso acercarse con humildad al estudio der todo esto desde los avancesde una ciencia que nada tiene que ver con la imagen del universo de la que partieron Marx, Engels o Lenin.

Todo movimiento que quiera ser duradero ha de partir de un conocimiento lo más exacto posible de las leyes que rigen el universo material y espiritual, y eso fue lo que intentaron Marx y Engels en su época. Ahora sus seguidores se preocupan más por los problemas sociales y la acción puntual y menos por la elaboración de un pensamiento coherente capaz de desenmascarar las mentiras de la ciencia al servicio del capitalismo y permitiendo que en este terreno    gane también la batalla como hasta ahora.

Del mismo modo, se dan por buenas las ideas del materialismo dialéctico basadas en una concepción de la filosofía completamente ajena a las consecuencias que para el pensamiento moderno supone la convergencia de la Física cuántica, la teoría de la relatividad, las experiencias transpersonales en psicología y las aportaciones de la mística cristiana y oriental. Todo eso forma un nuevo “paquete” de conocimientos que el pensamiento revolucionario contemporáneo no ha abierto todavía, y que de hacerlo  supondrñia tener  que revisar los presupuestos teóricos de Marx, dejando a salvo sus análisis económicos.

Los partidos de izquierda defensores de formar parte de Parlamentos carecen de planteamientos teóricos unitarios y convincentes y de suficientes apoyos sociales y con semejante actitud de suave y acomodaticia oposición, son abandonados con toda razón por la inmensa mayoría del electorado, aún del electorado obrero más revolucionario, así que vegetan sin apenas auditorio los diputados del ala “roja” en los Parlamentos.

Y aunque lo tuvieran, la estructura misma del sistema parlamentario partidocrático en que ha derivado el parlamentarismo burgués tradicional, ahora en manos de las multinacionales que lo manejan como a marionetas, de poco serviría intentar introducir en ellos por un partido extremista una ideología revolucionaria por muy avanzada que fuese, pues los supuestos representados, los pueblos, los trabajadores del tipo que sea, los jubilados y amas de casa, los sectores profesionales, los estudiantes, los despedidos, los que buscan su primer empleo, los inmigrantes, los que acabaron las prestaciones sociales, no están presentes nunca como fuerzas organizadas en los partidos que se dicen del pueblo, ni en los Parlamentos que se dicen democráticos.

¿Dónde está su voz? Deberían tomarla ellos mismos, desde luego, pero eso precisa mucha fuerza, mucha convicción, mucha esperanza en la propiaca pacidad, mucho altruismo…Y mucha  conciencia y claridad de ideas que hoy no se poseen.  Hay que empezar por esto.

El capitalismo clásico agoniza envenenado por sus propios excesos, víctima de su avaricia desmedida y de su desprecio a todo cuanto es posible imaginar con verdadero valor, pero dispuesto – como todas las bestias a punto de morir- a llevarse por delante a quien sea. Demomento se llevó la democracia burguesa, aceleró la destrucción del llamado socialismo real en los países donde se practicaba bajo el estalinismo el capitalismo burocrático de Estado hasta hacerlos cómplices (la antigua URRSS y China). Está dispuesto a impedir cualquier construcción alternativa (golpe de Estado al Chile de Allende, apoyos a gobiernos reaccionarios y grupos paramilitares antisociales, proyectos de bases militares en Colombia)   para controlar Sudamérica, o intentar dividir y destruir el Estado (Bolivia, Venezuela) o ahogarlo (Cuba).

Sin tregua, anda tras el gobierno mundial del pensamiento único denunciado por Orwell, que pretende ser liderado por los EEUU. Para ello cuenta con la colaboración interesada de sus aliados occidentales, el sionismo internacional con el FMI, el Banco Mundial, la OMC y todos los gobiernos títeres de los países ocupados militarmente y sumidos en guerras made in usa (Irak, Afganistán, Pakistán) los gobiernos latinos sumisos como México, Colombia y Perú,  y todos los alejados de la influencia izquierdista de los Evo, Chávez y Correa.

O SEA, QUE:
Resumiendo,vemos que los modelos tradicionales de la izquierda han sido agotados y consumidos por la experiencia histórica, y que no existe ahora mismo un modelo teórico de nuevo cuño que potencia le unidad de los oprimidos, ni existe en estos el nivel de conciencia colectiva–no sólo únicamente  social, sino ética- capaz de hacer frente al capitalismo. Los trabajadores ya no son solo los obreros de Marx, sino algo más amplio y con intereses a menudo encontrados entre sí a nivel país y a nivel internacional.

Las fuerzas alternativas al capitalismo (sean políticas, ecológicas, espirituales o culturales) viven a la defensiva teniendo que soportar el permanente asedio de las fuerzas más reaccionarias en todos los frentes (medios, educación, cultura, políticas ultraconservadoras) mientras se deviene más y más hacia estados policíacos,el neofascismo toma fuerza en Europa (Italia es un caso llamativo), en Israel y en los EEUU, por no citar la falta progresiva de libertades elementales y el desprecio a los derechos humanos en estos mismos países (derechos laborales y sociales, emigración) y en otros como China, Irán, Arabia Saudí, o Rusia y a la libertad religiosa en Alemania, por poner algunos ejemplos.

NUEVAS IDEAS ENCIERRAN NUEVOS MUNDOS

Cada vez resulta más evidente la necesidad de unidad,de nuevo cuño que:

1 Reniegue del caudillismo mesiánico y de las vanguardias dirigentes que exigen controlar los procesos sociales y políticos.

2 Renuncie a la idea de DICTADURA hasta de la del proletariado, porque ya nadie quiere dictaduras nuevas-bastantes hay ya- ni el proletariado es el que era cuando Marx. En su lugar debería hablarse de democracia real, que es la democracia participativa, de toma de conciencia para limitar el autoconsumo y favorecer el ahorro energético y   el de materias primas y los cambios reales de modelo social y económico que solamente pueden venir de una conciencia ética y social madura capaz de organizarse desde las bases (barrios, etc)

3 Potencie las organizaciones de base desde los barrios hacia arriba, desde la idea de horizontalidad solidaria, cooperativa y antiburocrática y defienda la idea de democracia participativa desde el ámbito social y profesional partiendo de las asociaciones del municipio, como alternativa al modelo presente. hasta llegar a constituirse como órganos de poder popular en los ayuntamientos y todos los órganos de decisión hasta llegar al propio Parlamento. Si no se ha conseguido eso hasta hoy es porque falta esa doble  conciencia.

4 Informe por los medios a su alcance de la necesidad de formar cajas de solidaridad, y promover la formación de cooperativas de todo tipo con ayudas estatales para paliar los efectos de la caída del capitalismo de libre mercado que lleva a crisis irremediables.

4 Denuncie ante la opinión pública la impunidad con que los ricos y empresarios manejan su dinero en paraísos fiscales o mediante deslocalizaciones oportunistas, exigiendo a los gobiernos y jueces que acaben de una vez con estas injusticias.

5 Potencie cada vez más la unidad de todos los oprimidos por el Sistema para exigir Justicia por encima de Derecho.

6 Renuncie al papel de comparsa de izquierdas en los parlamentos del capitalismo y los denuncie como obstáculos de la verdadera democracia.

7 Fomente la conciencia revolucionaria ética, pacifista, ecologista y de elevados valores espirituales y morales entre los que pueden servir como base de referencia los Diez Mandamientos y el Sermón de la Montaña de Jesús el Cristo, valores de conciencia sin los cuales es impensable formar sociedades superiores a estas donde predomina el individualismo egoísta y gregario y están ausentes los valores de conciencia.

8 Difunda valores culturales alternativos en el tema de las energías o del pensamiento anticapitalista y favorezca el pensamiento crítico en lugar de mirar como sospechosos enemigos del pueblo a quienes no coinciden con las ideas de algún comité central o grupo de difusión de ideología izquierdista. Las ideas equivocadas, si lo están, deben demostrarse en lugar de censurarse. Es preciso fomentar el debate de ideas y alejarse de las posturas clásicas de la intransigencia de los que creen poseer alguna bula de Marx.

9 Reivindique la nacionalización de la banca y el fin de las ayudas de los gobiernos a los mismos que nos llevan a la ruina. Las ayudas a las empresas deberían desviarse hacia  la formación de  cooperativas y el apoyo a las existentes

10 Denuncie el papel colaboracionista de los sindicatos oficialistas.

11 Defienda la creación de escuelas públicas y gratuitas a todos los niveles y con mayores inversiones,donde los padres y los profesores definan los calendarios escolares y los valores a trabajar en las aulas de acuerdo con las necesidades reales de las familias. Y defienda la libertad de las familias para educar a sus hijos en casa.

12 Obstaculice todos los procesos que pone en marcha el Sistema para privatizar escuelas, hospitales y universidades.

13 Aúne esfuerzos con todos los movimientos espirituales, pacifistas, ecologistas y antisistema en general con vocación autogestionaria, democrática e internacionalista.

14 Organice medios de difusión propios para promover el desarrollo de iniciativas y de ideas favorables para el cambio de la sociedad de la violencia organizada a la sociedad de la conciencia pacífica y cooperativa.

15 Promueva campañas para que la iglesia católica deje de ser subvencionada lo más mínimo. Esto mismo sería aplicable a cualquier otra iglesia o religión, aunque se garantice la libertad de credos.

…Y otros aspectos que podrían contemplarse, como el trabajo decidido por la erradicación definitiva del trabajo infantil, de la prostitución, del machismo yde la doble explotación de la mujer y de la violencia que se ejerce contra ellaen todo el Planeta desde su niñez.

Estas ideas podrían servir como instrumentos de liberación, pero conviene insistir que todo cambio revolucionario nace primero en la conciencia del amor altruista,luego busca ideas para expresarse y finalmente tiende a la acción cooperativa y pacífica como última fase del proceso. En la medida que estos tres pilares sean coherentes entre sí y actúen correctamente en la misma dirección, vendrá el éxito. No es un camino fácil, porque exige cambios de conciencia personal, no sólo idearios sociales, y porque actualmente el pensamiento revolucionario está demasiado atrapado por el pasado, disgregado y falto decontinuidad en las acciones, y al final ni siquiera existe un consenso general  unitario sobre el modelo alternativo de sociedad  pues los activistazs sociales, los  políticos  las o­ngs , los políticos, los profesores, los revolucionarios espirituales, etc. van cada uno por su lado. 

Aunar esfuerzos superando prejuicios y “marcas” sería algo muy urgente. Es muy urgente esa unidad de las fuerzas anticapitalistas, pero eso tardará. Falta una discusión larga y tranquila sobre aspectos como los señalados,pero sobre todo falta algo que nunca existió: la conciencia revolucionaria espiritual, que precede a la social.

Una conciencia revolucionaria espiritual no admite jerarquías ni culto a la personalidad ( con ella no hubieran sido posibles Lenin, ni Stalin, ni Mao, ni Fidel ni siquiera Chávez).

Una conciencia revolucionaria no es sólo política, sino holística, total. Abarca todos los aspectos de la vida sin exclusión de ninguno,y trabaja por unificar pensamientos, sentimientos y conductas, sin imposiciones de ningún comité central, , a favor de la paz y la idea de comunidad. Una conciencia revolucionaria es antidogmática y abierta a todo proceso de cambio positivo para sí y para el conjunto.

Una conciencia revolucionaria, finalmente,se muestra a favor de todas las libertades,  fomenta la libertad de expresión, rechaza gurús censores que indiquen lo que es o no es correcto,y es partidaria de todos los códigos de derechos de civilización que hoy no practica ningún gobierno, da igual como se llame.

Que esta larga reflexión sirva a mis hermanos en algún aspecto es mi único deseo.

 
COMENTARIOS

#2.- EXCELENTE, SOLO LE FALTARÍA...

Alejandro Sánchez  |09-08-2009 01:47

Agregar que para llegara esa Conciencia Altruista se necesita de una Civilización de la Conciencia Altruista (ver http://altermediareflexiones.blogia.com/temas/evolucion-cultural-y-nueva-civilizacion.php, http://altermediareflexiones.blogia.com/2007/080501-historia-de-la-evolucion-de-la-conciencia-humana.php y http://argentina.indymedia.org/news/2009/03/662427.php) Esto en lo práctico se lograría a través de una pedagogía liberadora integral, convinada con luchas sociales y técnicas efectivas que despiertan la conciencia altruista (ver http://www.astroseti.org/vernew.php?codigo=1804, http://www.kaosenlared.net/noticia/la-oracion-y-la-neuroteologia) Como escribí en otro comentario "Estas técnicas pueden complementarse  a las movilizaciones populares para hacer una 'revolución social de conciencias' dónde la poesía, el canto y la danza forman parte de las protestas junto a momentos de introspección meditativa liberadora y trascendental. La ciencia nos indica las herramientas, úsemosla para superar el actual estado de primitividad autodestructiva" Es lo que de a poco estamos haciendo en el sur de Paraguay a través de una radio comunitaria. Llevará años, pero es el camino más efectivo según los estudios científicos modernos.

El neoliberalismo, ideología de la competitividad


¿Cabe la competitividad en una educación emancipadora?  

Es alarmante cómo el pensamiento neoliberal se cuela con suma facilidad en el medio educativo, particularmente en el del nivel superior. Pero no sólo ahí, porque igual ocurre entre las fuerzas de izquierda a escala internacional. No queremos ir tan lejos en la ilustración de este fenómeno pernicioso. Nos centraremos, pues, en un concepto que, hasta la fecha, se ha asumido con mucho encanto y hasta, aparentemente, con mucha convicción, aún de parte de determinadas fuerzas que luchan por hacer de este mundo un hogar del que toda la humanidad y todas las personas que la conforman, sin excepción, puedan disfrutar, en plena armonía con la naturaleza. Hablamos de la competitividad y sus derivados: el profesional competitivo, el académico competitivo y, peor aún, el educador competitivo. El colmo es que haya revolucionarios deseosos de pertenecer a este campo…

Y pese a la invasión ideológica que el neoliberalismo nos impone, usando incluso a los nuestros para promover sus conceptos y adoptar sus nefastas prácticas, no pocos de los que sirven de vectores para ello, siguiendo al enemigo de clase de la humanidad oprimida, intervenida, engañada y saqueada, hablan de neutralidad, apoliticidad, desideologización; en aras, sostienen, de privilegiar la ciencia, la tecnología y la técnica. No siempre, claro está, esto se expresa de forma tan explícita; por lo regular, es más bien el corolario inevitable de la forma reduccionista con que conciben el mundo profesional, el académico y el conocimiento científico, al desvincularlos de las profundas contradicciones en que, casi por doquier, se desenvuelve la sociedad humana.

El neoliberalismo a todo le imprime un sentido utilitarista, pragmático y competitivo; hace pasar a la competencia de medio a fin en sí mismo. Por ello, lo que no se ajuste a estos parámetros de “calidad”, es desechado, excluido y marginado, se trate de procesos, cosas o personas. Pero a partir de esta visión de la realidad -que adoptan en mayor o menor medida no pocos educadores y hasta elementos de izquierda-, por más que se pregone lo contrario, la ética, la justicia y la igualdad, se vuelven asuntos meramente formales, sin mayor trascendencia, aunque todo esto aparezca en un sinnúmero de planes y formatos de diversa índole.

Preguntémonos entonces:

¿Cómo educar con sentido emancipador, o al menos progresista, si por encima de la solidaridad entre los hombres, pueblos y naciones y de la necesaria complementariedad en el intercambio entre los países, regiones y continentes, tal como lo plantea y practica el ALBA [1], se coloca en primer plano ¡qué coincidencia! la competitividad, justamente, aquello que asumen como elemento primordial del mundo capitalista, sus ideólogos, sus mercados y sus instituciones en general?

¿Se puede ciertamente comprender este concepto de un modo distinto de lo que entienden por tal y practican empresarios, transnacionales, el imperio -que defiende sus intereses contra todo lo que los amenace en mayor o menor grado- y sus adeptos abiertos o solapados?

¿No es acaso la prédica más efectiva del individualismo, como valor entre valores de la civilización occidental, lo que se esconde detrás del concepto competitividad?

¿Pueden los hombres, naciones, regiones y continentes, en una palabra, la humanidad en su conjunto, adoptar este valor que, alimentando el individualismo a ultranza, sólo genera y puede generar división, discordia y antagonismo entre los mismos?

¿Se pueden cifrar esperanzas en que la competitividad conduzca a las naciones a integrarse solidaria y complementariamente como estrategia de principio para alcanzar un desarrollo armónico y proporcional entre las mismas?

¿Se puede esperar acaso que la copia de conceptos del capitalismo permita alcanzar el desarrollo integral de las naciones?

¿Es que el capitalismo ha logrado o puede lograr un desarrollo integral que beneficie a toda la humanidad? ¿No ha dado muestras fehacientes de todo lo contrario?

¿Se puede soñar con una definición de competitividad sustancialmente distinta de la que, desde siempre, trasnacionales, mercados globales, empresas y empresarios lanzan al ruedo y ponen en práctica?

De poderse, se puede. Pero con ello no se llega a parte alguna, porque la comprensión aplastantemente dominante del concepto en cuestión no es la que ingenuamente se tenga o se pueda tener desde la izquierda, la profesión o la academia progresistas, sino la que ha impuesto la esclavitud asalariada.

La “supervivencia del más competitivo”

¿Puede sorprendernos que un usuario de la red preguntara “¿Qué es ciudadano competitivo?” y que la mejor repuesta elegida por el mismo fuera ésta?:

“Pues generalmente se llama así al empleado que no duda en traicionar a sus compañeros en beneficio suyo o de empresa o lugar donde presta sus servicios, principalmente "yupis" sin escrúpulos al servicio del capital, es decir "una joya" que no te puedes fiar de él porque los empresarios lo quieren así y los utilizan con el nombre de "competitivo" para que muerdan el anzuelo y luego no sientan remordimientos ¡¡¡una pena!!!, no tiene amigos, solo los que les interesa por razones de ganar y subir, venden y sacrifican la amistad y hasta su familia con el fin de hacer a la empresa más grande y ellos más "importantes”. ESTO ES EL INDIVIDUO COMPETITIVO DE HOY EN DÍA CREADO POR LAS EMPRESAS ahora tú ELIGE”. [2]

Pero si el planteo arriba hecho puede objetarse a partir de su condición no académica y de los prejuicios que asoman siempre en estos casos, conozcamos la opinión que, al respecto del término en cuestión, acota una persona que sí la tiene, se trata de Joel Sangronis Padrón, profesor de la Universidad Nacional Experimental Rafael Maria Baralt (UNERMB) de Venezuela. Conozcamos su posición al respecto [3]:

Una de las grandes trampas en que está inmerso el ser humano desde su mismo nacimiento, escribe, es la competitividad y la acumulación tanto de cosas como de logros materiales como único modo de alcanzar la felicidad y la plena realización personal. Familia, escuela, juegos, medios de comunicación, normas sociales y metas que el neoliberalismo impone, empujan a las personas a una carrera interminable por poseer, acumular, competir y sobresalir a todo lo largo de su existencia. Todo porque se llama a “ignorar el placer de hacer los cosas por el simple gusto de realizarlas”. En la misma línea, valores como la solidaridad y la cooperación se consideran y etiquetan como obstáculos que estorban o impiden ser “alguien”, porque no importan para nada los medios utilizados para lograrlo. De esta suerte, el corolario predominante del individualismo y la competitividad es generar a costa de muchos, un sólo triunfador. La existencia se vuelve así una carrera destinada a la adquisición de cosas; a tener más que los hermanos, amigos, compañeros de trabajo o estudio, vecinos. Por ende, a los otros y otras se les estima rivales, reales o potenciales, competidores que deben ser superados.

Para el sistema imperante, pobreza, miseria y exclusión son problemas éticos, atribuibles a cada individuo, sin referencia alguna a las condiciones materiales de existencia ni a las relaciones sociales de producción. “La sombra del darwinismo social subyace -escribe- en este tipo de interpretaciones. Sólo haría falta modificar el término "supervivencia del más apto" por el término ´supervivencia del más competitivo´". Y prosigue: “buena parte del cuerpo docente de nuestras academias, hipnotizado y cretinizado por la prédica neoliberal, insiste en levantar las banderas de la competitividad y el productivismo como panaceas al subdesarrollo”.

Ante todo esto, concluye que la tarea del educador consiste en “desacreditar el mito de la competitividad”, tarea harto difícil por cuanto implica enfrentarse a “una de las columnas donde se asienta el actual modelo civilizacional, pero que debe ser asumida cuanto antes por todos los que creemos y luchamos por una sociedad y un mundo distintos.”

A propósito del darwinismo social, José Luis Orozco -experto en temas relativos a la globalización y a la política exterior de Estados Unidos-, sostiene que se trata de la concepción del mundo y del "punto de sustentación de toda una cultura política y económica", a través de la cual se opera la naturalización y socialización de la dogmática empresarial capitalista en la ciencia, la filosofía, el sentido común, la religión y el folklore. Así, puede verse, leemos en el artículo que lo cita, que “la cultura organizacional ha venido adquiriendo un conjunto de valores tales como: excelencia, liderazgo, calidad, eficacia, etc., que aunque originalmente propios de las actividades productivas y su reingeniería, van ocupando cada vez mayores espacios en el sistema social.” [4] Como puede apreciarse, son justamente los conceptos que, a diestra y siniestra, mucho gustan utilizar las instituciones de educación superior, aún aquéllas que poseen una orientación progresista.

En medio de una gran cantidad de viejos males que se han exacerbado y multiplicado como nunca, y de muchos otros que siendo de más reciente origen son tanto o más graves que los primeros, una muestra clara de las terribles repercusiones sociales que tiene la competencia exacerbada que la globalización neoliberal promueve son los reality show , que clasificando a los participantes en “exitosos” y “descartables” e hiriendo brutalmente la autoestima de los segundos, han empujado al suicidio a un número cada vez mayor de ellos. Se habla, por ejemplo, de Paula Goodspeed, una concursante mentalmente frágil que siendo “cruelmente rechazada por Simon Cowell en American Idol”, se suicidó “en un auto estacionado frente a la casa en Los Ángeles de Paula Abdul, también jurado del programa.” [5]

En Japón, entre las causas señaladas como generadoras de que esta nación detente el “liderazgo” mundial en el número de suicidios, se afirma que ello, en el caso de los jóvenes, “suele venir después de suspender algún examen muy importante, normalmente el examen que se hace antes de entrar en la universidad”, “siempre sucede cuando no se consigue lo que cada uno debería haber hecho.” A renglón seguido se lee: “Toda esta explicación se podría resumir en el concepto de “presión social” con el que se suele describir la situación en Japón.” [6]

En un plano diametralmente opuesto, como demuestra un estudio presentado el 4 de julio del presente año por la New Economics Foundation (NEF) [7], con sede en Londres, mismo que se basó en datos de 143 países que representan el 99 por ciento de la población mundial, la situación de un país que no se somete a las reglas de las transnacionales y donde el estado busca siempre satisfacer las necesidades más sentidas de la población, conduce a que ésta alcance mayores niveles de felicidad. Los parámetros a los que el estudio recurre son los que siguen: “la esperanza de vida, la satisfacción vital que expresan los ciudadanos de cada país y la huella ecológica que dejan para obtener el nivel de vida que consideran necesario para ser felices.”

No por casualidad, entre los países que han alcanzado mejor situación en este plano, se encuentra Cuba que ocupa el puesto número 7, mientras EEUU se encuentra muy lejos, en el puesto 114.

“El estudio pretende dar base científica a una muy antigua sospecha: “el dinero no trae la felicidad”, menos aún si está desigualmente repartido.”

El gusto por la competencia versus la lucha contra los instintos  

 

Y aunque el gusto por la competencia, como arguye un amante de la competitividad (a la que estima un arte), sea parte de la naturaleza del hombre, éste no debe rendirle pleitesía a sus inclinaciones egoístas debiendo, por el contrario, luchar contra ellas. Con todo, este admirador del capital, confiesa que la falta de confianza entre las personas es un efecto (solo que colateral, según su entender) de la competencia. Admite, además, algo importante, a saber, que las empresas son los ambientes donde mejor se manifiesta ese gusto, para nosotros nefasto. Y señala esto que no debe pasar desapercibido:

“En la práctica las empresas valorizan el trabajo en equipo, pero acaban privilegiando la performance individual a la hora de dar un aumento o ascender a alguien. Eso acaba comprometiendo no solo el relacionamiento del equipo, pero también confundiendo amistades que puedan haber surgido en el trabajo.” [8]

Nosotros, lejos de ver en la falta de confianza entre las personas como algo accidental, somos de la convicción de que ello constituye un rasgo distintivo e inevitable de la competencia y, con mucha mayor razón, de la competitividad.

Al respecto de la necesidad de hacerle frente a los instintos, Fidel Castro escribe:

"Leer es una coraza contra todo tipo de manipulación. Moviliza las conciencias, nuestro principal instrumento de lucha frente al poder devastador de las armas modernas que posee el imperio; desarrolla la mente y fortalece la inteligencia […]; estimula el sentido crítico y es un antídoto contra los instintos egoístas del ser humano.” [9]

Y en otra de sus reflexiones, el líder de la revolución cubana, acota:

“Pareciera que la naturaleza determinó la evolución de los seres humanos para ser capaces, desde muy temprana edad, de hacer que la conciencia prevalezca sobre los instintos...”. [10]

Confusión de la calidad con la competitividad

José Luis García Garrido [11], otro autor consultado, criticando el espíritu competitivo que se inculca en el sistema educativo, pese a que formalmente en el se predica lo contrario, señala que la manera de funcionar de las escuelas condiciona que el éxito escolar de unos cuantos sólo se haga posible gracias al fracaso escolar de otros. Se llega al absurdo, continúa, de transformar la educación en un instrumento de desigualdad, que satisface a unos y genera sinsabores en otros. Y lejos de fomentar la unión entre las personas, produce divisiones, envidias y recelos entre ellas.

Moacir Gadotti [12], profesor titular de la Universidad de Sao Paulo y director del Instituto Paulo Freire, por su lado, exponiendo el pensamiento educativo de este filósofo, humanista y pedagogo brasileño, pone en claro que los neoliberales confunden calidad con competitividad. No asombra que, a partir de ello, nieguen la solidaridad como necesidad, cuando, en verdad, las personas no se vuelven competentes por ser competitivas, “sino porque saben enfrentar sus problemas cotidianos junto con los demás problemas y no de manera individual”. En la misma tónica apuntada, acusa que los neoliberales conciben al ciudadano sólo como cliente, como consumidor, llamado a usar su libertad para escoger entre diferentes productos; a conocer el “ranking” de las “mejores” escuelas para igualmente escoger alguna; esto es todo lo que él necesita. La emancipación no conforma así parte de sus metas. A partir del examen de estas y otras aberraciones en la educación, el autor no en vano lanza el reto de construir una educación que no reproduzca la de los colonizadores, de viejo y nuevo cuño, agregamos nosotros.

Más adelante, el mismo autor apunta que la educación no debe seguir el paradigma de la empresa capitalista que pone el énfasis en la eficiencia e ignora al ser humano, al que sólo contempla como simple agente económico, como “factor humano”. Y mientras el acto pedagógico es por naturaleza democrático, el acto empresarial implica la lógica del control.

El neoliberalismo: ideología de la competitividad

Por su parte, Enrique Fernández [13] establece esta precisión: el neoliberalismo es la ideología de la competitividad, porque en el la competencia “ha dejado de ser un medio para convertirse en un fin”, adquiriendo “la categoría de credo universal, el rango de ideología […] dotada de un devastador sentido de confrontación y aniquilación de los rivales. Constituye más que un instrumento, ascendida ya al santuario de lo incuestionable.”

Para Silvio Alexis Novoa [14], el neoliberalismo habiendo globalizado la búsqueda de la competitividad como criterio por excelencia de valoración de personas y cosas, y convirtiendo la eficiencia y la “racionalidad en los valores supremos” […] da lugar a efectos irracionales que anulan la participación de los sujetos en la búsqueda de alternativas. Le impide incluso verlas´”. Y citando a Franz Hinkelammert, plantea que para el neoliberalismo “Una cultura humana que no produce competitividad tiene que desaparecer. Niños que previsiblemente no podrán hacer un trabajo competitivo no deben nacer.”

Finalmente, digamos que, a criterio de los autores Jorge Torres y Julio Torres Santomé [15], entre las formas en que se expresa la mercantilización de la educación están la descentralización que, en parte, encierra la colegialidad competitiva, y el favorecimiento del credencialismo y de la excelencia competitiva.

El “II Taller de Educación para el ALBA” y su crítica al utillaje conceptual en boga  

 

Del 24 al 26 de junio del presente año, se efectuó en Managua el “II Taller de Educación para el ALBA”. En este evento se externaron serios cuestionamientos al uso de conceptos que, provenientes del mundo colonial, del mercado y del mundo capitalista, se han usado y se usan amplia y acríticamente, como hemos expuesto en este escrito, no sólo en el sector profesional y en el ámbito académico, sino también entre las fuerzas de la izquierda revolucionaria internacional.

Así las cosas, se reprobaron conceptos como “democracia” a secas, que aparece en la Grecia esclavista para hacer referencia al poder de los ciudadanos que forzosamente pertenecían a la clase dominante; “América”, “América Latina”, de cuño colonial y neocolonial; “competitividad”, término que hemos examinado arriba. Se sometió a crítica asimismo el concepto “emprendedurismo”, a nuestro entender, destinado, si partimos de quiénes son sus promotores, tanto a publicitar el mundo empresarial, con todo lo que ello encierra, como a librar al estado de la responsabilidad de asumir la generación de empleo, aunque externamente aparezca como el despliegue de iniciativas individuales y colectivas para su consecución. Ello no niega que haya personas que luchan buenamente por generar, desde sus posibilidades reales, empleo para sí y para otros que lo requieran.

El mismo concepto ‘’calidad” fue visto con sospecha y, a tono con ello, se habló de sustituirlo por otro que venga de los procesos de emancipación que se están desenvolviendo en el mundo, pero particularmente en el Hemisferio Occidental. Sin embargo, en este caso, sonó la sólida argumentación de una asistente a favor de su uso, explicando claramente lo que con él se designa en Cuba, su país, y demostrando que, en la isla, no guarda relación alguna con lo que el mismo concepto encierra para el mundo occidental. En todo caso, conviene considerar que Pablo Freire, no en vano postuló el concepto “nueva calidad”. [16]

Llamó poderosamente la atención que un asistente al evento llamara “tiranía” a la UNESCO, organismo de la ONU que comúnmente se ha estimado progresista. Pero ¿no ha sido ella una instancia internacional que se ha desenvuelto siguiendo subrepticiamente un libreto imperial para enajenar al mundo en el ámbito de la ideología? ¿No ha sido la principal promotora de esos términos que hoy ponemos en entredicho por ser expresiones del coloniaje conceptual que se impone a través suyo a la educación en todo el globo?

En Universidad 2008, celebrada en la Habana en febrero de ese año, fuimos testigos presenciales de cómo una alta funcionaria de la UNESCO sostuvo con énfasis que la competitividad constituye uno de los paradigmas más relevantes de los educadores del presente.

No está demás señalar que, en marzo de 2004, dicha entidad otorgó el Premio Mundial de “Libertad de Prensa” a un periodista cubano que estaba cumpliendo condena penal por servir como mercenario a una potencia extranjera, lo que provocó la protesta del ministerio de relaciones exteriores de Cuba. [17]

A partir del cuestionamiento a conceptos ajenos a los pueblos, a la educación y sobre todo a los procesos de liberación que hoy se desarrollan sobre todo en Nuestra América, en el taller se planteó y se adoptó la idea de someter a un examen riguroso el utillaje conceptual al que se recurre en distintos ámbitos de la vida social en general para, sobre esa base, decidir qué conceptos desechar o combatir; cuáles lanzar al ruedo en su sustitución y con cuáles seguir operando, una vez se les redefina desde una perspectiva liberadora.

En definitiva, los pueblos de Nuestra América, los países del ALBA, los profesionales y universidades comprometidas con sus pueblos y el conjunto de fuerzas que bregan porque nuestra región alcance su segunda y definitiva independencia, debemos librar batallas decisivas en todos los terrenos, incluyendo el plano de las ideas que adquiere una gran relevancia para contrarrestar la influencia ideológica que el neoliberalismo ejerce sobre muchas personas. Mas, no podemos emanciparnos de ningún modo si caemos en el perverso entramado conceptual del imperio, sus transnacionales y sus mercados globalizados. A los conceptos del neoliberalismo debemos entonces oponerle los nuestros, aquellos que estén en concordancia plena con las aspiraciones, deseos e intereses de nuestros pueblos. Pero el reto señalado, no es sólo una incumbencia de nuestra región, lo es también en igual grado de todos los pueblos, del Norte o del Sur, que aspiren a librar a la humanidad de la peor de las pandemias que jamás haya existido sobre el planeta: la de la civilización capitalista.

Notas:

1. Acuerdo de Seguridad y Soberanía Alimentaria de los países miembros de PETROCARIBE y EL ALBAALBA ALIMENTOS. Caracas, 02 de Febrero de 2009. http://www.mre.gov.ve/Noticias/A2009/7ma-ALBA/Docu-02.htm2. http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090314155554AAjtLmR

3. Joel Sangronis Padrón . “Desacreditar el mito de la competitividad”. http://alainet.org/active/29701⟨=es

4 El deporte del superhombre. —Una aproximación al darwinismo social y algunas de sus tendencias culturales—. http://hectorvillarreal.info/articulos/fba.htm

5. Guy Adams. “El reality en el banquillo: crece el número de suicidas entre participantes de realities”. http://www.visionesalternativas.com/index.php?option=com_deeppockets&task=contShow&id=85557&Itemid=

6. Por Kirai. 02 de November de 2004. http://www.kirainet.com/por-qu-se-suicidan-los-japoneses/

7. Pascual Serrano. “Un estudio londinense muestra a los cubanos mucho más felices que los estadounidenses”. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=88365

8. Fernando Vigorena Pérez . “El arte de ser competitivo”. http://www.sht.com.ar/archivo/personal/competitvo.htm

9. Fidel Castro Ruz. “Muchas Felicidades, tu amigo Fidel”. (Mensaje de Fidel a Oscar Niemeyer, a propósito del libro que publicaría el gran arquitecto brasileño con el título El ser y la vida. Nota de Cubadebate.

http://archivo.cubadebate.cu/index.php?tpl=design/especiales.tpl.html&newsid_obj_id=10552

10. Destaca Fidel Castro resultados de congreso estudiantil. http://www.rcm.cu/noticias/reflexionesfidelcastro/reflexionesfidelsobrecongresofeem.htm

11. José Luis García Garrido. “Problemas mundiales de la educación”. http://books.google.com.ni/books?id=T8yP9ZiCAsgC&dq=Jos%C3%A9+Luis+Garc%C3%ADa+Garrido.+Problemas+mundiales+de+la+educaci%C3%B3n&printsec=frontcover&source=bl&ots=rgXic_PsVl&sig=STiHkKQ9k_P0UbboHUzjuYMDAfQ&hl=es&ei=kb9TSumpM8KptgeFtNygCA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1

12. Moacir Gadotti. La escuela y el maestro. Moacir Gadotti. La escuela y el maestro. Ediciones Río Orituco, C.A. Caracas República Bolivariana de Venezuela. Septiembre de 2008. pp. 46, 53, 55-56, 86, 88.

13. Enrique Fernández M. “Reflexiones acerca del Neoliberalismo”. http://propolco.tripod.com/monograf/neoref.html

14. Silvio Alexis Novoa. “El concepto de enajenación. Teoría e historia ”. http://letras-uruguay.espaciolatino.com/aaa/novoa_perez_milvio/concepto_de_enajenacion.htm#_ftnref1

15. Jorge Torres y Julio Torres Santomé. Educación en tiempos del neoliberalismo. http://books.google.com.ni/books?id=0XAJda7MkwcC&dq=Jorge+Torres+y+Jurjo+Torres+Santom%C3%A9.+Educaci%C3%B3n+en+tiempos+del+neoliberalismo&printsec=frontcover&source=bl&ots=pZ4eaTHqX5&sig=tvp54HThknkNeqmFmo_dEQ6TGI8&hl=es&ei=SbdTStnkB5eJtgfG0bGkCA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1

16. Moacir Gadotti. La escuela y el maestro. Ob. cit. pp. 87-88.

17. BBC Mundo. “Cuba critica a la UNESCO ”. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/newsid_3566000/3566571.stm


Neutral, Independiente O Imparcial

Publicado también en Indymedia Argentina

 

Hay un enorme mito creado a partir del racionalismo y el iluminismo, fuentes del liberalismo burgués o liberalismo individualista, me refiero al mito de la neutralidad. La idea de que una persona objeto o conocimiento pueden ubicarse en “el medio” de dos personas, posiciones, argumentos o ideas contradictorias. La neurología hoy por hoy ha desmontado finalmente este mito, al verificar que toda construcción racional de nuestro cerebro se origina en las redes neuronales y concepciones emocionales (ver Decisiones morales dependientes de dos regiones cerebrales, Evaluación del riesgo y emociones). Así que todos nuestros puntos de vistas supuestamente “intelectuales” y “lógicos” en realidad son resultado de la forma y grado de cariño físico y atención afectuosa que nos brindaba nuestra madre, además de la forma en que nuestros padres nos enseñaban a relacionarnos emocionalmente con lo que nos rodeaba y con quienes nos rodeaban. A este aprendizaje Daniel Goldman lo llamó “alfabetización emocional” y es lo que marcadamente distingue a los supuestos “socialistas” de los “liberales individualistas”, de allí que tanto el Che Guevara como el dictador Pinochet provinieran de familias acaudaladas, pero con distintos enfoques de  educación y  relación con los demás.

 

El primero en desmontar el mito de la neutralidad fue Thomas Kuhn con su “La Estructura de las Revoluciones Científicas” al claramente exponer que todo conocimiento, incluido el científico, dependía de valores culturales y cosmovisiones particulares, a los que llamó “Paradigmas” o modelos conceptuales de la realidad. Los paradigmas en esencia forman parte de sistemas ideológicos. La propia idea de neutralidad en sí forma parte de una ideología dominante dónde aquéllo que no molesta ni aporta es neutral, obviamente con esto no nos referimos a la neutralidad química.

 

Del mito de la neutralidad nace la leyenda de la imparcialidad, digo leyenda porque sí es posible que a veces exista la imparcialidad. Si neutralidad no es vincularse con los contrincantes y la contradicción, la imparcialidad significa no estar a favor de ninguno de ellos, algo difícil ya que siempre emocionalmente se tiene empatía y simpatía por aquel que más se nos asemeja. El que es diferente, el otro, es una amenaza y por tanto siempre un potencial enemigo. La Ciencia Jurídica a duras penas sigue buscando crear la garantía del “Juez Imparcial” a través de procesos judiciales complejos y extensos en pruebas y reglas para valorar a las mismas. Los tribunales internacionales de Derechos Humanos no se ven tan atados por la neutralidad y  la imparcialidad absolutas, ellos deben juzgar con criterios de equidad, suponiendo siempre que los Estados tienen más poder que los ciudadanos y por tanto estos últimos siempre merecen especial protección.

 

Pero es en el periodismo y en los medios masivos de información que más se venden los mitos de la neutralidad, la leyenda de la imparcialidad y la dudosa existente independencia absoluta. La invasión de Irak de 2003 desnudó a estos mitos y leyendas, exponiendo a los medios de información en su realidad: Empresas que venden información según los intereses de sus dueños. Se salvan de esta definición las organizaciones sin fines de lucro, como las radios  comunitarias y de educación popular, que no necesitan vender ninguna falsa neutralidad o imparcialidad, porque su compromiso claramente es equitativo y a favor de los más débiles.

                                                                                                      

En el mundo del pensamiento, grandes autores como Enrique Dussel expresamente entienden que ni la ciencia ni la información son neutrales. En el nuevo paradigma de la ciencia (el sistémico emergente) de hecho ya no se hablaría de ciencia neutral, sino de ciencia plural y complejidad (Edgar Morín) pero de una pluralidad equilibrada y una complejidad armonizada. Al fin y al cabo el mundo no saldrá de la grave crisis en que se encuentra con una sola idea, un solo sistema económico mundial ni mucho menos con una sola cultura y gobierno mundiales.

 

El pensamiento complejo-sistémico, los Derechos Humanos Biocéntricos (ecológicos) y los criterios de equidad sociopolítica constituyen la mejor vía para el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la información.

 

 

Abogado Alejandro Sánchez

Activista de Derechos Humanos y Ecologista

Pacifista Solidario Internacional

Del Kybalión A La Sistémica Científica

Publicado también en Indymedia Argentina

 

Este artículo no cuestiona la fe religiosa en su dimensión subjetiva, íntima y personal. Por el contrario, reafirma a la fe en su dimensión metafísica, alejada de toda realidad física, propia de las concepciones de lo que se llama “espíritu humano"

 

A través de los siglos la humanidad ha vivido en una realidad mágica, espontánea y arbitraria, manejada por fuerzas que no conocía y a las que atribuía personalidad y características humanas. Todos los dioses del pasado y, hasta ahora, del presente, para las mayorías, son dioses con características humanas, que no son otra cosa que el reflejo de cada uno. Un dios a la medida de cada uno. Solo el budismo, el taoísmo y algunos pensadores cristianos pudieron elevarse por sobre ese dios antropomórfico y cosmogónico, creador del cielo y de la Tierra y responsable de todo lo bueno... y todo lo malo. Incluso en la actualidad la gente gusta de ver y revivir películas, videojuegos y obras artísticas que recrean este mundo de dioses humanos que gobiernan la realidad como seres humanos.

 

Hoy, la ciencia, a través de la sistematización de la experiencia, ha llegado a una probada y categórica conclusión sobre estas creencias innatas: No existe ningún dios creador de nada del universo visible. El universo es como una máquina altamente compleja, funciona por sí mismo, en forma automática. Es cierto que lo de “máquina” es muy simple para referirse a la complejidad del universo, pero es más o menos así.

 

Hoy los teólogos no debaten sobre si hay un dios detrás de los hechos naturales y humanos del universo en que vivimos. El dios que ellos conceptúan es abstracto, ni creador ni todopoderoso, más bien omnisciente e inmanente (alejado de la realidad física y por tanto imposible de probar y evidenciar) Incluso la fe y creencia en ese dios no es prueba, la fe religiosa (una consecuencia del sentido de significación que da nuestro cerebro a los acontecimientos) es un fenómeno neuronal resultante de nuestra evolución. Las denominadas “sanaciones milagrosas” son el resultado de mecanismos naturales de autosanación que tiene nuestro cuerpo; a veces realmente sorprendentes por un “fenómeno no lineal” que suele suceder en determinadas condiciones naturales muy particulares (extrañamente, en la biblia Jesucristo decía “tu fe te ha sanado” y no “dios te ha sanado” ¿acaso el Jesucristo bíblico e histórico ya sabía de algo de esto por medio de la filosofía griega esparcida por el Imperio Romano en esa época?)

 

Quizás, como mera especulación, la capacidad de autoorganización espontánea del universo, en condiciones de caos (Atractor Lorenz) pueda ser considerada abstractamente como “dios”, pero las abstracciones teológicas están muy por encima de este fenómeno natural. La ciencia no puede decir todo lo que hay, pero puede determinar lo que no hay y ya llegó a la conclusión referida. No te preocupes, no hay dios castigador que te vigile en las nubes, solo están los satélites espías de los imperios genocidas.

 

Pero en todo este largo y complejísimo recorrido de teorías y evidencias, muchos científicos están notando lo que se denomina “el ajuste fino del universo” Antes se pensaba que el universo era puro caos y azar, dónde la vida y su complejidad eran un hecho de buena suerte sin causa aparente, los fenómenos naturales no estaban vinculados y todo andaba por ahí suelto y sin relación alguna, esta visión del todo o cosmovisión aún sigue siendo muy aceptada en muchos círculos científicos. A medida que los estudios avanzaron emergió otra visión, la de un universo que no era puro caos y azar, dónde los fenómenos naturales estaban relacionados entre sí y dónde era posible predecir futuros acontecimientos. En esta visión el universo funciona como una complejísima red de sistemas autoorganizativos gobernados por las mismas leyes constantes en todo el universo, lo cual hace que la evolución de los sistemas sea similar en todos ellos en distintas escalas y hacia similares formas y acontecimientos; esta visión es la cosmovisión o epistemología sistémica. Es una epistemología sólidamente fundada en múltiples pruebas, a ella está vinculada una teoría muy rechazada pero fundada en la citada epistemología: La Teoría del Universo Holonómico u Holográfico, que especula con un orden o conciencia inmanente tras la realidad física (conceptuación filosófica muy similar a la teológica) Obviamente, por más evidente y sólida que se vuelva, tampoco esta teoría sirve para probar la existencia de un dios, ni mucho menos el dios o dioses que la mayoría de la humanidad imagina, exceptuando a los budistas y taoístas. Tal vez la creencia en un dios será al final algo netamente subjetivo, pero esta subjetividad no debe imponerse como verdad objetiva (dogma) a todos los seres humanos. Este razonamiento último garantiza la libertad de culto y reafirma a las religiones como un espacio de trascendencia subjetiva e íntima que da sentido a la vida de miles de millones, pero que bajo ningún aspecto sirve para explicar la realidad física que nos rodea.

 

El Kybalión

 

En el siglo XIX, la ciencia aún no podía llegar a conclusiones tan claras como en el siglo XXI, en la Europa de aquella época abundaba el joven espíritu nacionalista y antimonárquico; que era a la vez anticlerical por estar las iglesias cristianas muy vinculadas a la nobleza. A su vez, existía una curiosidad por las filosofías y religiones orientales. Si a ello se suma el redescubrimiento de la en ese entonces misteriosa civilización del Egipto Antigüo, llegamos a tener al Kybalión, una síntesis creada a partir de algunas enseñanzas ocultistas y mezcladas con conceptos científicos que empezaban a conocerse, como el magnetismo y la electricidad.

 

A pesar de lo abiertamente pseudocientífico del Kybalión, éste se fundaba en la filosofía de las formas, escuela de pensamiento seguida por las sociedades secretas originadas en la Masonería; que a su vez la heredaron de los constructores griegos del mundo antigüo; quienes a su vez la aprendieron de los constructores de Pirámides, de la casi olvidada escuela del conocimiento divino de Himoteph.

 

Desde antes de la escritura el ser humano se dio cuenta de la regularidad y relación que había entre los fenómenos naturales y determinados acontecimientos astronómicos, climáticos e incluso determinadas formas. Así nació la filosofía de las formas, resultante de un antiguo chamanismo intuitivo.

 

Hoy la sistémica científica permite retomar, profundizar y dar un sentido más racional y menos supersticioso a esta filosofía, para proyectarla como un principio de análisis que nos permita entender los fenómenos, para predecir más o menos (probabilísticamente) como se autoorganizarán los mismos. Ello a su vez sirve para elaborar estrategias y tomar decisiones en base a dichas probabilidades. No se trata ya de predecir el futuro, sino de preveer riesgos y de facilitar procesos deseados; que no es lo mismo que cambiar el futuro.

 

¿Cuáles Son Los Principios Sistémicos de Estrategias?

 

No se va a tratar de responder a la pregunta, solo se ofrecerán algunas posibles conclusiones que, como se hizo con el Kybalión, se expondrán en forma sintética y aforística. Más que ciencia, se trata de filosofía fundada en la ciencia.

 

Algunos posibles principios serían:

 

1-Causa-Efecto: Refiere a un fenómeno hartamente probado,  natural y visible en nuestra realidad a distintas escalas y fenómenos observables, salvo en el mundo de los cuantos subatómicos; dónde se debate y se investiga al respecto. Lo denominaron “causalidad” en el Kybalión.

 

2-Dialéctica: Refiere a una abstracción resultante del “choque” que se dan entre distintos procesos, objetos y sucesos contradictorios. El filósofo Enrique Dussel desarrolló la Analéctica o dialéctica positiva, abstracción que permite un análisis hacia lo que hoy se llama sinergia, que es lo contrario de la dialéctica. En el Kybalión lo llamaron “Polaridad” en relación al magnetismo, que se pensaba en el siglo XIX estaba presente en todos los fenómenos del universo.

 

3- Correlación de Fuerzas: Refiere a un concepto resultante de la relación entre el observador y los objetos o sujetos observados. A partir de la posición de observación se determina si lo observado está en dos únicos posibles estados: Estático o dinámico, pasivo o activo, lo que en el Kybalión se denominó “principio de género” por influencia de la filosofía griega y un claro antropocentrismo. En todos los procesos y fenómenos siempre hay elementos dinámicos y estáticos, poderosos y débiles, hegemónicos y marginales, femeninos y masculinos (antropomorfismo) en relación a una posición de observación. En ciencias sociales, la posición de observación concensuada es la de los Derechos Humanos Biocentristas y Equitativos.

 

4- Armonía y Equilibrio: Refiere a un concepto que genera una clase de abstracciones que llevan a tratar de determinar el sistema de relaciones organizadas que permiten que un fenómeno observado desarrolle sus características con poco o nulo daño (destrucción) a sí mismo y al medio que lo rodea. Una sociedad humana en armonía y equilibrio con el medio natural que la rodea es una sociedad ecológica.

 

5- Ubicuidad y Oportunidad: Refiere al concepto de que, sistémicamente, siempre existe un momento y un lugar para que un determinado proceso acontezca. Ningún proceso o fenómeno es absolutamente imposible, solo puede llegar a ser absolutamente improbable, salvo que se determine la ubicuidad y oportunidad para producirlo. Ejemplo: La revolución cubana de 1959, proceso que no se pudo volver a repetir en Latinoamérica nunca más; salvo por otros métodos que hacen a otro tipo de revoluciones.

 

6- Ciclicidad: Refiere a un fenómeno bien conocido. El universo se desarrolla en ciclos que se repiten genéricamente y son distintos específicamente. En el Kybalión lo llamaron “principio de ritmo”. En la humanidad, desde la instauración de la democracia y el humanismo, la ciclicidad ha dado a una línea de progreso y cambios dominados por la Modernidad. Hoy se plantea la superación de esa modernidad, que obviamente se hará bajo la influencia de la ciclicidad del universo, evidenciada por las estaciones climáticas en nuestro planeta.

 

7-Fractalidad: Refiere a un fenómeno que genera un concepto y abstracciones, que a su vez permiten prever que objetos y sucesos menores tenderán a repetir las formas y dinámicas de otros objetos y procesos mayores que contienen a los primeros. Ejemplo: La galaxia tiende a repetir la forma circular de un sistema planetario y este a la forma circular de un átomo. En el Kybalión lo llamaron “principio de correspondencia”.

 

8-Ondulación: Refiere a un fenómeno que aún se sigue investigando: La dinámica del universo estaría reglada por la función de onda, es decir, nuestra realidad es como una suma de ondulaciones o vibraciones. Desde la luz hasta los terremotos, pasando por los procesos sociales, este principio es observable científicamente. En el Kybalión lo llamaron “principio de vibración”

 

9- Sinergia: Refiere a un fenómeno cuya conceptuación sigue construyéndose al momento de esta redacción. La sinergía es cuando los fenómenos y procesos, cuyas armonías son relacionables, se integran generando un nuevo fenómeno que es más que la simple suma de los fenómenos anteriores, es el fundamento de la complejización; la aparente orientación que tiene la evolución de los seres vivos. La sinergia no es posible entre fenómenos que no tengan un nivel de equilibrio y armonía necesarios. No hay sinergía entre un depredador y su presa ni entre un parásito y el ser vivo del que se alimenta, pero sí en el mutualismo entre el pez rémora y un tiburón.

 

10- Inversos por Desequilibrios: Refiere a un concepto, el de que se obtienen resultados inversos a los proyectados en fenómenos y procesos desequilibrados. El de “dar bien para recibir mal” que se advierte con el aforismo “no den rosas a los cerdos, no sea que se las coman”. En política, es lo que le sucedió al sionismo, que fue derrotado militarmente en las guerras de 2006 y 2009 no por falta de superioridad armada, económica y propagandística, sino por ser una ideología profundamente desequilibrada en relación a las nuevas corrientes humanistas que se están desenvolviendo en el mundo. Todo proceso ideológico revolucionario debe generar una fase de equilibración y difusión mínima de su ideario en el entorno social y cultural,  para poder emprender una avanzada de cambios políticos, sociales, económicos y pedagógico-culturales; ser radical pero no sectario ni dogmático. Los inversos por desequilibrio son las sinergias mal proyectadas que resultan en catástrofes disgregadoras de elementos. Las sinergias se vuelven recesivas y caen en la degradación de la decadencia de las civilizaciones, como le sucedió al capitalismo global a finales de 2008. Este concepto da cuenta que las doctrinas ngosticas son esencialmente falsas.

 

11- Fluidez: Refiere a un concepto que se realiza cuando el o los observadores de los fenómenos y sus procesos entienden como actuar ante los cambios de la realidad, que se rigen por los principios ya citados. La Fluidez, como filosofía, es muy atendida en el Taoísmo, el Zen o Chang y en los ejercicios meditativos como el Tai Chi Chuan, Chi Kung y Yoga.

 

12- Integración: Refiere a un concepto que es la suma de todos los principios estratégico-filosóficos anteriores y determina el estado de conciencia que un observador obtiene al ubicarse estratégicamente según lo ya expuesto. En el Kybalión lo llamaron mente, conciencia o unidad y hacía referencia a algún tipo de dios no del todo entendido por ser demasiado esotérico, pseudocientífico y deforme.

 

 

 

 

 

Obviamente, en este trabajo se es partidario de la posición teórica que afirma que el universo, en los seres vivos, tiende a una complejidad creciente, a niveles de mayor equilibrio, armonía y sinergia consecuente. En lo social y político esto tiene que ver con las corrientes progresistas y del humanismo radical que impulsan los cambios culturales a nivel local y mundial.

 

Al momento de la redacción de este texto la civilización del capitalismo global, la Modernidad, está en acelerada decadencia. Se genera un profundo desequilibrio que solo aumenta más los desequilibrios hacia una degradación infinita hasta la extinción total (guerra nuclear global de aniquilación absoluta) Un cambio radical, una nueva civilización, una nueva mentalidad, una nueva cultura se hacen necesarias. Este trabajo ofrece humildemente conclusiones filosóficas derivadas de nuevos conocimientos científicos, retomando la orientación de doctrinas antigüas con postulados ya evidentemente falsos, pero que se enfocaban a relacionar al ser humano con su medio ambiente, algo que se necesita recuperar urgentemente, para superar el exacerbado antropocentrismo que nos está hundiendo en la actual decadencia.

 

Es mi deseo que este texto al menos aporte al debate sobre un análisis sistémico integral para la elaboración de estrategias de cambio de civilización desde las organizaciones sociales y ciudadanas de base.

 

 

Alejandro Sánchez

alejandrosanchez77712@yahoo.com.ar

Activista de Derechos Humanos y Ecologista

Pacifista Solidario Internacional

 

 

 

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YA SE VEN LOS PÉTALOS DE SHAMBALHA

Publicado también en Indymedia Argentina

“Sin utopías nos enpantanamos en los intereses individuales”

Leonardo Boff

 

Toda revolución es escatológica y apocalíptica, no comienza con cañonazos y balas de fusil, sino con poemas, canciones y anhelos que llevan a la reflexión y a la acción práctica, social, política, científica, pero sobre todo a la acción cultural y pedagógica.

 

En el pasado los pueblos crearon mitos y leyendas que superaban el dolor y sufrimiento en el que vivían. Desde el paraíso edénico hasta el Shambalha budista, al que James Hilton hizo conocer como Shangri La. A partir de esta realidad ilusoria se crea la Utopía, no ya como un sueño imposible, sino como un acontecimiento futuro, luego de la decadencia y destrucción del orden injusto. Entonces la esperanza nacía, el dolor se soportaba más y la vida tenía un sentido esclarecedor, simbólico, abstracto y pragmático en una vez. El apocalipsis daba paso a la epifanía, al nuevo orden más justo y pacifista. Todas las profecías de todos los pueblos no son más que el anhelo de construir un mundo nuevo, otro mundo de justicia, razón, pacifismo, igualdad y libertad.

 

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Thangka Kalachakra[1] del Monasterio de Sera. Fuente: Wikicommons

 

Los celtas soñaban con el Hiperbóreas, el norte de una vida de bienestar; lamentablemente mal usado por la propaganda nazi. En Sudamérica los pueblos originarios crearon a El Dorado, La Tierra Sin Mal o Yvymarae’ÿ de los guaraníes. Desde tiempos inmemoriales la Utopía era solo una realidad distante e imposible, con el advenimiento del humanismo y la democracia se volvió un horizonte que nos guía y nos lleva hacia dulces melodías y sonrisas sin fin.

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Imagen de un templo budista en las montañas. Fuente:espinoso.org

 

La Modernidad a su manera buscó esta Utopía, pero en un individualismo mecánico, básico y primitivo, brutal y depredador, oligárquico y discriminador. Doscientos años después del inicio de la era industrial y la Modernidad, los resultados más nefastos de esta era de materialismo e individualismo extremos están más que visibles ante el apocalipsis ecológico.

 

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Calendario Maya, con su supuesta profecía del 22 de Diciembre del año 2012 (segundo solsticio del año y el fin de un ciclo de Milankovitch). En realidad, usando la razón crítica, el calendario solo indicaba los ciclos solares y su relación con acontecimientos humanos (la relación estaría en las influencias climáticas que genera los ciclos solares, lo cual genera variaciones en la agricultura de las civilizaciones) De todas formas no deja de indicar la influencia de los ciclos cósmicos en el avatar humano Fuente:  www.mundoespiritual.es.

 

En sudamérica nació entonces la búsqueda de nuevo, la denominaron transmodernidad (Enrique Dussel) y habla de un renacer de la conciencia, de una nueva humanidad; que parte desde estas profundas tradiciones utópicas e inmemoriales de los pueblos (tanto de Asia como de América y África) no como sueños imposibles o castigos divinos, sino como caminos a recorrer y descubrir juntos fraternalmente y pragmáticamente sin perder los mejores ideales, hacia el horizonte de la ecología y de las fiestas populares eternas.

 

 

Quizás los pétalos de Shambalha estén empezando a brillar y ser visibles.

 

Alejandro Sánchez

alejandrosanchez77712@yahoo.com.ar

Activista de Derechos Humanos y Ecologista

Pacifista Solidario Internacional

 

 

 

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